Jeremías lamenta su ministerio de poca aceptación al pueblo, no le gustaba. Quería dejar de proclamar el mensaje desagradable del cautiverio babilónico, pero no podía. Escuchaba cómo sus amigos tramaban contra él. A veces confía, alabando a Jehová, pero otras veces está tan desanimado que desearía no haber llegado a "nacer".
I. Jeremías a causa de la debilidad de la carne, estaba extrañamente agitado en su ser interior.
A. Su lucha entre sus gracias y sus debilidades en su pecho.
1. El sacerdote Pasur presidía como príncipe en la casa de Jehová, oyó a Jeremías su profecía: cautivos, llevado a Babilonia, morirás tú, y todos los que bien te quieren a "los cuales has profetizado con mentiras".
2. La verdad cuesta azotes, odio y maldad.
3. Hacían burla de todo lo que decía y hacía.
4. ¿Y qué era lo que de tal manera la exponía al escarnio y burla?
5. Ninguna otra cosa "sino su fiel y celoso desempeño del deber que su ministerio comportaba (sus responsabilidades).
6. No encontraba nada que mereciera el escarnio, sino sólo su predicación; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio todo el día.
7. Por su manera de predicar (8): Porque cuantas veces habló, dio voces, gritos.
8. Era un predicador afectuoso y vivo; y desde que había comenzado a hablar en nombre de Dios, hablaba "como quien tiene un enorme interés".
9. Conspiran contra él y maquinan su ruina.
10. Hablaban mal de él: maquinan su ruina; ridiculizado como persona débil; como si fuera hombre malo y peligroso.
11. Murmuración de mucho terror por todas partes; calumnia descarada, acusación insistente.
12. La tentación que le asedió bajo el impacto de esta aflicción.
13. (8) Se vio tentado a contender con Dios por haberle llamado al oficio profético: Me sedujiste, oh, Jehová para que fuera tu mensajero y "fui seducido, es decir, me dejé seducir".
14. (1:18-19) Jeremías sabía que los profetas que le habían precedido habían sido perseguidos, y no tenía razón para esperar mejor trato.
15. Dios le había dicho expresamente que los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes y el pueblo de la tierra pelearían contra él.
16. Jeremías era reacio a tomar sobre sí (Jeremías 1:4-10) el oficio profético; quiso excusarse con que era demasiado joven y mal equipado para ser profeta, pero Dios no aceptó esas excusas y le dijo que había de comunicar todo lo que Él le mandase.
17. A esto dicho por Dios Jeremías dice: "Señor, puesto que tú me hiciste tomar este oficio, ¿por qué (7) no me proteges en él?
18. Protégeme porque es Tu llamado que me lleva a todas estas burlas.
19. (9) Se vio tentado a abandonar su oficio, en parte porque encontró en él tantas dificultades; y en parte porque aquellos a quienes fue enviado, en lugar de ser edificados y volver mejores, se exasperaban (enfurecían) y se volvían peores.
20. Jeremías, su fiel unión a la obra que se le había encomendado y su ferviente dependencia de Dios "a pesar de todo".
21. Halló la gracia de Dios al obrar poderosamente en él para tenerle fijo en su oficio.
22. Pronto me encuentro con que "hay en mi corazón un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de contenerlo, pero no pude", es imposible apagarlo.
23. Jeremías se ha fatigado pronto de esforzarse en contener la erupción de ese volcán que le impide a predicar el mensaje.
24. No hay cosa que les duela tanto a los fieles ministros de Dios como el que se les impida predicar el Evangelio.
25. (11) Le fue asegurada la presencia de Dios con él, la cual le bastaba para reducir a la impotencia de todos sus enemigos. Más Jehová está conmigo como poderoso gigante para tomar partido a mi favor.
26. Sus enemigos decían: Prevaleceremos (10) contra él.
27. Jeremías asegura: "Por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán.
28. Jehová está conmigo: está conmigo para ayudarme a llevar la carga; está conmigo "para hacer que la palabra que predicó responda "al propósito que Él le destinó"; está conmigo para sembrar el terror en mis enemigos y hacer así que prevalezca contra ellos.
29. (12) Jeremías puede ver a Dios como Juez justo y que vindique (vengar, defender) así la causa que le ha encomendado".
30. El que puede escudriñar el interior de los justos, escudriña también el interior de los impíos, por tanto, puede dar infalible (sin faltar o equivocar) veredicto sobre las palabras y las acciones de ambos.
31. Porque a ti te he expuesto mi causa.
32. "Debemos exponerla ante Su presencia, pues quiere conocerla de nuestros labios "con todos sus detalles", no para impresionarle a Él, sino para que nos impresione y afecte a nosotros mismos.
33. (13) Ahora puede estar libertado, se regocija grandemente y alaba a Dios, con plena confianza de Dios se manifestará para librarle.
34. Sus quejas se han acallado y se han convertido en alabanzas.
35. Una fe viva puesta en ejercicio, hasta cambiar las quejas en cánticos, y los temblores en triunfos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Las quejas se convierten en alabanzas
Jeremías 20:1-8
“Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.”
Jeremías lamentaba un ministerio de poca aceptación: quería dejar de proclamar el mensaje desagradable del cautiverio, pero no podía. A veces confiaba alabando a Jehová, y otras estaba tan desanimado que deseaba no haber nacido. Una fe viva, puesta en ejercicio, cambia las quejas en cánticos. Estos son los puntos para la semana.
- El sacerdote Pasur, que presidía en la casa de Jehová, oyó la profecía, azotó a Jeremías y lo puso en el cepo. La verdad cuesta azotes, odio y maldad.
- Nada en él merecía el escarnio sino su fiel y celoso desempeño del deber. Predicaba dando voces, como quien tiene un enorme interés, y por eso conspiraban, hablaban mal de él y maquinaban su ruina.
- Bajo esa aflicción se vio tentado a contender con Dios: «Tú me hiciste tomar este oficio; ¿por qué no me proteges en él?». Pero Dios le había advertido que reyes, príncipes y sacerdotes pelearían contra él.
- También se vio tentado a abandonar su oficio, porque aquellos a quienes fue enviado, en vez de volverse mejores, se enfurecían y se volvían peores.
- Pero la gracia de Dios lo tuvo fijo: había en su corazón un fuego ardiente metido en sus huesos, y no pudo contenerlo. Nada le duele tanto a un fiel ministro como que se le impida predicar.
- Jehová estaba con él como poderoso gigante. Sus enemigos decían «prevaleceremos», pero los que lo perseguían tropezarían. Dios, Juez justo, escudriña el interior del justo y del impío.
- Jeremías le expuso a Dios su causa con todos sus detalles, no para impresionarle a Él, sino para que nos afecte a nosotros. Entonces sus quejas se acallaron y se convirtieron en alabanzas.
Toma la queja que más cargas y exponle a Dios tu causa en oración, con todos sus detalles; después, termina esa oración alabándole.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Profeta en el Cepo
Jeremías 20:1-8
Para leer en voz alta con los niños
“Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jeremías le dijo a Dios que Él lo había llamado, que Dios era más fuerte, y que por obedecer todos se burlaban de él. Por decir la verdad, lo castigaron amarrado en un cepo.
- Jeremías daba un mensaje de Dios que a la gente no le gustaba. Un sacerdote llamado Pasur lo mandó a azotar y lo puso en el cepo, donde no se podía mover.
- Todos se burlaban de él y hablaban mal a sus espaldas. Decir la verdad a veces cuesta caro, pero sigue siendo lo correcto.
- Jeremías se puso tan triste que se quejó con Dios y quiso dejar de hablar de Él. Hasta los profetas se cansan y se desaniman.
- Pero no pudo callarse: sentía la Palabra de Dios como un fuego dentro de sus huesos. Cuando Dios pone algo bueno en tu corazón, no lo puedes esconder.
- Dios estaba con Jeremías como un gigante poderoso. Los que lo molestaban no ganaron. Dios ve lo que hay en el corazón de todos, del bueno y del malo.
- Jeremías le contó a Dios todo lo que sentía. Al final, en vez de seguir quejándose, empezó a cantarle alabanzas. ¡Sus quejas se volvieron canciones!
¿Qué te pone triste o te hace quejarte?
Esta semana, cada vez que te quejes, cuéntaselo a Dios y luego dale gracias por una cosa buena.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
