Hoy Dios quiere que del Señor Jesús yo conozca: ¡QUE ÉL ES EL SIERVO SUFRIENTE! ¿Cómo y qué conocemos de Jesús, que hasta nos podemos molestar con Él cuando no somos complacidos? A través de los años, he podido ver, en las personas que vienen a la iglesia, las exigencias que le ponen al Señor debido a su voluntariosa carne. ¡Sepamos a Quién le servimos! ¡Le servimos AL SIERVO SUFRIENTE DE JEHOVÁ!
I. Romanos 8:34 "…Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios…"
A. "…el que también INTERCEDE POR NOSOTROS."
1. Jesús, ya glorificado, sigue siendo un SIERVO Sufriente de Jehová.
2. ¿Sabes tú, cuánto el SIERVO Sufriente se presenta al Padre por ti, y cuánto tiene que ver en ti, y cuántas veces sale por ti al Padre?
B. En Marcos 3:1-6 Vemos al Señor ATAREADO como un siervo, primero estuvo en la sinagoga y le sanó la
mano a un hombre.
1. Jesús estuvo ese día en muchos lugares. Luego de la sinagoga fue a la orilla del mar y SANÓ a muchos, después subió al monte y ESCOGIÓ a los doce, siguió y fue a la casa y allí RECIBIÓ a mucha gente. ¿Sabes? Donde quiera que haya dos o tres congregados en Su nombre allí estará Él en medio de ellos (Mateo 18:20).
2. (Vs.1) Jesús fue a la sinagoga y aprovechó allí para HACER EL BIEN en la oportunidad que tuvo.
3. Había allí un hombre con una mano seca que no podía ayudarse a sí mismo.
4. Este fue otro caso de prueba para el Señor ante los fariseos, pues surgió durante un sábado.
5. (Vs.2) En aquel momento, todos se preguntarían: ¿Le sanará Jesús en sábado?
6. ¡UN SIERVO NO TIENE DÍAS LIBRES PARA DEJAR DE HACER UN BIEN QUE VIENE DE PARTE DE Dios!
7. Si lo hacía, los fariseos tendrían de qué acusarle. ¡No podemos imaginar qué maldad, qué hipocresía y apatía a lo que es hacer el bien!
8. Ellos no podían hacer nada para ayudar a este hombre y se resentían (se enojaban, se molestaban) de que alguien pudiese ayudarle.
9. Al que es UN SIERVO, le buscaban alguna razón mediante la cual condenarle, buscaban de todas maneras acusar ¡al Señor de la Vida!
10. Si Jesús sanaba en sábado, se lanzarían sobre Él como una jauría de lobos.
11. (Vs.3) ¡Pero, A UN SIERVO JAMÁS NADIE LO IBA A DETENER!
12. El de la mano seca estaba allí en medio de todos, y no hubo ningún sentimiento de dolor departe de ninguno, no hubo compasión, pero, sí había críticas, murmuraciones y odio. Si hubiese algún bien en ellos, se alegrarían de aquella sanidad.
13. (Vs.4) Jesús les dijo a los fariseos: ¿Es lícito en sábado hacer bien o hacer mal; salvar la vida o quitarla?
14. Su pregunta reveló la maldad de los fariseos.
15. Para ellos, ¡estaba mal que el Señor hiciera un milagro de sanidad en sábado!
16. Y para ellos, ¡no estaba mal planear Su destrucción en día de sábado!
17. Se callan para que Jesús no le dijera más.
18. (Vs.5) "…entristecido por la dureza de sus corazones..."
19. El pecado con que Sus ojos se encontraron fue: ¡LA DUREZA DE SUS CORAZONES!
20. Nosotros, de los demás, oímos lo dicho y vemos lo que hacen; pero Cristo mira directamente al corazón, que es de donde brota la raíz de amargura; Él conoce la ceguera de la mente y la dureza del corazón.
21. El Siervo trató muy amablemente al pobre paciente y Le dijo: ¡Extiende tu mano!
22. Al hacerlo, le volvió toda su fuerza, la carne se expandió hasta el tamaño normal, y desaparecieron las arrugas. ¡Fue sanado instantáneamente!
23. ¡El Siervo nos enseña A SEGUIR ADELANTE CON TODA DETERMINACIÓN (resolución, valor y ánimo) EN EL CAMINO DE NUESTRO DEBER, por muy violenta que sea la oposición que nos salga al encuentro en dicho camino!
24. Al Siervo nunca le interesaba ofender, pero antes de despedir sin curación a este pobre hombre enfermo, ¡SE AVENTURÓ A OFENDER A TODOS LOS ESCRIBAS Y FARISEOS QUE LE RODEABAN!
25. ¡Esto era más de lo que podían soportar los fariseos!
26. (Vs.6) Salieron de la sinagoga y entraron rápidamente en contacto con los herodianos, sus enemigos tradicionales, a tramar con ellos para ver cómo destruir a Jesús.
27. Los herodianos = eran partidarios de la casa de Herodes Antipas, judíos políticos con influencia ante el rey. Se aliaron con los fariseos, a pesar de ser contrarios, para buscar la manera de sorprender a Jesús en alguna palabra que sirviera para prenderle. Ellos fueron quienes interrogaron a Jesús sobre si era lícito pagar el tributo al César (Mateo. 22:16-22).
28. Fariseos y herodianos tenían un enemigo en común: ¡AL SIERVO DE Dios!
29. La esperanza de los fariseos era que a Jesús le dieran muerte como hicieron con Juan el Bautista, pues el rey Herodes había ordenado y dado muerte a Juan. Esta era la esperanza de los fariseos.
30. Para ellos, era malo que Jesús sanara al de la mano seca. Pero, aún después de ver por sí mismos la compasión y el milagro de sanidad hecho por EL SIERVO DE Dios, ¡fueron para entregarlo!
31. Jesús es EL SIERVO SUFRIENTE DE Dios que no se detiene ni se cansa de trabajar y hacerle el bien a los que son sus discípulos, sus seguidores y a todo aquel que el Padre llame y escoja.
32. ¡Aprendamos de nuestro Maestro a amar y A SERVIR con valentía sin retroceder! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Siervo Sufriente De Jehová
Marcos 3:1-6
“Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.”
Hoy Dios quiere que conozcamos al Señor Jesús como el Siervo Sufriente de Jehová. Muchos le ponen exigencias por su carne voluntariosa y hasta se molestan con Él cuando no son complacidos; ¡sepamos a quién le servimos! Estos son los puntos para la semana.
- Jesús, ya glorificado, sigue siendo el Siervo: está a la diestra de Dios e intercede por nosotros. ¿Sabes cuánto se presenta al Padre por ti, cuánto tiene que ver en ti y cuántas veces sale por ti?
- En Marcos 3 vemos al Señor atareado como un siervo: sanó en la sinagoga, sanó a muchos a la orilla del mar, escogió a los doce en el monte y recibió a mucha gente en la casa.
- En la sinagoga había un hombre con una mano seca que no podía ayudarse a sí mismo, y era sábado. Un siervo no tiene días libres para dejar de hacer un bien que viene de parte de Dios.
- Los fariseos no podían ayudar a aquel hombre y se molestaban de que alguien lo ayudara. No hubo compasión, sino críticas, murmuraciones y odio; les parecía mal sanar en sábado, pero no planear su destrucción.
- Jesús se entristeció por la dureza de sus corazones. Nosotros oímos lo que otros dicen y vemos lo que hacen, pero Cristo mira directamente al corazón, de donde brota la raíz de amargura.
- «Extiende tu mano», y la mano fue restaurada. El Siervo nos enseña a seguir adelante con determinación en el camino de nuestro deber, por muy violenta que sea la oposición que nos salga al encuentro.
- Fariseos y herodianos, enemigos entre sí, se unieron contra el Siervo para destruirlo. Pero Él no se detiene ni se cansa de hacer el bien. ¡Aprendamos de nuestro Maestro a amar y a servir con valentía!
Esta semana haz un bien concreto a alguien que no puede ayudarse a sí mismo, aunque te critiquen o no te lo agradezcan.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Hombre de la Mano Seca
Marcos 3:1-6
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús se puso triste porque aquellos hombres tenían el corazón duro, y le dijo al enfermo que estirara su mano, y la mano quedó sana. Era sábado, y unos hombres religiosos estaban vigilando a Jesús para acusarlo si sanaba a alguien ese día.
- Jesús es como un siervo que trabaja sin parar: ese mismo día sanó enfermos, escogió a sus doce discípulos y recibió a mucha gente en una casa.
- En la sinagoga había un hombre con una mano seca y arrugada. No podía trabajar ni ayudarse solo. Jesús lo vio y lo llamó al medio de todos.
- Los fariseos no sentían pena por el hombre. Solo querían encontrar algo malo en Jesús. Criticar y murmurar en vez de ayudar es tener el corazón duro.
- Jesús mira el corazón. La gente ve lo que hacemos por fuera, pero Él sabe si por dentro hay amor o si hay coraje y envidia.
- «¡Extiende tu mano!», dijo Jesús. El hombre la estiró, y la mano quedó sana y fuerte. Jesús hizo el bien aunque sabía que se iban a enojar.
- Después los fariseos se fueron a planear cómo destruir a Jesús. Pero Él no dejó de hacer el bien. Tú también puedes ayudar a otros, aunque alguien se burle.
¿Quién a tu alrededor necesita ayuda y no puede solo?
Esta semana ayúdalo con tus manos, aunque nadie te dé las gracias.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
