El reconocimiento (reconocer: examinar con cuidado y atención para conocer mejor su estado y formarse un juicio acerca de…, lo distingue, enterarse, explorar, investigar, observar), que Dios hizo de lo que se estaba tramando. Dios es justo y equitativo (igualdad, justicia=otorga a cada uno aquello que le pertenecía) en todos sus procedimientos contra el "pecado" y contra los "pecadores" y a nadie condena sin oírle. Eran los hijos de Adán; sí, de aquel Adán pecador. Se habla de la desobediencia de Adán, hemos de saber que en sus hijos por su naturaleza hay desobediencia.
Consideraciones de Dios
Resultados de las consideraciones
(Vs. 5) Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.
Dios les había prestado toda la atención que bien merecía para evaluar qué ellos estaban haciendo o la intención.
Te has preguntado: ¿Por qué Dios me permitió hacer esto?
Al fin y al cabo (al fin que, después de todo).
Cuál es el resultado de todo lo trabajado, todo ha sido para vanagloria (presunción y orgullo del propio valor).
Es vicio, (error de uno atribuirse "gloria vana o vacía", consistente en atribuirnos méritos o cualidades inmotivadas (que carecen de motivo) en algunos de los terrenos en que el hombre puede sentirse importante).
La Jactancia es la vanidad en la persona que presume y alarde de sí misma y de sus cualidades, que busca que se le den honores para sí.
Dios toleró, aguantó en paciencia que avanzaran un buen trecho en su empresa "antes de detenerla", para que así tuviesen tiempo de arrepentirse.
Dios se ve "obligado" a tomar medida para guardar el mundo en orden y atar por la fuerza las manos de quienes no quieren someterse a su ley.
Dios lo había intentado con sus mandatos y advertencias.
Podía Dios terminar de nuevo todo, pero no lo quiso así.
Descendamos y confundamos allí su lengua.
Cuán grande es la misericordia de Dios al moderar (disminuir la intensidad) de su castigo y no infligirlo (producir un daño) en proporción a la ofensa.
"Dios no nos trata conforme a nuestros pecados."
Dios dice: "Descendamos y esparzámoslos."
Ellos merecían la muerte, pero sólo son castigados y esparcidos.
Es muy grande la paciencia de Dios hacia la humanidad provocadora.
Primero: tenemos que aprender para nuestras vidas con tantos planes y vanagloria:
Sentirse importante es la razón de muchas veces presumir tanto.
Es vanidad donde se alardea públicamente.
Buscamos honores, al fin y al cabo, (después de todo).
Montamos torres, porque queremos, deseamos que nos vean alto.
No es amor. Es desear de igual por desobediencia a lo mandado por Dios: lavar los pies lo unos a los otros y quieres una torre.
Fueron confundidas sus lenguas.
Con lenguas distintas, en confusión.
Tantas lamentables disputas, tantas desgraciadas controversias que surgen de un malentendido de frases y aún de palabras.
Hay rabinos que opinan que fue ésta la mayor maldición de la historia del hombre.
La edificación hubo de suspenderse: Suspende tu torre, seguirás con tu lenguaje confundido.
Haces cosas que parecen importantes, pero es el fracaso porque carece de motivo. No es por amor o entrega, es que quieres la torre, y tienes manos vacías porque al fin y al cabo (al fin, después de todo) solo hiciste ladrillos de barro.
Dejar de edificar la ciudad, fue el efecto de la confusión del lenguaje.
No solo le incapacitó para ayudarse mutuamente, sino que probablemente les produjo un impacto tan fuerte en su ánimo que "ya no pudieron continuar".
Verifica el ánimo: Y tu ánimo que no puedes continuar.
Ellos pudieron ver que la mano del Señor se abatía (tumbar, derribar, humillar) contra ellos.
Es señal de sabiduría abandonar lo que vemos que es impugnado (no aceptar, rechazo) por Dios.
El interés en todo debe ser amor y cuando hacemos la torre es pura vanidad para el ego, aplausos y halagos, eso es lo que te puede motivar.
A muchos los he visto apartarse y hablar en una lengua de los que han estado en la torre: al fin y al cabo (al fin que, después de todo), queda el lamento de aquello que quería ser alto como la torre.
Hacer lo que Dios quiere: no es la torre.
Esparcidos por toda la faz de la tierra.
¿Se marcharon por familia?
Dejaron a Babel cuyo significado es confusión.
Quienes ambicionan un gran nombre salen ordinariamente con un mal nombre.
Nimrod, fue un poderoso tirano: biznieto de Noé que se oponía a Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
De La Desobediencia Al Orgullo
Génesis 11:5-9
“Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.”
Los hombres de Babel eran hijos de Adán, y en su naturaleza estaba la desobediencia. Levantaron una torre para verse altos, y Dios, justo y paciente, descendió a ver lo que hacían, confundió su lengua y dejaron de edificar. Estos son los puntos para la semana.
- Dios es justo en todos sus procedimientos contra el pecado y a nadie condena sin oírle. Descendió para ver la ciudad y la torre: examinó con cuidado lo que hacían y con qué intención.
- Al fin y al cabo, todo lo trabajado en Babel fue para vanagloria: atribuirse una gloria vacía y buscar honores para sí. Sentirse importante es muchas veces la razón de presumir tanto.
- Dios aguantó en paciencia que avanzaran un buen trecho antes de detenerlos, para que tuvieran tiempo de arrepentirse. Ya lo había intentado con sus mandatos y advertencias.
- Merecían la muerte, pero solo fueron confundidos y esparcidos. Dios modera su castigo y no nos trata conforme a nuestros pecados: grande es su paciencia hacia una humanidad que lo provoca.
- Montamos torres porque queremos que nos vean alto. Pero lo mandado es lavarnos los pies los unos a los otros; querer la torre en lugar de eso no es amor, es desobediencia.
- Lo que se hace sin amor ni entrega parece importante, pero es fracaso: al final quedan manos vacías y ladrillos de barro. Es señal de sabiduría abandonar lo que vemos que Dios rechaza.
- Dejaron Babel, que significa confusión. Quienes ambicionan un gran nombre salen ordinariamente con un mal nombre; hacer lo que Dios quiere nunca es la torre.
Revisa una cosa que estás haciendo esta semana en la iglesia o en tu casa y pregúntate si es por amor o para que te vean. Si es por la torre, cámbiale el motivo o suéltala.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Lenguas Revueltas en Babel
Génesis 11:5-9
Para leer en voz alta con los niños
“Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios hizo que la gente de Babel dejara de construir su ciudad y los repartió por toda la tierra. Querían una torre bien alta para que todos los admiraran, pero de pronto nadie entendía lo que el otro hablaba.
- Dios bajó a ver la torre que estaban construyendo. Dios ve todo lo que hacemos y también por qué lo hacemos, aunque nadie más lo sepa.
- Querían la torre para sentirse importantes y que todos dijeran lo grandes que eran. Presumir y querer aplausos se llama orgullo, y a Dios no le agrada.
- Dios fue paciente: los dejó trabajar un buen tiempo para que se arrepintieran. Pero no se arrepintieron, y el orgullo tuvo consecuencias.
- Dios les confundió el idioma y tuvieron que dejar la torre sin terminar. Merecían un castigo peor, pero Dios les tuvo misericordia.
- Dios nos manda a servirnos unos a otros, no a querer ser el más alto. Cuando ayudas sin que te aplaudan, estás haciendo lo que Dios quiere.
- Babel quiere decir confusión. El que solo quiere un gran nombre termina con un mal nombre. Lo que haces con amor sí vale para Dios.
¿Alguna vez hiciste algo solo para que te aplaudieran?
Esta semana, haz algo bueno en tu casa sin decírselo a nadie, solo para Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
