Nuestra salvación es un bien tan extraordinario, que bien merece que, para cuidarla y mantenerla, soportemos las pruebas de la vida. Porque, al fin y al cabo, LAS PRUEBAS NO HACEN SINO REFINAR LOS QUILATES DE NUESTRA FE, cuyo gran valor se muestra cuando ¡lo soportamos todo!
I. Lo hacemos sabiendo en nuestro ser la dicha, ¡la felicidad que nos espera!
La Palabra dice que debemos alegrarnos en medio de las diversas pruebas.
Estos hermanos de los comienzos estaban padeciendo persecución a causa de su testimonio por Cristo.
Pedro les habla sobre una de las deliciosas paradojas (que es un dicho o un hecho que parece contrario a la lógica) del cristianismo: ¡EL GOZO EN MEDIO DEL DOLOR!
¡Los creyentes pueden alegrarse al considerar que hay una herencia guardada para un pueblo guardado!
¡Se puede encontrar gozo al conocer que las diversas pruebas son por un tiempo limitado!
Mientras que la gloria ¡SERÁ PARA SIEMPRE! (2 Corintios 4:17 "Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria…")
J. H. Jorsutt escribió refiriéndose a las cosas terrenales: "En cuanto a mí, nunca esperé encontrar un manantial en un desierto tan poco prometedor como lo es esta tierra."
El dolor nada lo quita, pero sabemos que en algún momento se irá de ti.
(Vs.7) Las pruebas a que nos vemos sometidos en esta vida son de gran provecho, puesto que miden los quilates de nuestra fe, la purifican y la abrillantan.
Hay una consolación adicional para los santos que sufren, ¡AL SABER QUE SUS PADECIMIENTOS NO SON SIN PROPÓSITOS, NI SIN FRUTO!
Uno de los muchos propósitos de las aflicciones para un hijo de Dios es que le ponen a prueba LA GENUINIDAD DE SU FE.
Las pruebas dejan ver ¡cuán genuina es la fe en tu vida!
Pedro compara nuestra fe con el oro.
De todas las sustancias, estables y uniformes conocidas por el hombre, el oro es una de las más imperecederas.
Puede ser sometido a un calor intenso y podría parecer indestructible.
Pero, a pesar de parecer indestructible, el oro se puede acabar de muchas maneras.
Sin embargo, ¡LA VERDADERA FE ES INDESTRUCTIBLE!
El creyente puede sufrir severas pruebas y aflicciones, pero, en lugar de destruir la fe se hacen alimento para ella.
Job soportó más dolores y pérdidas fuertes en un solo día que ningún hombre en la historia del mundo. Pero, vemos que dijo: "He aquí, aunque él me matare, en Él esperaré…" (Job 13:15)
¡LA PRUEBA DE LA FE PUEDE TENER LUGAR SÓLO POR MEDIO DE FUEGO!
Cuando las condiciones dominantes son favorables, podría ser fácil ser cristiano. Pero, cuando llega la persecución y el sufrimiento, entonces ¡los seguidores superficiales se apartan y se pierden en la multitud!
¡LA FE QUE REHÚSA PAGAR EL PRECIO ES FALSA!
La fe genuina resultará ¡en alabanza, gloria y honra cuando tenga lugar la revelación de Jesucristo!
Esto, sencillamente, significa que Dios dará recompensa por cada ejemplo de fe que haya dado el creyente al haber resistido la prueba.
¡El dará alabanza a aquellos que estén gozosos aunque rodeados por aflicción!
Galardonará (premiará) con gloria y honra a los probados y sufrientes creyentes que han podido aceptar sus tribulaciones como un voto de confianza en Él.
Esta exhibición pública de estos galardones tendrán lugar, sin duda, en la Segunda Venida de Cristo aquí en la tierra.
Cuando Jesucristo regrese a la tierra para reinar como Rey de reyes y Señor de señores, aunque aquí y ahora los incrédulos te persigan o te rechacen, Dios honrará Sus promesas al considerar que fuiste un vencedor en las pruebas y guardaste la fe.
Luego, también nos dará los galardones en el cielo, en el Tribunal de Cristo, después del Arrebatamiento. ¡Qué muchas y maravillosas promesas de Dios para los que le honran con la fe! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
