La razón por lo que se fracasa en los estudios, trabajo, hijos, matrimonios y en todo lo que es la vida es porque no le prestamos la debida atención a las cosas. Ocurrieron los divorcios y los hijos ahora viven en el pecado, etc. Pero, ya no se puede volver a aquel punto de atención con el cual se pudo trabajar para evitar esos males. PONER ATENCIÓN es atender a las cosas que se oyen y se ven. Es la capacidad de percibir determinados estímulos para advertir a otros o a uno mismo de algo.
I. "…atendamos…", dice la Palabra. Es mirar, ver, abrir los ojos, oír, aguzar los oídos, enterarse, estar pendientes, tomar en consideración, en cuenta, es tener los cinco sentidos puestos en los asuntos de la vida.
A. Los cinco sentidos atentos, el oído, la vista, el olfato, el tacto y el gusto.
Cuando no atendemos a las cosas de la vida somos como un barco que se ha dejado al descuido.
¡Observa tu vida hoy!
No es que nos lanzamos de lleno a pecar. Sino que el descuido poco a poco trae malas consecuencias. Muchas cosas que suceden y no se ha percibido el mal, algo que ha sido difícil de notar.
Algunos se dejan involucrar en alguna situación hasta que despiertan para encontrarse con que han hecho trizas su propia vida y el corazón de alguien más.
Debemos estar constantemente en guardia ante el peligro de vivir la vida como un barco a la deriva. Es cuando no amarras tu barco. Por descuido el barco se ha dejado que pase de largo el puerto donde debía detenerse. Quizás porque el marinero no ha contado con el viento, o con la corriente, o con la marea.
Por tanto, debemos tener cuidado y ANCLAR NUESTRAS VIDAS A LO QUE SE NOS HA ENSEÑADO, no sea que el barco de la vida se nos pase del puerto y siga a la deriva y acabemos en un naufragio, hundiéndose la embarcación.
Hay muchos que descuidan sus vidas y caen en la apostasía, un pecado en el que no hay arrepentimiento.
Los que escuchan el evangelio han de prestar mucha mayor atención al mismo no sea que se deslicen.
(Vs.2) El judío, por su historia, daba una especial importancia al ministerio de ángeles.
Quizá el principal ejemplo de ellos fue la promulgación de la ley, cuando estuvieron presentes miles de seres angelicales (Deuteronomio 33:2).
"…toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución…" La transgresión, la desobediencia es pasarse de la raya, de lo ordenado.
Cuando el conocimiento y la conciencia han trazado una línea donde se establece la verdad y ley, entonces ¡pasar esa línea es pecado!
En la desobediencia se empieza a escuchar el mal, a oír el mal y la persona se hace el sordo.
Es oír descuidadamente por falta de atención, viene el malentendido, no se capta lo que se le ha dicho.
Hay una indisposición a oír y por tanto, viene la desobediencia a la voz de Dios.
Es cerrar los oídos deliberadamente a Sus mandamientos, a Sus advertencias e invitaciones.
¡Cómo descuidar la salvación de esa manera! ¡La salvación es muy, muy grande, es tan grande! (Vs.3)
¿Cómo escapas si la descuidas? ¡LA REVELACIÓN CRISTIANA ES ÚNICA!
Por la ley es el conocimiento del pecado y por el evangelio es el conocimiento ¡de la salvación!
¡DESCUIDAR UNA SALVACIÓN TAN GRANDE es más grave que transgredir la ley!
Fue por medio de ángeles que Dios vino a traer la ley, a Moisés primero y luego al pueblo.
Pero la Palabra del Evangelio nos fue dada directamente por el mismo Señor Jesús.
¡Fue confirmado a los primitivos cristianos por los apóstoles y otros que oyeron al Salvador!
La salvación es única por su origen; procede directamente de Jesucristo mismo. ¡ES LA MISMA VOZ DE Dios QUE VIENE A NOSOTROS EN JESUCRISTO!
(Vs.4) El mismo Dios certificó, dio por cierto, el mensaje ¡tanto con señales como con prodigios y diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo!
Las señales, los milagros de Jesús y los apóstoles significaban verdades espirituales.
Si te dañas, si estás a la deriva es por no prestar atención a una salvación tan grande. ¡Es por no poner atención en tu caminar en Cristo!
Porque la finalidad última del Cristianismo es ¡hacer buenos a los malos! La prueba del Cristianismo auténtico es ¡que cambia las vidas! ¡Si no andas firme es que no pusiste atención a lo recibido!
Se dice que ¡los milagros morales del Evangelio están a la vista de todo el mundo! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cómo Escaparemos Si Descuidamos Una Salvación Tan Grande
Hebreos 2:1-4
“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.”
Se fracasa en los estudios, el trabajo, los hijos y el matrimonio porque no se les presta la debida atención. Lo mismo pasa con la salvación: no nos lanzamos de lleno a pecar, sino que el descuido poco a poco nos desliza. ¿Cómo escaparemos si descuidamos una salvación tan grande? Estos son los puntos para la semana.
- Atendamos, dice la Palabra: es mirar, abrir los ojos, aguzar los oídos, estar pendientes y tener los cinco sentidos puestos en los asuntos de la vida. Hay que observar hoy la propia vida.
- El descuido poco a poco trae malas consecuencias. Algunos se dejan involucrar en una situación hasta que despiertan y encuentran que han hecho trizas su propia vida y el corazón de alguien más.
- El que no atiende es como un barco a la deriva que no se amarró y pasó de largo el puerto. Hay que anclar la vida a lo que se nos ha enseñado, no sea que acabemos en naufragio.
- Muchos descuidan su vida y caen en la apostasía. La desobediencia empieza cuando la persona se hace el sordo y cierra deliberadamente los oídos a los mandamientos, advertencias e invitaciones de Dios.
- Bajo la ley, dada por medio de ángeles, toda transgresión recibió justa retribución. Descuidar una salvación tan grande es más grave que transgredir la ley, porque el Evangelio nos lo dio directamente el Señor Jesús.
- La salvación es única por su origen: es la misma voz de Dios que viene a nosotros en Jesucristo, confirmada por los que le oyeron y certificada por Dios con señales, prodigios, milagros y dones del Espíritu Santo.
- La finalidad del cristianismo es hacer buenos a los malos, y la prueba del cristianismo auténtico es que cambia las vidas. Si no andas firme, es que no pusiste atención a lo recibido.
Escoge un área de tu vida que has dejado al descuido y amárrala esta semana a lo que Dios te ha enseñado, dándole atención cada día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Barco Sin Ancla
Hebreos 2:1-4
Para leer en voz alta con los niños
“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: hay que prestar mucha atención a lo que hemos aprendido de Dios, para no irnos resbalando poco a poco. El estudio lo compara con un barco que nadie amarró, y que el viento y la corriente se llevan lejos del puerto.
- Prestar atención es usar los ojos, los oídos y todos tus sentidos. Cuando no prestas atención en la escuela o en casa, las cosas empiezan a salir mal.
- Nadie decide un día ser malo de golpe. Uno se va descuidando poquito a poco, como un barco que se suelta sin que nadie se dé cuenta.
- Si no amarras tu barco, se pasa del puerto y puede hundirse. Amarra tu vida a lo que Dios te enseña en la Biblia y en la iglesia.
- Hacerse el sordo cuando Dios habla es desobedecer. Lo malo tiene consecuencias: en la Biblia, el que desobedecía la ley recibía su castigo justo.
- La salvación es un regalo muy grande: nos la trajo Jesús mismo, y Dios la confirmó con milagros. No se puede dejar tirada como algo sin valor.
- Jesús cambia a los que lo siguen: hace buenos a los que eran malos. Si prestas atención a lo que Él dice, tu vida también cambia.
¿En qué cosa de Dios te has estado descuidando?
Esta semana, cada noche, cuéntale a tu familia una cosa que aprendiste de Dios ese día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
