Abraham tenía promesa, en él se cumplía la promesa. Si lo sacrificaba se acabaría la promesa, entonces se detenía la nación de Israel. Donde nuestro amado Jesús iba a llegar. Aquel pueblo tenía los mandamientos, y lo que serían las cosas santas. El mundo seguiría a la deriva, sin religión, sin Dios. Israel sería la nación que el gobierno y religión irían unidos. Y eso se iba a cumplir en la promesa en Isaac. Dios prueba la fe de Abraham.
I. Aun teniendo la promesa fue probada su fe.
La más grande prueba de la fe a Abraham.
1. Dios le pide que le ofrendara a su único hijo, Isaac, "sobre el altar".
2. Abraham un hombre seguro de quién era el Dios de su vida.
3. Los días, las noches largas, meses, días, años le hicieron conocer a Dios personalmente, no era de oído, sus ojos Le veían.
4. No era cosa que alguna prueba lo cegara, y lo dejara decaído, "ciego", para seguir viendo y creyendo a Dios.
5. Abraham, su fe era resuelta (determinada, decisión y seguridad), emprendió el ofrendar a Dios el más grande tesoro para su vida.
6. No había esperanza para Sara que ahora tendría ciento ocho.
7. No era día de dudar, ni razonar ni sentimientos delante del Dios, eso no funciona es y es.
8. Eso es la fe. Creer.
9. Dios le había prometido, y lo haría.
10. Era necesario que el padre de la fe nos dejara dicho con sus actos que la fe era de tal manera, y que nada manipula la fe, es y es.
11. Isaac era su unigénito con Sara, por ahí era la promesa.
12. Dios le dio promesa de una innumerable descendencia, que El poderoso quería levantar, y así lo haría porque era Su santa voluntad.
13. Y Dios quería hacer grandes cosas con una persona humilde, manso, sencillo de pensamientos.
14. Dios es el que hace por medio de la fe, el hombre establece lo que Dios quiere hacer.
15. El de fe cree, no pregunta, no mide, y no opina.
16. La promesa de una gran multitud de descendientes había de ser cumplida en Isaac. (16)
17. Nada de resolver, es creer.
18. Isaac tenía ahora unos diecisiete años y era soltero.
19. A toda circunstancia la fe no puede aflojar.
20. (18) Pensando que "Dios es poderoso" para levantarlo aún entre los muertos, si así fuera.
21. Abraham sabía lo que Dios había prometido; era lo que le importaba. Para Abraham, Isaac no era un sueño de Abraham, ni menos un anhelo, él amaba a Sara, y le era necesario sentirse realizado con un hijo y Sara no tenía fuerzas ya.
22. Isaac, era una promesa, no el anhelo de un hijo que como matrimonio sentirse feliz.
23. Dios le pedía que fuera sacrificado; Dios mismo le volvería a "levantar aún de entre los muertos" para cumplir la promesa.
24. "El que cumple es el que ordena", no es el instrumento que se le llama.
25. ¿Quién sabía de la resurrección?
26. Abraham lo entendió, no era conocida la resurrección.
27. Su fe en la promesa de Dios lo llevó a la conclusión de que Dios tendría que resucitar a Isaac.
28. "En sentido figurado", volvió a recibir a Isaac de los muertos.
29. Él se había conformado a la idea de que Isaac tendría que ser inmolado.
30. Dios se lo contó como hecho.
31. Proveyó un carnero para ocupar el puesto de Isaac, el hijo único fue devuelto al corazón y a la casa de su padre.
32. Dios puso a "prueba la fe" de Abraham y la exhibió en su genuinidad; luego retiró Su orden.
33. En la fe de Abraham, en la promesa de una numerosa descendencia fue puesta a prueba, durante un período de años.
34. El patriarca tenía setenta y cinco años cuando recibió la promesa de un hijo.
35. Esperó veinticinco años antes que naciera Isaac.
36. Isaac tenía diecisiete años cuando Abraham lo llevó al Monte Moria para ofrecerlo a Dios y cuarenta cuando se casó veinte años, antes que naciesen sus mellizos.
37. Abraham murió con ciento setenta y cinco años.
38. En aquel tiempo, sus descendientes eran un hijo (de setenta y cinco años) y dos nietos (de quince años cada uno).
39. Pero durante su vida tampoco vaciló, por incredulidad, ante la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, convencido de que era también poderoso para hacer lo que había prometido. (Romanos 4:20-21)
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Prueba de fe
Hebreos 11:17-19
“pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.”
En Isaac se cumplía la promesa: si lo sacrificaba, parecía que se acababa la nación de donde vendría nuestro amado Jesús. Aun teniendo la promesa, la fe de Abraham fue probada, y fue la más grande prueba de su vida. Estos son los puntos para la semana.
- Dios le pidió que ofreciera sobre el altar a su único hijo con Sara. Abraham estaba seguro de quién era el Dios de su vida: los años le hicieron conocerlo personalmente, no de oído.
- Ninguna prueba lo iba a cegar ni a dejar decaído. Con una fe resuelta, determinada y segura, emprendió el ofrendar a Dios el más grande tesoro de su vida.
- No era día de dudar, ni de razonar, ni de sentimientos delante de Dios: eso es la fe, creer. El de fe cree, no pregunta, no mide y no opina; ante toda circunstancia, la fe no puede aflojar.
- Isaac no era solo el anhelo de un matrimonio: era una promesa. Abraham sabía lo que Dios había prometido, y eso era lo que le importaba. El que cumple es el que ordena, no el instrumento.
- Nadie conocía la resurrección, pero su fe en la promesa lo llevó a la conclusión de que Dios tendría que levantar a Isaac aun de entre los muertos.
- Dios se lo contó como hecho: proveyó un carnero en lugar de Isaac, y el hijo único volvió al corazón y a la casa de su padre. Así, en sentido figurado, lo recibió de los muertos.
- Esperó veinticinco años por Isaac y murió viendo solo un hijo y dos nietos; pero no vaciló por incredulidad, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, convencido de que era poderoso para cumplir.
Pon delante de Dios esta semana lo que más temes perder, y dile con tus palabras que confías en que Él cumplirá lo que te prometió.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Carnero en Lugar de Isaac
Hebreos 11:17-19
Para leer en voz alta con los niños
“pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Abraham creía que Dios era tan poderoso que podía devolverle la vida a Isaac, y de cierta manera así lo recibió de vuelta. Cuando Abraham subió al monte para ofrecer a Isaac, Dios proveyó un carnero para ocupar su lugar.
- Dios le había prometido a Abraham una familia enorme que vendría de su hijo Isaac. De esa familia iba a nacer Jesús.
- Un día Dios probó a Abraham: le pidió que le ofreciera a Isaac sobre un altar. Isaac era lo que Abraham más quería en el mundo.
- Abraham no discutió ni se quejó. Había conocido a Dios por muchos años y sabía que Dios siempre cumple lo que dice. Eso es fe: creer.
- Abraham pensó: «Si Dios me prometió una familia por Isaac, Dios puede levantarlo aunque muera». Nadie había oído de la resurrección, pero él le creyó a Dios.
- Cuando llegó el momento, Dios detuvo a Abraham y le dio un carnero para ofrecer en lugar de Isaac. ¡Isaac regresó a casa con su papá!
- Cuando te llegue una prueba, acuérdate de Abraham: la prueba muestra si tu fe es de verdad. No aflojes, porque Dios siempre cumple lo que promete.
¿Qué es lo que más te costaría darle a Dios?
Esta semana, cuando algo te dé miedo, ora y dile a Dios: «Yo confío en Ti».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
