El Señor es mi bandera. Una tribu nómada que robaba; eran descendientes de Esaú, quien aborrecía a su hermano Jacob por haberle arrebatado la primogenitura. Puede ser que este ataque de Amalec era un eco de enemistad hereditaria. (Deuteronomio 25:18) De cómo le salió al encuentro en el camino y le desbarató la retaguardia "de todos los débiles" que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado, trabajado y no tuvo ningún temor de Dios.
Era un campamento guardado milagrosamente.
No sabían lo que hacían.
Josué es mencionado por vez primera.
Es el comandante de esta primera guerra contra los que le quieren extinguir.
Moisés ora y tiene la vara de Dios en su mano.
Josué lucha.
La vara es levantada por Moisés para animar a los israelitas.
Entusiasma a los soldados con la vara, le era una bandera.
Era una antena de oración de Moisés, era el intercesor que apelaba a Dios en demanda de éxito y victoria.
Alguien dijo: La oración es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios (Deuteronomio 32:9-14).
Su gran amor, no es falta de poder y dominio.
Moisés se cansaba: Las manos de Moisés se cansaban, estaban pesadas.
No dice que las manos de Josué estuviesen cansadas de pelear, pero sí que las de Moisés estaban cansadas de orar.
(M.H.) Dice: Cuanto más espiritual es un servicio, mayor es el peligro que tenemos de fracasar o de flaquear en él.
El poder de la vara que determinaba la intervención que se podía obtener para el triunfo de la batalla de Moisés para con Israel.
Esta es la influencia que la vara de Moisés tenía en la batalla: Cuando alzaba Moisés su mano en la oración, Israel prevalecía; pero cuando él bajaba su mano prevalecía Amalec.
Lo diligente que tuvieron de sostener las manos de Moisés.
Cuando ya no pudo más mantenerse de pie, se sentó sobre una piedra (Éxodo 17:12); cuando no pudo sostener más sus manos en alto, hubo que sostenérselas.
Moisés el hombre de Dios, está tranquilo de que le ayudaban Aarón su hermano y Hur.
Así hubo en sus manos firmeza, fe, fidelidad hasta que se puso el sol.
El tener a Moisés orando en lo alto del monte por ellos y a Josué delante de ellos en el campo de la batalla, debemos de saber que le sirvió de gran aliento para el pueblo de Israel.
La derrota de Amalec (Éxodo 17:13).
La victoria había estado en el aire por algún tiempo entre los dos campamentos, pero Israel siguió luchando hasta que Josué deshizo a Amalec.
Josué luchaba con muchas desventajas.
Soldados murmuradores por la comida.
No sabían de disciplina de guerra y de ninguna otra.
Las armas no eran conocidas por ellos, eran esclavos no guerreros, ni defensores de Egipto.
En su esclavitud estaban experimentados por largo tiempo.
Dios, sin embargo, obró por medio de ellos una gran salvación.
(Éxodo 17:15) Moisés se preocupó de que Dios tuviese la gloria de aquella victoria.
Levantó un altar en honor a Dios y lo que con mayor esmero se registra en el relato es la inscripción sobre el altar: Jehová Nissi, Jehová es mi bandera (estandarte).
Se refiere a la vara de Dios levantada como una bandera de esta acción militar.
La presencia y poder de Jehová eran la bandera bajo la cual estaban alistados, por ella habían sido alentados y se habían "mantenidos firmes."
Dios procuró que la posteridad tuviese consuelo y provecho por medio del recuerdo de tal victoria (Éxodo 17:14): Escribe esto para memoria en un libro y repítelo a los oídos de Josué (hebreo) era como decirle, "encomiéndale este memorial, para que lo trasmita a las generaciones venideras."
Moisés ha de comenzar ahora a guardar un diario de lo que suceda al pueblo de Israel.
En la primera mención que encontramos en la Biblia acerca de escribir.
Escribe lo que se ha hecho.
Que las edades venideras sepan que Dios lucha por su pueblo, "y que el que toca a su pueblo, toca la niña de su ojo (Zacarías 2:8).
Escribe lo que hay que hacer.
Que, al correr de los años, Amalec será totalmente destruido.
Israel triunfará sin duda, al fin, en la caída de Amalec.
Esta sentencia fue ejecutada en parte por Saúl (1 Samuel 15) y completada por David (1 Samuel 30; 2 Samuel 1:1; 8:12)
Después de eso, desaparece hasta el nombre de Amalec.
(Éxodo 17:16) Que entretanto, Dios tendría guerra constante contra Amalec.
Esto se escribió para advertir a Israel que nunca debía unirse con los amalecitas.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Señor es mi Estandarte de Guerra
Éxodo 17:8-16
“Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.”
Amalec atacó a Israel por la retaguardia, donde iban los débiles y cansados. Josué peleaba en el valle y Moisés oraba en el monte con la vara de Dios en alto; al final Moisés levantó un altar: Jehová-nisi, Jehová es mi bandera. Estos son los puntos para la semana.
- Amalec, descendiente de Esaú, le salió al encuentro a Israel y le desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás, cuando estaban cansados, sin ningún temor de Dios.
- Moisés oraba y Josué luchaba. La vara levantada era como una bandera que animaba a los soldados y una antena de oración: Moisés era el intercesor que pedía a Dios la victoria.
- No dice que las manos de Josué se cansaran de pelear, sino que las de Moisés se cansaron de orar. Cuanto más espiritual es un servicio, mayor es el peligro de flaquear en él.
- Cuando Moisés no pudo más, se sentó sobre una piedra, y Aarón y Hur le sostuvieron las manos. Así hubo en sus manos firmeza, fe y fidelidad hasta que se puso el sol.
- Josué peleaba con soldados murmuradores, sin disciplina ni armas, que habían sido esclavos. Dios, sin embargo, obró por medio de ellos una gran salvación.
- Moisés se preocupó de que Dios tuviera la gloria: levantó un altar y lo llamó Jehová-nisi. La presencia y el poder de Jehová eran la bandera bajo la cual estaban alistados.
- Dios mandó escribir la victoria para memoria, para que las generaciones supieran que Dios lucha por Su pueblo y que el que lo toca, toca la niña de Su ojo.
Escoge a un hermano que esté en una batalla y sé su Aarón o su Hur: sostenlo en oración cada día hasta el próximo domingo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Brazos Cansados de Moisés
Éxodo 17:8-16
Para leer en voz alta con los niños
“Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: mientras Moisés tenía las manos arriba orando, Israel ganaba; cuando las bajaba, Israel perdía. Imagínate a Moisés en el monte con los brazos cansados, y a dos amigos sosteniéndoselos hasta que se puso el sol.
- Amalec atacó a Israel por detrás, donde iban los más débiles y cansados. Era un enemigo que no respetaba a Dios.
- Josué peleaba abajo en el campo, y Moisés oraba arriba en el monte con la vara de Dios levantada. Orar también es pelear.
- A Moisés se le cansaron los brazos de tanto orar. A veces lo más difícil no es trabajar, sino seguir orando sin rendirse.
- Aarón y Hur le pusieron una piedra para sentarse y le sostuvieron las manos. Tú también puedes ayudar a otros a no rendirse, orando por ellos.
- Los soldados de Israel no sabían pelear, porque habían sido esclavos. Pero Dios peleó por ellos y ganaron.
- Moisés construyó un altar y lo llamó «Jehová es mi bandera». La victoria no era de ellos, sino de Dios, y a Él le dieron la gloria.
¿Por quién de tu familia o de tu escuela puedes orar esta semana?
Escoge a una persona y ora por ella todas las noches.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
