El mensaje que hemos oído de Él y se dice a la iglesia es que ¡Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en Él (Vs.5)! Juan empieza a instruir a los creyentes en cuanto a los requisitos ¡para la comunión con Dios! Comunión es ¡la unión de dos o más en algo común! Juan sabía lo que decía porque él conoció la comunión con Jesús, y nos la quiere enseñar a nosotros los creyentes.
I. El propósito es que podamos disfrutar de la verdadera comunión con Dios.
A. Primero, hay que "someterse" (aceptar la autoridad, abandonar, rendirse) a las normas de santidad que emanan del Dios infinitamente santo.
Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en Él (Vs.5).
Dios es absolutamente santo, absolutamente justo y absolutamente puro.
Dios no puede mirar con favor a ninguna forma de pecado.
Nada se le esconde, pues "…todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta." Hebreos 4:13
B. (Vs.6) Entonces, de la forma en que podemos tener comunión con Dios es andando en luz y no en tinieblas.
No puede haber ninguna ocultación de pecado en nuestras vidas.
Hermano, entendamos que la luz y las tinieblas no pueden existir juntamente en la vida de una persona.
Si estás en tinieblas, entonces no puedes estar en comunión con Dios.
Si pretendes que tienes comunión con Él y andas habitualmente en tinieblas, nunca has sido realmente salvado en lo absoluto.
C. (Vs.7) EL QUE VIVE EN LUZ Y ANDA EN LA LUZ, PUEDE TENER COMUNIÓN CON EL SEÑOR JESÚS Y CON LOS HERMANOS.
Si no tienes y no puedes tener comunión con los hermanos no estás en luz.
O estamos en luz o, por el contrario, estamos en tinieblas.
Si alguno está en la luz ese ¡ES MIEMBRO DE LA FAMILIA DE Dios!
El que está en tinieblas no tiene nada en común con Dios, porque Dios no tiene ningunas tinieblas en Él.
Porque las tinieblas son de Satanás, él las conquistó por su maldad, odio y división con Dios.
Los que andan en la luz, tienen comunión unos con otros Y LA SANGRE DE JESUCRISTO LOS LIMPIA CONTINUAMENTE DE TODO PECADO.
Todo perdón de Dios está basado ¡EN LA SANGRE DE SU HIJO que fue derramada en el Calvario!
Ésta "SANGRE" proveyó a Dios de UNA BASE JUSTA sobre la que puede perdonar los pecados, ¡Y LA SANGRE JAMÁS SU PODER PERDERÁ!
¡Tiene una EFICACIA PERMANENTE para limpiarnos del pecado!
Naturalmente, los creyentes HAN DE CONFESAR ANTES DE PODER RECIBIR EL PERDÓN.
D. (Vs.8) La comunión con Dios requiere que en nosotros esté la verdad.
La comunión reclama que reconozcamos ¡LA VERDAD ACERCA DE NOSOTROS MISMOS!
Negar que tenemos una naturaleza de pecado indica autoengaño y falsedad.
El pecado es nuestra naturaleza, una naturaleza que es corrompida y malvada.
Hablamos del pecado respecto a los males que hemos cometido.
Esta es la realidad de nuestras vidas: lo que somos, es mucho peor de lo que jamás hayamos cometido.
Pero, ¡Alabado sea el Señor, que Cristo murió por nuestro pecado (naturaleza) y por nuestros pecados!
Aunque la conversión no elimina la naturaleza de pecado, ¡SÍ NOS TRAE LA IMPLANTACIÓN DE UNA NUEVA NATURALEZA PROCEDENTE DE Dios! ¡Ahora tenemos poder para vivir victoriosamente sobre el pecado que habita en nosotros!
E. (Vs.9) Para caminar a diario en comunión con Dios y con nuestros hermanos creyentes, ¡HEMOS DE CONFESAR NUESTROS PECADOS!
Hermanos, son todos estos pecados: los pecados de comisión (de participación, de acción), los pecados de omisión (de dejar de decir o de hacer), los pecados de pensamiento, los pecados secretos y los pecados públicos.
¡TODOS LOS PECADOS NUESTROS HEMOS DE ARRASTRARLOS A CAMPO ABIERTO DELANTE DE Dios, LLAMARLOS POR SUS NOMBRES Y ENTONCES PONERNOS DE PARTE DE Dios CONTRA ELLOS Y ABANDONARLOS!
Sí, hermano, ¡la verdadera confesión involucra el abandono de los pecados!
¡Dios es fiel y justo para perdonarnos!
¡Él ha prometido perdonar y cumplir Su promesa!
Dios es justo para perdonar (Vs.9) porque ha hallado una base justa para el perdón, que es la obra sustitutiva (nos sustituyó, se puso en nuestro lugar) del Señor Jesús en la Cruz.
¡Para limpiarnos de toda iniquidad!
¡ASÍ ES COMO PODREMOS ENTRAR A TENER LA COMUNIÓN CON NUESTRO Dios!
F. (Vs.10) No debemos negar que hemos cometido actos de pecado.
¡Dios no es mentiroso!
¡QUE TODO PECADO SEA SACADO DELANTE DE SU PRESENCIA, CONFESADO Y ABANDONADO!
Seamos francos, abiertos en cuanto a nuestra condición, dejemos la hipocresía y la ocultación de lo que realmente somos.
¡Dios es luz y por Él somos de la luz, no de las tinieblas! ¡PARA TENER COMUNIÓN CON ÉL! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
