Llegó la noticia a Jerusalén de un hombre llamado Juan que estaba llamando a la nación judía al arrepentimiento porque iba a venir el Mesías. De inmediato, los judíos enviaron una comisión de sacerdotes y levitas para informarse de qué se trataba aquel mover (Juan 1:19-21). Claro, ellos eran los líderes máximos de la religión. Los sacerdotes eran los que llevaban a cabo las funciones importantes del templo y los levitas eran los siervos que los asistían en los deberes comunes. Entonces, le preguntaron a Juan, "¿Tú quién eres?" "¿Qué pues?" ¿Eres tú el profeta? (¿El Mesías?) Y Juan les aclaró: "Yo no soy el Cristo."
Juan era "…LA VOZ de uno que clama en el desierto…", porque el pueblo se había apartado de Dios. Juan era "la voz…", pero Cristo era ¡EL VERBO, LA PALABRA (Juan 1:1-18)! La Palabra necesita de una voz para darse a conocer y la voz carece de valor sin la Palabra. La Palabra es de valor infinitamente mayor a la voz. ¡Puede ser también nuestro privilegio ser una voz para Él!
Mateo Henry dijo, "Jesús es llamado el Verbo, porque Él era el Hijo de Dios enviado a la tierra para revelar la mente de su Padre al mundo." (Verbo = es una palabra con la que se expresa acción)
¡Aquí en estos versículos de la Biblia tenemos la prueba de que Jesús es Dios, que ha estado con, y existió como, Dios Padre desde el principio (Juan 1:1,14 "En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios.")!
I. (Juan 1:14) "Y aquel Verbo fue hecho carne…" Jesús nació como bebé en el establo en Belén.
A. Él siempre había existido como Hijo de Dios, como el Padre en el Cielo, pero ahora quiso venir al mundo en un cuerpo humano.
Juan estaba en el río Jordán cuando fue visitado por los líderes judíos de Jerusalén.
(Vs.29) Al siguiente día de la visita de aquellos fariseos, "…vio Juan a Jesús que venía a él…"
¡Dios! ¡Qué mirada sería aquella dada por Juan, la más grande que podría dar alguien en la vida!
En la emoción y entusiasmo del momento, exclamó, "He aquí el Cordero de Dios…"
Habían llegado las buenas nuevas para la salvación, paz, gozo, eternidad y pureza del hombre con Dios.
Entre los judíos, el CORDERO era un animal empleado en los sacrificios. ¡Así sería sacrificado Jesús!
¡Era de amarle, Él era el sacrificio de Israel!
Para ellos eso era bien conocido, porque Dios había enseñado a Su pueblo escogido a inmolar (a sacrificar) un cordero y a rociar su sangre como sacrificio por los pecados.
El cordero era inmolado como un sustituto del hombre que había pecado y la sangre era derramada como pago para que los pecados fuesen perdonados.
Los judíos piadosos habían esperado por siglos ¡la venida de este Cordero!
¡Finalmente había llegado el tiempo y Juan el Bautista fue el del anuncio triunfal de la llegada del VERDADERO CORDERO DE Dios!
Hasta allí, el que lucía como el grande era Juan y todos le seguían, Pedro, Andrés (Vs.35,40) y otros.
B. Entonces, Jesús fue bautizado por Juan en el río Jordán (Mateo 3:13-17).
(Vs.35-36) Juan ya conocía al Cordero; cada vez que Lo miraba decía, "…He aquí el Cordero de Dios."
Juan fija toda su atención a Su Persona.
Pedro y Simón habían oído predicar a Juan del arrepentimiento y habían creído lo que decía (Vs.35-42).
¡Pero no habían conocido a Jesús!
¡Entonces, Juan perdió a sus discípulos cuando predicó del Cordero!
(Vs.37,38) Pedro y Andrés siguieron a Jesús. Y Jesús les preguntó, "¿Qué buscáis?"
"Fueron y vieron donde moraba y se quedaron con Él aquel día…" ¡Donde mora el Señor me quedare con Él! Su fuego, su pasión fue grande y Jesús no les rechazó.
¡Pasaron aquella noche en la misma casa con el Creador del universo!
¡Ellos fueron los primeros en la nación judía en reconocer al Mesías!
¡Andrés trajo a su hermano Pedro para que Le conociera, sería el encuentro para toda la vida!(Vs.41,42)
Andrés quería que "su pariente" también lo llegara a conocer y lo llevó donde estaba el Maestro; seguro que le diría a su hermano Pedro: "¡MIRA! ¡EL CORDERO DE Dios!"
Jesús conocía a Pedro: a Simón, el de carácter inestable (Vs.42).
¿Cómo sabía Jesús todo esto? ¡PORQUE ÉL ERA Y ES Dios! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
