"Sígueme…", dijo Jesús. Es que sigamos detrás de Él. Así caminamos nosotros, detrás de Jesús. Él nos dice: "Ven, camina a Mi lado." Jesús estaba en Capernaum y se fue al otro lado del lago del Mar de Galilea (Vs.18). Entendamos que es cosa del Cielo dirigir todas las cosas aquí en la tierra. No sé cuánto tú sabes de esto. Hay que sentarse al lado de Jesús, para poder oírle y cuando Él se levante para hacer el bien a otros, levantarse uno también y caminar detrás de Él. Jesús tiene que pasar de un sitio a otro para hacer el bien donde quiera que las necesidades de las almas le llamen. ¿Quién está dispuesto a seguirle?
I. Jesús siguió caminando y los hombres que le aman y son discípulos le siguen detrás.
A. Aquí, en Mateo 8:19, se habla de un escriba (de un experto copista de las Sagradas Escrituras quien, posteriormente, sería incluso un doctor e intérprete de la Ley).
El confiado escriba se adelantó y se comprometió a seguirle en todo el camino de Cristo.
Sepamos que JESÚS ES EL CAMINO y por tal razón hay que estar detrás de Él para que nos conduzca en nuestro caminar. Nos enseñe y muestre siempre a dónde ir.
El escriba le dijo a Jesús: "Maestro, te seguiré adondequiera que vayas."
Aquel hombre estaba muy animado en seguirlo adonde fuese.
Este escriba no fue llamado por Cristo, sino que él estaba tan entusiasmado que se Le ofrece seguirlo.
Diría para sí: "Estoy decidido, lo haré."
Tenía una determinación sin límites ni reservas: "…adondequiera que vayas."
Pero, la respuesta de Jesús fue sin un compromiso a que fuera algo fácil, parecía que el escriba no había pensado bien en lo difícil que es seguir el camino de Cristo (Vs.20 "Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; más el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.").
Jesús es muy claro retándolo a que sepa bien el costo de seguirle, ¡ES UNA VIDA DE NEGACIÓN PROPIA!
Jesús le dice: Las zorras (quienes prefieren estar solas y sobreviven en casi todo ambiente y circunstancia) tienen guaridas (cuevas), y las aves del cielo nidos; pero, ¡el Hijo del Hombre no tiene donde recostar su cabeza!
Jesús no tenía donde reclinar Su cabeza, no tenía una casa o propiedad, ni siquiera una almohada que fuera suya para descansar Su cabeza.
En Su ministerio público no tenía un hogar propio, claro que había hogares que le recibían con amor.
Jesús le dejaba ver al escriba que este mundo no podía darle un reposo verdadero ni permanente, que Él tenía una obra que hacer y ¡NO PODÍA REPOSAR HASTA QUE SU OBRA LA HUBIESE LLEVADO A CABO!
Aquí en la tierra y en nuestro tiempo no hay para nosotros un lugar de reposo mientras haya una obra que hacer, es toda obra que esté a nuestro nombre, aquella que nos corresponda. Por ejemplo, trabajar con nuestra familia en lo espiritual y todas las demás cosas que nos tocan hacer a otros.
Así como para Jesús, tampoco para nosotros hay reposo.
B. (Vs.21) "Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre."
Pareciera este caso superior al de la otra enseñanza, pero son similares.
(Vs.22) Jesús le contestó como si le dijera: "…tu primer deber es éste: Sígueme, y deja que los muertos espirituales entierren a sus muertos físicos."
Un inconverso puede hacer esta clase de trabajo, el de enterrar a un muerto.
Pero, hay una obra, ¡QUE SÓLO TÚ PUEDES HACER! ¡Si eres un creyente, un discípulo!
¡DA LO MEJOR DE TU VIDA A LO QUE REALMENTE PERMANECE!
No malgastes tu vida en cosas triviales (en cosas que no tienen importancia).
¡Este discípulo era demasiado lento en actuar!
¡La demora en actuar es dejar para mañana lo que se necesita ser resuelto hoy!
Lo que se deja ver o lo que se puede entender es que muchos dejan a Cristo para hacerse un cómodo puesto para ellos mismos en el mundo y ¡PASAR SUS VIDAS ABRAZANDO LO SECUNDARIO!
La piedad es primero para oír y seguir a Dios y luego hacer a los demás las misericordias que nos tocan hacerles! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Ven y Siéntate A Mi Lado
Mateo 8:18-22
“Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.”
«Sígueme», dice Jesús. Hay que sentarse a Su lado para oírle y, cuando Él se levanta a hacer el bien, levantarse y caminar detrás de Él. Seguirle cuesta: es una vida de negación propia, que no admite demoras ni cosas secundarias. Estos son los puntos para la semana.
- Es cosa del Cielo dirigir todas las cosas en la tierra. Jesús pasaba de un sitio a otro para hacer el bien dondequiera que las necesidades de las almas lo llamaran. ¿Quién está dispuesto a seguirle?
- Jesús es el Camino, y por eso hay que andar detrás de Él, para que nos conduzca en nuestro caminar, nos enseñe y nos muestre siempre adónde ir.
- Un escriba, sin ser llamado, se ofreció con entusiasmo y sin reservas: «Te seguiré adondequiera que vayas». Pero parece que no había pensado bien en lo difícil que es seguir el camino de Cristo.
- Jesús le respondió claro: las zorras tienen guaridas y las aves nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Hay que saber el costo: seguirle es una vida de negación propia.
- Este mundo no da reposo verdadero. Jesús no descansaría hasta terminar Su obra, y tampoco hay reposo para nosotros mientras quede la obra que nos corresponde, como trabajar con nuestra familia en lo espiritual.
- Otro quiso primero enterrar a su padre, y Jesús le dijo: «Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos». Eso lo puede hacer un inconverso, pero hay una obra que solo tú puedes hacer.
- La demora es dejar para mañana lo que hay que resolver hoy. Muchos dejan a Cristo por un cómodo puesto en el mundo y pasan la vida abrazando lo secundario. Da lo mejor de tu vida a lo que permanece.
Piensa en algo que el Señor te ha pedido y que has ido dejando para después, y hazlo esta semana, sin esperar a mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Las Zorras Tienen su Cueva
Mateo 8:18-22
Para leer en voz alta con los niños
“Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: un hombre le prometió a Jesús que lo seguiría a todas partes, y Jesús le avisó que seguirlo no es fácil, porque Él ni siquiera tenía casa. Las zorras tienen su cueva y los pájaros su nido, pero Jesús no tenía ni una almohada propia.
- Jesús nos dice: «Ven, siéntate a mi lado». Primero nos sentamos con Él para oírlo, y cuando Él se levanta a ayudar a otros, caminamos detrás de Él.
- Jesús es el Camino. Si caminas detrás de Él, te enseña y te muestra adónde ir, como cuando sigues a tu papá por un lugar que no conoces.
- Un hombre dijo muy contento: «¡Te seguiré adondequiera que vayas!». Pero no había pensado que seguir a Jesús a veces cuesta y hay que dejar cosas.
- Jesús no descansaba hasta terminar el trabajo que Dios le dio. Tú también tienes trabajos para Dios: ayudar en casa, orar por tu familia, obedecer.
- Otro hombre dijo: «Déjame hacer otra cosa primero». Cuidado: dejar para mañana lo que Dios te pide hoy es no obedecer, aunque tengas una excusa que suene buena.
- Hay cosas que no duran, como un juego o un programa. Dale lo mejor de tu tiempo a lo que dura para siempre: Jesús.
¿Qué cosa te pide Dios que has dejado para después?
Esta semana hazla el mismo día, sin decir «mañana».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
