En el atardecer del domingo, Jesús visita a sus discípulos. Jesús les reprende porque rehusaban aceptar los informes de Su resurrección de parte de los demás. Les dijo que son incrédulos y tienen dureza de corazón, la razón, no le creyeron. (Lucas 24:41) Les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Le dieron parte de un pez asado y un panal de miel, los tomó y comió delante de ellos. Ahora sencillo, ya se había cumplido lo que tal vez no entendían, ni conocían, de lo dicho por los profetas. Ahora resucitado y dispuesto a seguirles enseñando la razón por lo cual Él era inseparable de ellos. (Lucas 24:45) Jesús les abrió el entendimiento, "para que comprendiesen las Escrituras". Por eso Él es inseparable de tu vida.
(Lucas 24:49) Le era necesario que fueran investidos de poder desde lo alto.
El Cristo nunca se separa de tu vida.
(Mateo 28:20) "Enseñándoles" que obedezcan todo lo que Él les había enseñado.
Que guarden todo lo que les ha mandado.
Se les mandó a ellos a hacer discípulos, bautizándolos.
Predicarán (Marcos 16:15-16): Serán salvos los que crean; más el que no creyere, será condenado.
La comisión va más allá del evangelismo; no es suficiente con hacer que se conviertan y dejar que se las arreglen por sí mismos.
(Mateo 28:20) El Salvador añadió una promesa de "Su presencia" con Sus discípulos hasta el fin "de la edad" (en la tierra).
No saldrían solos ni sin auxilio.
En todos mis servicios y viajes conocerían el compañerismo del "Hijo de Dios."
(Juan 10:27-28) Y Yo les doy vida eterna a Mis ovejas.
Una vida que permanecerá para siempre.
Es una vida que tiene la capacidad de gozar de las cosas de Dios aquí en la tierra y una vida que será igualmente apropiada para nuestro hogar celestial.
"Nunca perecerán."
Cristo es Dios y no puede errar.
Él ha prometido en este versículo que ninguna oveja Suya pasará jamás la eternidad en el infierno.
El que Jesús vive en él, jamás va a querer el mundo.
Sigue al Buen Pastor.
No vivimos la vida cristiana para llegar a ser cristianos ni para retener nuestra salvación.
Vivimos una vida cristiana porque "somos" cristianos.
Deseamos vivir una vida santa no por temor a perder nuestra salvación, sino por gratitud a Aquel que murió por nosotros.
La doctrina de la seguridad eterna no alienta a una vida descuidada, sino que contrariamente es un intenso motivo "para una vida santa."
Nadie puede "arrebatar" a un creyente de la "mano" de Cristo.
Su mano es omnipotente (todo lo puede).
Creó el mundo y ahora mismo lo está sustentando. (sostener, mantener, aguantar).
No hay poder que pueda "arrebatar" a una oveja de Su sujeción.
(Juan 15:4) Permaneced: significa quedarse donde uno está.
El cristiano, está, ha sido puesto en Cristo; está es su posición.
En el andar diario debería permanecer en íntima comunión con el Señor.
Un "pámpano" permanece en la vid tomando toda su vida y alimento de la vid.
Así permanecemos en Cristo, "pasando tiempo en oración.", leyendo y obedeciendo Su Palabra, en comunión con Su pueblo y siendo continuamente conscientes de nuestra unión con Él.
Al mantener de esta forma un constante contacto con Él, somos conscientes de Su morar en nosotros y de Su suministración (abastecimiento) de fuerza y recursos espirituales.
El "pámpano" solo puede llevar fruto si permanece en la vid.
La única manera en que los creyentes pueden llevar fruto de un carácter cristiano es viviendo constantemente en contacto con Cristo.
(Juan 17:23) Seamos perfecto en unidad: "Yo en ellos y Tú en Mí."
"El mundo" no sólo se dará cuenta de que Jesús era Dios hijo, sino que también sabrá que los creyentes son amados por Dios.
Que los has amado a ellos (nosotros) como también a Mí me has amado.
Que seamos amados así parece increíble, ¡pero ahí está!
(Romanos 8:38-39) El apóstol no ha terminado su búsqueda.
Saquea ahora todo el universo en busca de algo de lo que se pueda concebir que nos pueda separar del amor de Dios y luego va eliminando las posibilidades una por una:
"La muerte" con todos sus terrores.
La vida con todas las seducciones.
Los ángeles y los principados, sobrenaturales en poder y conocimiento;
Las potestades, sean tiranos humanos o adversarios angélicos.
Lo presente, que nos acosa y agobia.
Lo por venir, que suscita (provoca, causa) en nosotros atemorizadoras premoniciones (sentimiento, intuición de un hecho futuro).
(V. 39) Ni lo alto ni lo profundo, aquellas cosas que se encuentran en el ámbito del espacio, dimensiones, incluyendo las fuerzas ocultas.
Ni ninguna cosa creada, para asegurar que no se deja nada.
El resultado de la investigación de Pablo es que no puede encontrar nada que nos pueda "separar del amor de Dios", que es en Cristo Jesús nuestro Señor.
Para que sepas hasta dónde Dios está en tu vida: el todo.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
