Juan, pasa a exponer la verdad acerca de la obra del Señor Jesucristo. Pues, estaban los que no creían (los gnósticos) sobre la persona y la obra completa del Señor Jesucristo. Según ellos, el Cristo celestial vino sobre el Hombre Jesús después de ser bautizado en el Jordán, y que luego le abandonó antes de que padeciera la muerte en la Cruz. Juan, como testigo presencial, expone aquí la verdad de la vida y sacrificio de Jesús.
I. Dice Juan: "Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre…" (Vs.6)
Juan insiste aquí que el Señor no es sólo el Hombre Perfecto, sino también ¡EL PERFECTO Dios!
¡El mismo que fue bautizado en el Rio Jordán es el que dio Su vida como sacrificio por los pecadores!
Los hombres le dicen a Cristo: "Baja de la cruz y creeremos en ti." Si sólo pudieran eliminar la cruz de sus pensamientos se sentirán felices. Pero Juan dice: ¡No! No puedes tener al Señor Jesucristo aparte de Su perfecta obra redentora en la cruz del Calvario.
(Vs.6b) "Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad."
Esto significa que el Espíritu Santo de Dios siempre testifica de la verdad acerca del Señor Jesús.
El mismo Juan da testimonio de que Cristo vino no con agua solamente, sino con "agua" y con "sangre", porque ésta es la verdad de Dios.
(Vs.7) Habiendo Juan declarado ya en los versículos anteriores sobre la Persona y la obra de Cristo, pasa ahora a presentar a los que también dan testimonio para la confianza de nuestra creencia en Él!
(Vs.8) Dice el apóstol que tres son los que dan testimonio, EL ESPÍRITU, EL AGUA y LA SANGRE y los tres concuerdan. ¡ESPÍRITU SANTO, BAUTISMO Y MUERTE!
El Espíritu de Dios da testimonio de la verdad de que Jesucristo es Dios y de que Él es el único Salvador del mundo. Su testimonio se halla en la Palabra de Dios. (2 Timoteo 3:16) "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia…"
Luego está el testimonio del agua. (Mateo 3:16,17 "Y Jesús, después que fue bautizado, subió… del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu…que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos…Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia." Así, Dios Padre añadió Su propio testimonio junto a Dios el Espíritu acerca de la Persona de Cristo.
Finalmente, está el testimonio de la sangre. En la cruz, el Señor Jesús dio testimonio acerca de Sí mismo de que Él era el Hijo de Dios (Juan 10:17,18 "Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre."). Nadie le arrebató la vida: Él la puso de Sí mismo. Si hubiera sido un hombre, no habría podido hacer tal cosa. La "sangre" del Señor Jesucristo da testimonio de que la cuestión del pecado ha quedado resuelta de una vez por todas y para ¡satisfacción de Dios!
Y estos TRES TESTIGOS "…concuerdan." (Están de acuerdo, coinciden)." ¡Están unidos en un mismo testimonio tocante a la perfección de la Persona y obra de Cristo!
(Vs.9) "Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios…" ¡Cuánto más deberíamos confiar en la palabra de Dios, Quien no puede fallar ni mentir! Es de lo más irrazonable (que carece de razón) no creerle a Dios. ¡SU TESTIMONIO ES TOTALMENTE CREÍBLE!
(Vs.10) Cuando alguien acepta el testimonio (la afirmación de algo, demostrando la veracidad) de Dios acerca de Su Hijo, Dios sella la verdad dándole a esa persona el testimonio del Espíritu en sí mismo.
En cambio, si alguien no le cree a Dios, Le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que el mismo Dios ha dado acerca de Su Hijo.
La gente cree que pueden aceptar o rechazar el testimonio de Dios acerca de Cristo, pero Juan quiere que sepan que rechazarlo ¡ES ACUSAR A Dios DE MENTIROSO!
(Vs.11) "Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo."
Que Dios ha dado "vida eterna" a los hombres y que la "fuente" de esta vida ¡está en su Hijo!
(Vs.12) A partir de esto, es inevitable la siguiente conclusión: ¡El que tiene al Hijo, tiene la vida! ¡El que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida! La vida eterna no se encuentra en la educación, ni en la filosofía, ni en la ciencia, ni en las buenas obras; no se halla en la religión, ni en la iglesia. Para tener "vida" ¡se ha de tener al Hijo de Dios! Es decir, la vida verdadera, porque "la vida eterna" ¡es inseparable de Jesucristo! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Que Cree Que Jesús Es El Hijo De Dios Tiene La Vida
1 Juan 5:6-12
“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”
Juan, como testigo presencial, expone la persona y la obra de Jesucristo frente a los que negaban que el Cristo muriera en la cruz. Dios mismo ha dado testimonio de su Hijo, y la conclusión es inevitable: el que tiene al Hijo tiene la vida. Estos son los puntos para la semana.
- Los gnósticos enseñaban que el Cristo celestial vino sobre el hombre Jesús en el bautismo y lo abandonó antes de la cruz. Juan insiste: el mismo que fue bautizado en el Jordán dio su vida por los pecadores.
- Los hombres le dicen a Cristo: «Baja de la cruz y creeremos en ti». Pero no puedes tener al Señor Jesucristo aparte de su perfecta obra redentora en el Calvario.
- Tres testigos concuerdan: el Espíritu, que testifica en la Palabra; el agua, cuando en el bautismo el Padre dijo «Este es mi Hijo amado»; y la sangre, porque en la cruz nadie le quitó la vida: Él la puso.
- La sangre de Cristo da testimonio de que la cuestión del pecado ha quedado resuelta de una vez por todas y para satisfacción de Dios. Un simple hombre no habría podido poner su vida y volverla a tomar.
- Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, que no puede fallar ni mentir. Es de lo más irrazonable no creerle a Dios: su testimonio es totalmente creíble.
- Al que acepta el testimonio de Dios acerca de su Hijo, Dios le sella la verdad con el testimonio del Espíritu en sí mismo. Pero rechazar ese testimonio es acusar a Dios de mentiroso.
- La vida eterna no se encuentra en la educación, la filosofía, la ciencia ni las buenas obras; tampoco en la religión ni en la iglesia. Es inseparable de Jesucristo: para tener vida se ha de tener al Hijo.
Lee cada día de esta semana 1 Juan 5:11-12 y da gracias a Dios porque su testimonio es verdad: la vida eterna está en su Hijo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Tres Testigos de Jesús
1 Juan 5:6-12
Para leer en voz alta con los niños
“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios nos regala la vida que nunca se acaba, y esa vida está en Jesús; el que tiene a Jesús tiene la vida. Juan cuenta que hay tres testigos que dicen lo mismo de Jesús: el Espíritu, el agua y la sangre.
- Algunos decían que Jesús era solo un hombre y que Dios lo dejó solo antes de la cruz. Juan lo vio todo y dijo que no: Jesús es Dios y hombre, y murió por nosotros.
- El agua: cuando Jesús se bautizó en el río Jordán, el cielo se abrió, bajó el Espíritu como paloma y el Padre dijo: «Este es mi Hijo amado».
- La sangre: en la cruz nadie le quitó la vida a Jesús. Él mismo la dio por nosotros, para quitar el pecado de una vez y para siempre.
- El Espíritu Santo también dice la verdad sobre Jesús, y la dice en la Biblia. Por eso leemos la Palabra: allí Dios nos habla de su Hijo.
- Si le creemos a la gente, ¡cuánto más a Dios, que nunca miente! No creerle a Dios es como llamarlo mentiroso, y eso es algo muy serio.
- La vida eterna no se gana siendo muy inteligente ni portándose bien, ni siquiera yendo a la iglesia. Solo el que tiene a Jesús tiene la vida.
¿Quiénes son los tres testigos que hablan de Jesús?
Esta semana, antes de dormir, dale gracias a Dios por el regalo de la vida en Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
