Jehová era el Dios de Salomón, así que los mandamientos de Jehová debían ser su norma. Había nacido junto a la casa de Dios y tenía "el deber" (pegar, unirse, aceptar) de adherirse a Dios; había sido educado en la casa de Dios y estaba obligado a serle agradecido.
Jehová escudriña los corazones de todos.
Entiende todo intento (intentar algo, fin) de los pensamientos.
Nuestra felicidad aquí y "en la otra vida" depende de si buscamos o no a Dios.
Si tú le buscas, lo hallarás; más si lo dejas, Él te desechará para siempre.
Dios a nadie abandona, a no ser que el hombre le abandone primero a Él.
(Jeremías 17:10) Hay en nuestro corazón maldades que ni siquiera nosotros mismos nos damos cuenta de que están allí, ni sospechamos que las haya en nosotros.
El corazón, lo más íntimo del hombre, es, en el estado de naturaleza caída, "engañoso más que todas las cosas".
Llama bueno a lo malo y malo a lo bueno y cambia el color real de las cosas.
Cuando los hombres dicen en su corazón que no hay Dios, o que Dios no ve, "el corazón te engaña".
Dios ve toda maldad que anida en el corazón.
Y le dará a cada uno según sus caminos, según el fruto de sus obras; Dios ve todo lo que se anida en el corazón y eso es lo que se tiene: Ni más, ni menos.
(Jeremías 23:24) ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?
Desde Su altura inaccesible (inalcanzable) a todo hombre, "todo lo alcanza con Su ciencia (conocimiento) y poder".
No conoce Dios lejanía.
¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos (escondite, recoveco, rincón) que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?
Ningún lugar puede encerrar a Dios, como ningún lugar puede excluirlo.
¿Cuál es tu camino? Se te dará, según el fruto de tus obras.
(Romanos 8:27) Si Dios escudriña los corazones de los hombres, puede también "interpretar" "la mentalidad del Espíritu, aunque esta mente halle expresión solo en gemidos.
Lo importante es que las oraciones del Espíritu Santo por nosotros son siempre "conforme a la voluntad de Dios".
Y por cuanto están siempre en conformidad a la voluntad de Dios, son siempre para nuestro bien.
Los secretos del corazón: Sabiendo (Mateo 12:25) Jesús los pensamientos de ellos, a Él nada se le esconde; Cuando Jesús hubo leído los pensamientos de ellos, Jesús pasó a exponer su insensatez (tonto, inmaduro).
Se presentan a Jesús, engañándole, como sabios y Jesús les descubre qué hay en sus corazones.
Y les dice la verdad.
Les dice claro la realidad.
(Mateo 22:18) Jesús le conocía la malicia (intención encubierta con que se dicen las cosas para perjudicar o beneficiarse de alguien) de ellos contra Jesús.
Les dice hipócritas y de querer atraparle.
(Marcos 2:8) Jesús leyó sus pensamientos, era Emanuel.
Dios nos creó con un corazón para que pudiéramos tener una relación amorosa con Él.
(Marcos 12:30) Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón.
Si no tuviéramos un corazón, no podríamos sentir amor.
(1 Samuel 16:7) El Señor mira el corazón.
Cuando el corazón se contamina, ya en el corazón no está Dios.
(Hechos 8:21) Cuando a Simón se le llenaron los ojos de envidia y a desear poder, le salió que su corazón no era recto delante de Dios.
No sentía su pecado, sino solo las consecuencias que pudiesen sobrevenirle: Rogad vosotros por mí al Señor, para que no me sobrevenga nada de esto que habéis dicho. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
