(Éxodo 39:30) Hicieron a sí mismo la lámina de la diadema "santa de oro puro" y escribieron en ella como grabado de sello: Santidad a Jehová. Todo lo hicieron como Jehová lo mandó a Moisés. La lámina de oro de la diadema del sumo sacerdote estaba grabada como un "sello" con las palabras "santidad a Jehová", de modo que él llevara la iniquidad (injusticia o gran maldad en el modo de obrar, maldad, perversidad, está fuera de la moral de Dios y de la moral de los hombres buenos) de las cosas santas cuando el pueblo pecaba contra lo santo. Toda la adoración y servicio está "limpio de toda imperfección" por nuestro Gran Sumo Sacerdote antes de llegar al Padre.
Moisés erigió (levantó) el Tabernáculo.
Moisés como legislador (establece las leyes).
Moisés hizo levantar el Tabernáculo.
De qué forma el gran legislador llevó a cabo "todas" las instrucciones detalladas tal como "Jehová había mandado a Moisés".
Para cada parte de la misma estructura (conjunto de distribución de las partes de un todo, cuyo orden y relación entre sí permiten el funcionamiento, las normas) así como para cada mueble.
Era lo físico y era lo santo.
Después que Moisés terminó de hacer el Tabernáculo, destinado a ser la morada de Dios entre los hombres, "vino Dios y tomó posesión de él."
Si tu alma tiene "un trono y un altar" para Dios, "entonces en ti hay un templo "vivo."
Cuando Dios descendió a tomar posesión de su casa, "la nube cubrió por fuera, y la gloria de Jehová la llenó por dentro.
Si tu corazón le pertenece a Dios, porque tienes un trono y un altar en tu alma, pues tienes que saber que Él mora donde está la santidad.
Dios desciende donde está Su trono.
Finalmente, Moisés erigió el atrio alrededor del Tabernáculo.
Encontramos las palabras culminantes (importante) (punto más alto) que completan una obra importante "bien hecha: Así acabó Moisés la obra.
Así deben ser nuestras vidas: terminar lo que nos toca muy bien hecha.
De acuerdo con las instrucciones de Dios por medio de la guianza del Espíritu Santo, no nuestro estilo.
(Éxodo 40:34) Entonces una nube cubrió el Tabernáculo de Reunión y la gloria de Jehová llenó el Tabernáculo.
Cuando descendió "la nube de gloria" sobre el Tabernáculo y lo llenó de tal manera que "no podía Moisés entrar".
Esta nube estaba destinada a ser (a). una señal de la presencia de Dios, visible constantemente día y noche a todo (V. 38) Israel, incluso a los que se hallaban en los más remotos rincones del campamento, para que nunca más volviesen a dudar y preguntar: ¿Está Jehová entre nosotros, o no?
Una ocultación del Tabernáculo y de la gloria de Dios en él.
Dios habita de verás entre ellos, pero habita en una nube.
Una protección del Tabernáculo.
Ellos lo habían asegurado con una cubierta sobre otra; pero, después de todo, la nube que lo cubría era su mejor guardián y protector.
Un guía para el campamento de Israel durante su marcha por el desierto.
Mientras la nube continuaba sobre el Tabernáculo, ellos descansaban. Cuando la nube se levantaba, ellos se trasladaban en seguimiento de ella ya que estaban pura y simplemente bajo dirección de Dios.
Entonces Moisés no podía entrar.
Como miembro de la tribu de Leví, Moisés aparentemente estaba calificado para ejecutar las funciones del sacerdocio (Éxodo 40:13) hasta que Aarón y sus hijos fueron investidos (se les otorgó, entregó sus vestiduras con esta responsabilidad).
En la frente de Aarón estaba la lámina de la diadema santa, de oro puro (Éxodo 28:38), estaban las faltas cometidas en todas las cosas santas, ahí estaba presente, para santificar lo puro.
Pero la falta de Aarón fue sentenciada violentamente (Números 20:24).
(Números 20:24) No llevó las faltas del pueblo y (Números 20:10-11): ¡Oíd ahora, rebeldes!, había molestia ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?
¡Golpeó dos veces y era hablar a la peña!
Dios quería dejarse revelar a través de estos hombres.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Santidad A Jehová
Éxodo 40:34-38
“Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo.”
Moisés levantó el Tabernáculo haciendo todo tal como Jehová se lo mandó, y cuando terminó la obra, Dios vino y tomó posesión de su casa: la nube la cubrió por fuera y la gloria la llenó por dentro. Dios mora donde está la santidad. Estos son los puntos para la semana.
- En la frente del sumo sacerdote iba una lámina de oro grabada como sello: «Santidad a Jehová». Así llevaba las faltas de las cosas santas, y así nuestro Gran Sumo Sacerdote limpia toda adoración antes de llegar al Padre.
- Moisés, el gran legislador, llevó a cabo todas las instrucciones detalladas tal como Jehová le había mandado, para cada parte de la estructura y para cada mueble. Era lo físico y era lo santo.
- Terminado el Tabernáculo, vino Dios y tomó posesión de él. Si tu alma tiene un trono y un altar para Dios, en ti hay un templo vivo, porque Dios desciende donde está su trono.
- «Así acabó Moisés la obra.» Así deben ser nuestras vidas: terminar muy bien hecho lo que nos toca, de acuerdo con las instrucciones de Dios por la guianza del Espíritu Santo, no a nuestro estilo.
- La nube era señal de la presencia de Dios, visible día y noche aun en el rincón más remoto del campamento, para que nunca más preguntaran si Jehová estaba entre ellos. Era también su mejor protección.
- La nube guiaba la marcha por el desierto: mientras seguía sobre el Tabernáculo, el pueblo descansaba; cuando se levantaba, la seguían, porque estaban pura y simplemente bajo la dirección de Dios.
- Aarón llevaba en la frente la lámina santa, pero en la peña no se hizo como Dios mandó: había que hablarle y la golpearon dos veces. Aquella falta fue sentenciada, porque Dios quería revelarse a través de ellos.
Busca una obra que Dios te encargó y que dejaste a medias, y termínala esta semana tal como Él la mandó, no a tu manera.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Lámina de Oro en la Frente
Éxodo 40:34-38
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando Moisés terminó la casa de Dios en el desierto, una nube la cubrió y Dios mismo vino a vivir allí. El sumo sacerdote llevaba en la frente una lámina de oro que decía «Santidad a Jehová».
- Moisés construyó el tabernáculo exactamente como Dios le dijo, pieza por pieza y mueble por mueble, sin cambiar nada a su manera. Y cuando terminó, Dios vino a vivir allí.
- De día se veía una nube sobre la casa de Dios, y de noche un fuego. Así todo el pueblo, hasta el que vivía más lejos, sabía que Dios estaba con ellos.
- Cuando la nube se quedaba quieta, el pueblo descansaba. Cuando la nube se levantaba, recogían todo y la seguían. Dios iba delante, guiándolos por el desierto.
- Tu corazón también puede ser una casa para Dios. Dios vive donde hay santidad, por eso lo que haces a escondidas también importa: Dios lo ve.
- Termina bien lo que te toca, como Moisés terminó la obra. No a medias, y no a tu manera, sino como Dios lo pide.
- Pero cuidado: una vez Dios mandó hablarle a una roca, y la golpearon dos veces. Aunque servían a Dios, recibieron castigo. Obedecer a medias no es obedecer.
¿Qué cosa dejas a medias muchas veces?
Esta semana escoge una tarea de la casa y termínala bien, completa, todos los días.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
