Al leer el Capítulo 7 de los Hechos de los Apóstoles podemos conocer que la muerte de Esteban fue por causa de la verdad. Al final de su discurso (Hechos 7:51), Esteban les dijo a todos los sacerdotes e integrantes del Concilio en Jerusalén: "¡Duros de cerviz…!" Que eran duros para humillarse. "…e incircuncisos de corazón y de oídos." El corazón de aquellos hombres religiosos no se les había limpiado de las impurezas del odio y del orgullo, tampoco se les había limpiado el oído. "Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo…" El peligro del hombre en la tierra es resistir al Espíritu Santo. Es cuando uno es duro y rechaza, desafía y se rebela contra el Espíritu de Dios. Entendamos todos claramente que no hay ninguna edad como para justificar el mal o cualquier tipo de maldad. ¡Aquí en la Iglesia no hay nadie que sea considerado especial o con excepciones! Somos TODOS mansos o ¡pereces! ¡El asunto es temer y temblar a Su Palabra!
I. El humilde es consolado por Dios. Aquí Dios se expresa sobre su grandeza.
A. (Vs.1) "El cielo es mi trono y la tierra estrado de mis pies…" (La tarima donde se pone el trono real.)
1. A tal grandeza, "¿dónde está la casa que me habréis de edificar y donde el lugar de mi reposo?"
2. Dios se expresa dándole al pueblo, primeramente, una advertencia referente a su majestad divina. Luego, entonces, les hace saber que Él se digna en poseer un templo terrenal propio (¡cómo si Él pudiese ser contenido por el espacio!).
3. ¿Dónde? ¿Qué casa es ésta que me estáis edificando? ¿Qué lugar es éste para mi reposo?
4. (Vs.2 "Mi mano hizo todas estas cosas…") Su mano es la que ha Creado todas estas cosas.
5. Es decir, todas las cosas han sido hechas ¡por Mí!
6. Absolutamente, fueron todas las cosas hechas y, por lo tanto, "me pertenecen a mí, que soy su Creador."
7. Todo lo hace Él, entonces, ¡cuidado de la forma en que actuamos con lo que Él ha creado!
8. ¿En verdad queremos honrarle con un templo o casa terrenal? ¿Es con nuestro corazón que lo hacemos?
9. "…pero miraré…" Tendré en consideración.
10. "…A aquel QUE ES POBRE Y HUMILDE DE ESPÍRITU Y QUE TIEMBLA A MI PALABRA."
11. La atención del Señor no estará en las prácticas rituales de nosotros, sino ¡EN LA DISPOSICIÓN DEL CORAZÓN!
12. Debes dar un largo viaje a tu corazón, debes visitarlo todos los días para que te conozca tal cual tú eres, sin engañarle tú y menos a los demás. Dios mira al hombre a su corazón.
13. Dios dice: ¡Miraré, tomaré nota y le atenderé en sus oraciones! Atenderá al humilde y sencillo de corazón, al verdadero, al sincero que le ama en verdad!
14. Estos son los requisitos: tiene que ser ¡pobre y humilde de espíritu!
15. Que sea capaz de atender a "MI PALABRA", aquel que es consciente de su responsabilidad en "CUMPLIR MI VOLUNTAD."
16. ¡Debemos ya conocer a Dios! Él nunca va aceptar en nuestras vidas la altivez, no eres superior a nadie.
17. Cuidado cuando desprecias a lo santo, porque llega el momento que piensas que eres tan superior, y es por tu gran altivez. Por tal razón, menosprecias lo santo, pues impones tu superioridad de palabras, hablando del nombre del Señor vanamente. ¡No lo hagas!
B. (Vs.5 "Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen y os echan fuera por causa de mi nombre…") Los fieles y temerosos de Dios, que tiemblan a Su Palabra, serán perseguidos por sus propios hermanos.
1. Cuidado en vuestra posición de fieles y temerosos de Dios, ¡habrá gente que los aborrezcan!
2. "…pero Él se mostrará para alegría vuestra y ellos serán confundidos." Sí, ellos serán confundidos.
3. Dios estará y se mostrará para, ¡LOS QUE TEMBLÁIS A SU PALABRA!
4. Después de haber denunciado la hipocresía de la nación, que se mofaba de la Palabra de Dios, el profeta se dirige ahora a los temerosos de Dios que tiemblan a Su Palabra.
5. No hay que temer por los hermanos que no temían a Dios y por lo que puedan sentir por ustedes los que aman al Señor de corazón puro: "…que os aborrecen…", precisamente por ser SINCERAMENTE PIADOSOS, y "…os echan fuera…", eso es, que los excluyen de su compañía.
6. No temas a las mofas de ellos, pues los que se mofan ¡serán confundidos!
7. ¡Dios ESTÁ A FAVOR DE LOS QUE TIEMBLAN A SU PALABRA! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Los Que Tembláis A Su Palabra
Isaías 66:1-2
“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.”
Esteban murió por causa de la verdad, diciéndoles a los religiosos del concilio que eran duros de cerviz y que resistían siempre al Espíritu Santo. Dios, cuyo trono es el cielo, no se fija en los rituales, sino en el que es pobre y humilde de espíritu y tiembla a Su Palabra. Estos son los puntos para la semana.
- El peligro del hombre en la tierra es resistir al Espíritu Santo: ser duro, rechazarlo y rebelarse contra Él. No hay edad que justifique la maldad, y en la iglesia nadie es especial ni tiene excepciones.
- El cielo es el trono de Dios y la tierra el estrado de Sus pies. Su mano hizo todas las cosas y todas le pertenecen; por eso, cuidado con la forma en que actuamos con lo que Él creó.
- La atención del Señor no está en nuestras prácticas rituales, sino en la disposición del corazón. ¿En verdad queremos honrarle con una casa terrenal, o es con nuestro corazón que lo hacemos?
- Hay que darle un largo viaje al propio corazón todos los días, para conocerse tal cual uno es, sin engañarse ni engañar a los demás. Dios mira, toma nota y atiende las oraciones del humilde y sincero.
- Dios nunca va a aceptar la altivez: no eres superior a nadie. El que se cree superior termina menospreciando lo santo y hablando del nombre del Señor vanamente. No lo hagas.
- Los que tiemblan a Su Palabra serán aborrecidos y echados fuera por sus propios hermanos, precisamente por ser sinceramente piadosos. No temas sus mofas: Dios se mostrará para alegría tuya, y ellos serán confundidos.
Cada día de esta semana, antes de leer la Biblia, examina tu corazón delante de Dios y pídele que te muestre dónde has sido altivo; luego obedece lo que Él te muestre.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Tierra, Banquito de Dios
Isaías 66:1-2
Para leer en voz alta con los niños
“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios hizo todas las cosas, pero se fija de manera especial en el que es humilde y respeta Su Palabra. Dios es tan grande que el cielo es Su trono y la tierra es como el banquito donde pone Sus pies.
- Esteban les dijo la verdad a unos hombres muy religiosos que no querían escuchar a Dios. Tenían el corazón duro, y se enojaron tanto que lo mataron.
- Todo lo que ves, las montañas, el mar, los animales y tú mismo, lo hizo la mano de Dios. Por eso hay que cuidar lo que Él creó.
- A Dios no le impresiona lo que hacemos para que otros nos vean. Él mira el corazón, aun lo que nadie más puede ver.
- Temblar a Su Palabra quiere decir tomarla en serio: cuando la Biblia dice algo, lo obedeces, aunque te cueste y aunque nadie te esté mirando.
- Nadie es más que nadie. Si te crees mejor que los otros niños, eso es altivez, y Dios nunca la acepta.
- A veces se burlarán de ti por obedecer a Dios. No tengas miedo: Dios está a favor de los que respetan Su Palabra, y Él te va a alegrar.
¿Qué cosa te ha pedido la Biblia que te cuesta obedecer?
Esta semana, lee un versículo cada noche con tu familia y haz lo que dice al día siguiente.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
