Mega Zoé
Estudio #1622Iglesia en las casas

La gloria de Jehová, su apariencia

Vivir en santidad y perseverar en la oración sostienen el llamado central de este estudio.

Antiguo TestamentoÉxodoMiercoles, 26 de agosto de 202613 min lectura

"Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel." El estudio sigue la gloria de Dios a lo largo de toda la Escritura: la nube y el fuego del Sinaí (Éxodo 24:17-18), la gloria que llena el tabernáculo (Éxodo 40:34) y el templo de Salomón, donde los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar (1 Reyes 8:11); los cielos que la cuentan sin palabras (Salmo 19:1); el resplandor que rodea a los pastores para anunciar al Mesías (Lucas 2:9); Esteban, que la contempla desde su momento más oscuro (Hechos 7); y 2 Corintios 3:18, donde deja de ser algo que solo se mira y pasa a ser algo que transforma, de gloria en gloria.

I. Lo que debemos llevar a ganar

A. A veces se usa hasta la Biblia para entrar en discusiones y manipular lo que uno quiere. La esencia de las Escrituras es llevarnos a conocer a Dios cada día más.

B. Las Escrituras por sí mismas se defienden; los que nos metemos en grandes líos somos los tristes mortales.

C. Ser mortal es que uno se va a morir: no hay grandeza, no hay gloria. Todo se sabrá cuando lleguemos delante del trono de Dios.

D. Cada uno busca lo suyo y aquello de lo que puede presumir; y se presume de lo que se carece.

E. Nacemos, llegamos a la vejez y se acabó el tiempo. Dios quiere salvarnos y hacernos una morada en el cielo; pero nos afanamos por la morada de aquí.

F. El sabio cuenta sus días. ¿Contaste los años? Si se menciona la muerte, se pone cara de pánico; pero el tema es para nuestro crecimiento.

G. Si algo debemos llevar a ganar, es ver la gloria de Jehová.

II. Qué era la gloria de Jehová

A. Era una manifestación visible de la presencia, la majestad y la santidad del Dios de Israel.

B. En el tabernáculo, solo el sumo sacerdote entraba a hacer el sacrificio; los demás sacerdotes tenían otras labores.

C. En el Antiguo Testamento era por medio de la ley, a través de corderos; nosotros somos salvos por la sangre de Cristo, sin ninguno de aquellos rituales.

D. Israel no veía a Dios en toda su esencia -no podía-, sino una manifestación de su gloria: cuando el mar se abrió, cuando sucedían los milagros camino a la tierra prometida.

E. Ellos iban debajo de la gloria de Dios. Nuestras vidas deben estar debajo de la gloria de Dios.

F. Si a nosotros nos invade la gloria de Dios, la vida será distinta: el mover, el pensar, todo será distinto.

G. Los cubría como una nube: no descendía sobre ellos, iba caminando con ellos; y cuando se acercaban al servicio y a los sacrificios, los invadía y se estremecían.

H. "No es religión. No es un culto. Es la gloria de Dios." Se canta por voces y por instrumentos; la pregunta es si de veras se desea que caiga la gloria de Dios.

I. La gloria de Dios cubre el todo de la vida: dejamos de hablar tontamente, de vivir en contienda, de vivir presumiendo.

III. "Como un fuego abrasador"

A. Es cuando todo el ser tiembla, cuando uno se estremece, cuando llora, cuando levanta la mano y no la quiere bajar.

B. Es algo que pesa y que invade, y que cambia el hablar, el pensar, la contienda, el odio y la vanidad.

C. El fuego representa aquí la santidad, el poder y la pureza de Dios, porque le servimos a un Dios completamente puro.

D. A Moisés en la zarza se le dijo: "quítate las sandalias, porque el lugar que pisas santo es". Cuando uno llega a conocer a Dios, parece que lo tuviera al frente, y se cambian tantas ambiciones del corazón.

E. Su presencia no era algo común: producía reverencia y temor santo.

F. Cuando la gloria de Jehová se levanta, es un peligro devastador para el humano - como en los días de Noé, cuando el juicio no dejó a nadie más vivo.

G. "Estamos en el tiempo de la gracia" - amén; pero a lo que el mensaje quiere llevar es a que te libres del mal.

H. Dios tiene gloria; tú no tienes gloria: tienes vida, que Él te dio, y vas a tener muerte.

I. No jugamos a la iglesia: venimos a la iglesia a luchar por nuestra propia vida, porque nadie puede luchar por la salvación de otro. En el Evangelio no hay nada color de rosa.

IV. El monte, Moisés y el pueblo (Éxodo 24:17)

A. "En la cumbre del monte": el Sinaí, donde Moisés se acercaría a Dios para recibir sus instrucciones y las tablas de la ley.

B. El ejemplo vivo y el expuesto al peligro era Moisés: si Dios se llenaba de ira contra el pueblo, el primero era él.

C. "¿Cómo que Dios no es así?" - ahí está el diluvio; y cuando el grupo de Coré y aquellos sacerdotes se rebelaron, la tierra se abrió y se los tragó.

D. Aquí en la tierra todos somos guapitos; pero al final del promedio de vida hay un lugar: cielo o infierno. No hay más.

E. "A los ojos de los hijos de Israel": el pueblo miraba de lejos, con los ojos puestos en el monte, y el corazón les latía fuerte, porque estaban asustados.

F. Por tener el espíritu tan altivo hablamos lo que se nos antoja. Hay que asustarse: aunque sea, que te llenes de temor para que te salves.

G. Josué se quedaba más abajo, porque la gloria no estaba manifiesta para él - se moría. Era solamente para Moisés, porque Moisés era el que llevaba al pueblo.

H. Y al llegar, Dios le dice a Moisés que no entrará: porque se molestó y tiró los mandamientos -el pueblo lo agitó hasta enloquecerlo-, volvió a hacer las tablas, pero dudó de Dios.

I. ¿Cuántas veces dudas tú de Dios? Vivimos dudando siempre. Ejercita la fe y verás más milagros.

J. Estuvieron cuarenta años dando vueltas por el mismo lugar, disciplinados por Dios; de los que salieron, ninguno entró a la tierra prometida: solamente Josué y Caleb.

K. Esa es la ignorancia: es cuando no hemos conocido la gloria de Dios, y viene la duda y viene la inquietud.

L. Si Jehová no edifica, en vano trabajamos: si no ves que Dios hace milagros en tu vida y en tu familia, debes tener temor y decir "Dios, perdóname, ayúdame".

M. Cuando Dios cierra el cielo se hunden naciones completas: países sin qué comer, sin agua, con los ríos secos y la tierra agrietada. Mientras uno está donde Dios quiere, bien tiene.

V. Éxodo 24:18 - Moisés entró en la nube

A. "Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches".

B. Para el pueblo, lo que se veía parecía un fuego consumidor; pero Moisés fue llamado a entrar en aquella presencia.

C. El pueblo veía fuego; Moisés entró completamente en la gloria de Jehová.

D. Entrar a la gloria de Jehová es lo que debemos aprender y amar. Nadie dice "yo quiero tener completamente la gloria de Jehová"; pero hoy hay que aprenderlo.

E. Aun Josué, hombre de Dios, temeroso, amador y fiel, no pudo: no era para él.

F. ¿Dónde está Dios? Donde los días no se hacen complicados; donde la humildad, la santidad y la pureza crecen; donde crecen los milagros y el bien; donde en las noches hay paz.

G. "No es para todo el mundo, lo lamento. Porque sin santidad nadie verá al Señor." Y cuando uno busca la santidad, se transforma el hablar, el pensar, los actos y el mover - y comienzan los milagros.

H. A Moisés tiene que haberle llegado a la mente: "de esta me muero". Porque a Dios nadie lo ha visto: era para que Moisés muriera.

I. Es la Shekiná, la gloria de Dios: alrededor de su trono hay querubines, serafines, arcángeles y ancianos de posición alta.

J. La enseñanza: la santidad de Dios inspira reverencia, pero Dios también llama a su siervo a acercarse a Él.

VI. Éxodo 40:34 - la nube llenó el tabernáculo

A. "Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo".

B. La nube era la señal visible de su presencia: Dios mostraba al pueblo que estaba allí, en medio de ellos.

C. "La gloria de Jehová" es la manifestación extraordinaria de la majestad, la santidad y la presencia de Dios.

D. "Llenó el tabernáculo": como algo espeso, lo llenó; no había espacio. Y cuando Jehová llena, hay que estar viviendo una vida de búsqueda.

E. No doble vida, porque para eso hay que ser bien mediocre: o se es del diablo, o se es de Dios.

F. Los ángeles suben y bajan y escriben; y lo que se escriba en tu libro es lo que te va a tocar.

G. En la iglesia se necesita actitud: de recibir, de aprender, de que el mundo quede en segundo lugar. La iglesia no es un juego: es donde está la gloria de Dios.

H. Después de que Moisés terminó la obra del tabernáculo conforme a todo lo ordenado, Dios manifestó su gloria y llenó aquel lugar con su divina presencia. Eso es lo que debemos llevar a ganar.

VII. 1 Reyes 8:11 - los sacerdotes no pudieron ministrar

A. "Y no podían los sacerdotes permanecer para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová".

B. Estaban preparados para su servicio, pero ocurrió algo superior a cualquier actividad humana: Dios manifestó poderosamente su presencia.

C. La nube era la señal visible de la gloria, como antes en el tabernáculo con Moisés.

D. El templo que Salomón construyó quedó lleno de esa manifestación: era como si Dios dijera "he aceptado este lugar dedicado a mi nombre; mi presencia está aquí".

E. El problema fue que, por bien levantado que estuviera el templo, el pueblo profanaba los templos; y después venían los enemigos, los invadían y los destruían.

F. "¿No habrá pasado esto en la isla y en el mundo entero después de la pandemia? ¿Cuántos templos hay cerrados en la isla? Son montones."

G. Es bueno que el temor de Dios crezca en nuestra vida.

VIII. Salmo 19:1 - los cielos cuentan la gloria de Dios

A. "Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos".

B. Aunque los cielos no hablan con palabras, su grandeza, su belleza y su orden dan testimonio de la grandeza del Creador.

C. Las nubes son blancas y se llenan de agua - ¿para quién? Para nosotros, los mortales. El Creador hoy todavía nos sigue enviando agua del cielo.

D. Dios podría detener el cielo, y moriríamos todos, justos por pecadores. Lo que vemos manifiesto es su misericordia con el justo.

E. Cada amanecer, cada estrella, el sol, la luna y la inmensidad del universo son un mensaje continuo: Dios es poderoso, Dios es maravilloso.

F. Las estrellas no se pueden contar, y galaxias hay tantas que ni los científicos las cuentan. Esa es la gloria de Dios en su creación - y nosotros aquí nos creemos estrellas.

G. "La obra de sus manos": ¿qué tenemos nosotros que presumir? Toda la obra está en las manos de Dios.

H. La creación no existe por sí misma: es obra de Dios, y al contemplar su grandeza reconocemos su sabiduría y su poder.

I. El cielo predica sin voz: cada amanecer anuncia que Dios sigue siendo Dios y que su gloria llena la creación.

IX. Lucas 2:9 - la gloria que anuncia al Mesías

A. "Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor".

B. Los pastores cuidaban sus ovejas de noche cuando, inesperadamente, Dios envió mensajeros celestiales.

C. No fue solamente la apariencia del ángel: fue la gloria de Dios la que iluminó el lugar; en medio de la oscuridad, la presencia divina resplandeció alrededor.

D. "Y tuvieron gran temor": la manifestación les produjo terror, porque llegó la gloria de Jehová para anunciar que el Mesías iba a nacer.

E. Cuando Él se hace presente, el Señor ve todo lo que hay en nuestra vida. Es Padre, Hijo y Espíritu Santo: la Deidad es uno, y la Deidad sabe lo que está mal.

F. Por eso, todos los días, en la oración hay que humillarse y pedir perdón. "Yo no le hago nada a nadie" - por eso mismo: tampoco haces nada por nadie.

G. Inmediatamente el ángel les dice "no temáis", porque venía a anunciarles nuevas de gran gozo.

H. La gloria que antiguamente llenó el tabernáculo y el templo ahora anuncia la llegada de Jesucristo: en medio de aquella noche oscura resplandeció anunciando un nuevo amanecer para la humanidad.

X. Esteban: vio la gloria de Dios (Hechos 7:55-56)

A. Esteban enfrentaba el momento más difícil de su vida y no estaba dominado por el miedo, porque estaba lleno del Espíritu Santo.

B. Mientras sus enemigos estaban contra él en la tierra y las piedras le destrozaban la cara, las piernas y los brazos, él dirigió su mirada hacia arriba.

C. Fue destrozado poquito a poquito, en burla y en desprecio. No había un hombre como Esteban: manso, humilde, tierno.

D. La enseñanza: cuando las circunstancias nos rodean, nuestra mirada debe permanecer en Dios. No siga mirando la tierra: mire hacia arriba.

E. ¿Qué le pasó a Esteban? Vio la gloria de Dios: la misma gloria manifestada en el Antiguo Testamento, ahora contemplada desde la tierra.

F. "Y a Jesús a la diestra de Dios": recibió la visión de Jesús glorificado junto al Padre.

G. Poco después, mientras lo apedreaban, pudo decir: "Señor Jesús, recibe mi espíritu" (Hechos 7:59). En su momento más oscuro, Dios le permitió contemplar la gloria del cielo.

XI. 2 Corintios 3:18 - de gloria en gloria

A. "Nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor".

B. Ya no se trata solo de contemplar la gloria externamente, como ocurrió con Moisés: en Cristo tenemos acceso a contemplarla espiritualmente.

C. Su gloria cuando nos invade y no queremos salir de ese momento, porque se ha apoderado de nuestra vida.

D. "Somos transformados": la ira se quita, la envidia se quita, el robo se quita, la maldad se quita, las malas palabras se quitan, la contienda se quita.

E. "Esto no es poco a poco": cuando Cristo llega, limpia de pies a cabeza. "Cuando yo me convertí, ese día cambié."

F. Y lo que sucede es que es más fácil el relajo y el chisme, y se dice que no pasa nada. ¿Dónde está la dignidad de la santidad, de la pureza, de su gloria?

G. El Evangelio no conoce términos medios.

H. Cuando permanecemos cerca de Cristo, Él va cambiando el carácter, la manera de pensar y la manera de vivir. La gloria de Dios no solamente se contempla: nos transforma.

I. Esto no es mejorar la conducta: es transformarse por medio de la gloria de Dios, de gloria en gloria, en un proceso continuo de un nivel de madurez a otro.

J. Y no ocurre por nuestra fuerza: es obra del Espíritu Santo en nosotros.

K. Dios no solo quiere mostrar su gloria: quiere que su gloria produzca una transformación en nuestras vidas. Porque al que más se le da, más se le demandará.

L. La iglesia es para que tú conozcas su gloria; si así fuera, habría hombres y mujeres -jóvenes, adultos, ancianos- más llenos de ella.

M. Antes de empezar una oración hay que humillarse: "Padre, perdona; podría haber hecho más y no hice".

N. Porque la mitad de lo que hablamos el uno con el otro es orgullo y presunción: presumir y ver cómo se hunde al otro. "Qué triste se ve entre los santos."

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz