Dios le contesta a Moisés con misericordia lo mismo que a la justicia. Dios "a exterminar a todos". En este momento que Moisés ora por el pueblo a su favor, Dios lo apoya y le da ánimo, para que orara por el pueblo.
Santiago: 5:16b. La oración eficaz (produce el efecto esperado) del justo puede mucho.
Capacidad de alcanzar un propósito produce el efecto esperado.
Cuando se consigue lo que se busca.
Cuando eres una persona eficaz en la oración.
Busca la oración para el bien tuyo y de los tuyos.
(Números 14:21) La gloria de Dios, queda totalmente a cubierto con la resolución (resolver, solución) que la justicia divina ha tomado.
Moisés había mostrado en su oración un interés especial por la gloria de Dios.
Todo el mundo verá cuánto aborrece Dios el pecado "incluso en su propio pueblo y cómo va a pedirle cuentas por él, pero al mismo tiempo verá también cuán benigno y misericordioso es y tardo para airarse.
(Núm. 14:16-17) Dirán: Dios no pudo meter al pueblo a la tierra, no creen en su Dios.
Sabe hermano, Dios da respuesta inmediata cuando es invocada Su gloria, Moisés le dice: (V. 17) … yo te ruego sea manifiesto el poder del Señor…
(V. 22-27) El pecado del pueblo provocó a Dios a un inicio, un proceso con grandes agravantes (reincidencia, el abuso, añadir al mal de la situación, por tal razón el castigo será más duro).
Habían tentado a Dios y puesto a prueba Su poder.
Habían tentado también a Su justicia.
Habían murmurado contra Él, Dios insiste en esto (V. 27).
Cometieron este pecado después de haber visto los milagros de Dios en Egipto y en el desierto.
Habían repetido las provocaciones "diez veces" (V. 22), es decir con frecuencia.
La sentencia pronunciada contra ellos por su pecado.
No habían de ver la tierra prometida (V. 23), ni entrar en ella. (V. 30).
La promesa de Dios se cumplirá para la descendencia de ellos, pero no para ellos.
(V. 25) Iban a volver de nuevo por el camino del desierto.
El próximo traslado iba a ser una retirada.
Que todos los que habían sido contados de veinte años arriba morirían en el desierto; no todos a la vez, sino poco a poco.
Habían deseado morir en el desierto y Dios a sus deseos imprudentes y apasionados Le contestó.
Que había que vagar en el desierto cuarenta años.
Eran como viajeros que se perdieron.
El riesgo de un pueblo haber pactado y no cumplir los "grandes riesgos y peligros".
Misericordia con Caleb y Josué.
Aunque habían de vagar por el desierto con los demás, iban a ser los únicos mayores de veinte años que sobrevivirían hasta después de entrar en Canaán (V. 24).
Solo Caleb es mencionado en primer lugar y Dios le señala con un honor especial: (V. 24) En la descripción que hace de él: (Hubo en él "otro espíritu" diferente del resto de los espías y decidió ir en pos de Dios, cumplió exactamente con su deber, a pesar "de estar en minoría" y amenazado de muerte.
Entendía que "uno con Dios es mayoría".
La recompensa que le promete: Yo le meteré en la tierra donde entró, porque le creyó a Dios; ganó.
En la segunda mención que Dios hace de Caleb (V. 30) menciona también junto a él a Josué prometiéndole los mismos favores y coronándolo con los mismos honores, por "haber cumplido junto" a él los mismos servicios.
¿Estarás en una lista así?
(V. 31) Misericordia hacia los hijos de estos mismos rebeldes.
Dios iba a preservar una descendencia, a la que daría en posesión la tierra de Canaán. Pero a vuestros niños, de veinte años abajo, de los cuales dijisteis, "en vuestra incredulidad" que serían por presa, yo los "introduciré".
Despreciaron ellos a Dios, y Sus promesas, sin nada quedaron.
"No creyeron a Dios".
Manos vacías y lejos de promesas al que no cree. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Creer A Dios
Números 14:20-35
“Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.”
Dios perdonó al pueblo por la oración de Moisés, pero los que no le creyeron no entraron en la tierra prometida. Despreciaron a Dios y sus promesas, y sin nada quedaron; solo Caleb y Josué, que le creyeron, entraron. Estos son los puntos para la semana.
- Dios contestó a Moisés con misericordia y con justicia. La oración eficaz del justo puede mucho: busca la oración para el bien tuyo y de los tuyos, como Moisés intercedió por el pueblo.
- Moisés oró con interés por la gloria de Dios, y Dios responde cuando es invocada su gloria. Todo el mundo vería cuánto aborrece Dios el pecado, aun en su pueblo, y cuán misericordioso y tardo para airarse es.
- El pueblo tentó a Dios diez veces, murmuró contra Él y no oyó su voz, después de haber visto sus milagros en Egipto y en el desierto. Esas agravantes hicieron el castigo más duro.
- La sentencia fue clara: no verían la tierra prometida. Los contados de veinte años arriba morirían en el desierto, vagando cuarenta años, un año por cada día, como viajeros que se perdieron.
- En Caleb hubo otro espíritu: decidió ir en pos de Dios y cumplió exactamente con su deber, aunque estaba en minoría y amenazado de muerte. Entendía que uno con Dios es mayoría.
- Dios le prometió meterlo en la tierra porque le creyó, y honró también a Josué con los mismos favores por haber cumplido junto a él. ¿Estarás tú en una lista así?
- Hubo misericordia para los hijos: los niños que el pueblo dijo que serían presa, Dios los introdujo en la tierra. Manos vacías y lejos de las promesas quedan los que no creen a Dios.
Esta semana, cada vez que te salga una queja o una murmuración, cámbiala por una oración que diga: Señor, yo te creo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Caleb Entra a la Tierra
Números 14:20-35
Para leer en voz alta con los niños
“Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Caleb tenía un espíritu diferente y siguió a Dios de todo corazón, por eso Dios le prometió entrar en la tierra buena. El resto del pueblo se quejó, no le creyó a Dios y anduvo cuarenta años por el desierto.
- Moisés oró por el pueblo y Dios lo perdonó. Dios escucha cuando sus hijos oran por otros, aunque esos otros hayan hecho mal.
- El pueblo había visto muchos milagros de Dios en Egipto y en el desierto. Aun así se quejaron diez veces y no le creyeron.
- Quejarse y no creer tuvo consecuencias. Los mayores de veinte años no entraron a la tierra: se quedaron cuarenta años dando vueltas en el desierto.
- Caleb pensaba distinto. Aunque casi todos tenían miedo y hasta lo amenazaron, él siguió a Dios. Uno con Dios es mayoría.
- Dios le dijo a Caleb: yo te voy a meter en esa tierra. Josué también entró, porque creyó a Dios igual que él.
- Dios tuvo misericordia de los niños del pueblo: ellos sí entraron en la tierra prometida. El que no cree se queda con las manos vacías.
¿Por qué crees que Caleb no tuvo miedo?
Esta semana, cada vez que te den ganas de quejarte, cámbialo por decir: «Dios, yo te creo».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
