Comunidad es un conjunto de personas que viven juntas bajo ciertas reglas o los mismos intereses. La Iglesia es una comunidad. En lo que es la iglesia, nuestro mover es que somos fieles unidos por la misma fe, y que celebramos todo lo que es la doctrina de las Sagradas Escrituras y le damos culto a Dios. Es congregar los fieles hasta el fin de los tiempos. No es empezar y dejar todo a la mitad, es ser fiel hasta el final. (Apocalipsis 2:10) Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. "Dios dará una corona que es la misma vida eterna".
I. Es una corona viva que llevamos a ganar.
A. Estamos en la carrera de la Iglesia de ser luchadores, no ociosos (sin fruto, parado).
1. Podemos ver a Lais, una comunidad pacífica (quieta).
2. Eran totalmente tranquilos, y no se preparaban como nación; el tener un ejército, vigilantes para cuidar a Lais.
3. Llegaron unos espías para observar el terreno que ellos necesitaban.
4. Les llegaron unos que necesitaban darle tierra a su pueblo.
5. La actitud que tendrán es tomar lo que desean, que bien encuentras personas en una "comunidad pacífica'.
6. Cuando no hay ojos para ver, oídos para escuchar ni intención para discernir, pues el lugar se convierte en una Lais.
7. Lais, desconocida para los hijos de Dan, que estaban necesitados de un lugar para vivir.
8. Llegan a Lais los hijos de Dan para explorarlo.
9. Jamás hubo lugar tan mal gobernado y tan mal guardado que pudiera ser presa más fácil para un invasor. Todo estaba mal ordenado.
10. Cada ciudadano podía ser tan malo como le placiera, pues "no había quien les frenase".
11. Propio a esto se añadía la prosperidad económica que se permitía ver por el estilo de vida que se llevaba.
12. Pues la ociosidad y el libertinaje acampaban (sobresalía) por sus respetos; provocaban a Dios con sus inmoralidades, y se consumían unos a otros con sus vicios y violencias.
13. El heredero del freno: (como dice en el hebreo).
14. Lo que implica el oficio del magistrado (Romanos 13:3-4) el destinado a frenar el mal y el poseedor del freno, "pues se le ha confiado esta autoridad con el fin de que investigue y suprima todo vicio y logre infundir temor a los malhechores".
15. Solo la gracia de Dios puede renovar las mentes de los condenados y cambiar los corazones depravados, "pero el poder del magistrado (funcionario que administra justicia, tribunales) puede frenar las prácticas viciosas y atar las manos criminales, de forma que la perversidad de los malvados no resulte dañina ni tan infecciosa para frenar la maldad.
16. El método que se ha de usar para frenar la maldad.
17. Los malhechores deben ser avergonzados, a fin de que, quienes no quieren ceder al freno de lo vergonzoso y es querer el pecado ante Dios, y desoyen (dejan de oír), la voz de la conciencia, se vean frenados por la vergüenza del castigo que sufren ante los hombres.
18. Es preciso echar mano de todos los métodos posibles para desterrar de la luz pública el pecado y cubrirlo de vergüenza y desprecio, para que la gente se avergüence de su ociosidad, ebriedad, fraude, mentira y otros vicios y para conseguir que la reputación y el buen nombre puedan estar siempre de lado de la virtud (recta razón, un modo fuerte y firme) (un poder, fuerza, capacidad para realizar una función, acción), virtud denota una cierta perfección de la potencia, el fin de la potencia es el acto. Por consiguiente, se dice que una potencia es perfecta, cuando es determinada a su acto. Ahora bien, la perfección de cada ser se considera principalmente por orden a su fin.
19. ¡Cúan miserables y próximo a la ruina son aquellos lugares que carecen de magistrados (miembros de la carrera judicial con categoría superior a juez)!
20. El pueblo estaba mal guardado; el pueblo de Lais estaba descuidado, ocioso, alegre y confiado, con las puertas abiertas; los muros sin reparar, etc.; porque no observaban ningún peligro desde ninguna parte.
21. Esto era también una señal que los israelitas, por la pereza y cobardía (de Lais), no eran ya para los cananeos tan temibles como habían sido cuando llegaron al país. De otro modo, esta ciudad de Lais, cuya población es muy probable que supiera que había sido asignada a los israelitas, no se habría sentido tan confiada.
22. Además no tenían negocios con nadie, lo cual muestra su holgazanería y su independencia económica.
23. Es probable que, así como se mofaban de la sumisión a un gobierno, menospreciasen también cualquier alianza con alguno de sus vecinos.
24. No sentían "interés por nadie"; "así que nadie sentía interés por ellos".
25. El ánimo que los espías dieron a sus paisanos con el informe que le llevaron de Lais (8-10).
(a) Les dijeron que la comarca (porción de terreno) es muy buena (9), mejor que la región montañosa en que se veían amontonados y acorralados por los filisteos.
(b) Les dijeron que era fácil de conquistar, pues estaban seguros de que, con la bendición de Dios, pronto tomarían posesión de ella, pues el pueblo de allí estaba confiado. (10)
26. Expedición (excursión de Dan contra Lais). Estos danitas a quienes había sido asignada la ciudad, se dirigieron por fin a ellas. (11-13)
27. Los hombres armados eran solamente seiscientos. Así fue su lucha. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Ay de una Comunidad Pacífica
Jueces 18:7-13
“y vieron que el pueblo que habitaba en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón, sin que nadie en aquella región les perturbase en cosa alguna, ni había quien poseyese el reino.”
La Iglesia es una comunidad de fieles unidos por la misma fe, llamada a ser fiel hasta el final y a luchar, no a quedarse ociosa. Lais era una comunidad pacífica, descuidada y sin freno, y por eso fue presa fácil. Estos son los puntos para la semana.
- No se trata de empezar y dejar todo a la mitad, sino de ser fiel hasta la muerte, y Dios dará la corona de la vida. Estamos en la carrera de la Iglesia para ser luchadores, no ociosos sin fruto.
- Lais era totalmente tranquila y no se preparaba: no tenía ejército ni vigilantes que la cuidaran. Cuando no hay ojos para ver, oídos para escuchar ni intención para discernir, el lugar se convierte en una Lais.
- Jamás hubo lugar tan mal gobernado y tan mal guardado. Cada ciudadano podía ser tan malo como quisiera, porque no había quien lo frenara, y la ociosidad y el libertinaje provocaban a Dios con sus inmoralidades.
- Solo la gracia de Dios renueva la mente y cambia el corazón depravado, pero la autoridad fue puesta para frenar el mal, atar las manos criminales e infundir temor a los malhechores, para que la maldad no contagie.
- El pecado debe cubrirse de vergüenza, para que la gente se avergüence de su ociosidad, ebriedad, fraude y mentira, y para que la reputación y el buen nombre estén siempre del lado de la virtud.
- El pueblo estaba descuidado, ocioso y confiado, con las puertas abiertas y los muros sin reparar, porque no veía peligro por ninguna parte. No sentían interés por nadie, así que nadie sentía interés por ellos.
- Los espías volvieron con un informe claro: la tierra es muy buena y el pueblo está confiado. Seiscientos hombres armados de Dan subieron contra Lais, y la comunidad que no velaba cayó.
Revisa esta semana cuál es el muro sin reparar en tu vida espiritual —la oración, la Palabra o el congregarte— y repáralo antes de que otro lo encuentre abierto.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Muros Sin Reparar
Jueces 18:7-13
Para leer en voz alta con los niños
“y vieron que el pueblo que habitaba en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón, sin que nadie en aquella región les perturbase en cosa alguna, ni había quien poseyese el reino.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: la gente de la ciudad de Lais vivía muy tranquila y confiada, sin nadie que los cuidara ni los corrigiera. Tenían las puertas abiertas y los muros rotos, y unos espías vieron que era muy fácil entrar.
- En la iglesia somos como un equipo que ama a Dios. No se trata de empezar y dejarlo a la mitad: hay que ser fieles hasta el final.
- En Lais nadie vigilaba. No había guardias en las puertas ni nadie arreglaba los muros. Cuando no abres los ojos ni los oídos, cualquiera puede entrar a hacer daño.
- En Lais cada uno hacía lo malo que quería, porque nadie lo corregía. Eso no es libertad: lo malo sin freno siempre termina en problemas.
- Por eso Dios te da papás, maestros y pastores que te corrigen. Cuando te dicen que no, te están cuidando, como el guardia que vigila la puerta.
- La gente de Lais no se interesaba por nadie, y cuando llegó el peligro nadie vino a ayudarlos. Si tú te interesas por los demás, no vas a estar solo.
- Cinco espías miraron la ciudad, y después vinieron seiscientos hombres armados y la tomaron. Lo que se deja descuidado, se pierde.
¿Quién te cuida y te corrige en casa?
Esta semana, cuando tus papás te corrijan, obedece a la primera y dales las gracias.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
