Se estaba tramando la muerte del Hijo de Dios. (Agustín) ¡Oh, impía ceguera! Se consideraban contaminados por un hogar que era de otro, y no contaminados por un crimen propio. Tenían miedo de ser contaminados por el pretorio (tribunal) de un juez extranjero, y no temían ser contaminados por la sangre de un hermano inocente. Así es la falta de sinceridad.
(Hall comenta): ¡Ay de vosotros, sacerdotes, escribas, ancianos, hipócritas! ¿Puede haber alguna raíz tan impura como la de vuestros propios hechos? No son las paredes de Pilato, sino vuestros propios corazones lo que es impuro.
¡Dios os golpeará a vosotros paredes blanqueadas!
¿Anheláis quedar manchados de la sangre de Dios?
A ellos le preocupaba quedar contaminados con Pilato.
¡Habían de comer la pascua, gran hipocresía!
Propio de ser mediocre Pilato, cedió a los escrúpulos (vacilación que tiene una persona si una cosa es aceptable, o no según la moral) religiosos de los judíos y salió adonde ellos estaban.
(29) Comienza el juicio pidiéndoles que expresasen la "acusación" contra este Prisionero.
(30) Una respuesta atrevida y maleducada.
Ya ellos habían juzgado el caso y que le habían hallado culpable.
Querían de Pilato era que pronunciase la sentencia.
"Si éste no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado."
(31) Pilato intentó evadir su responsabilidad y devolverla a los judíos.
Si ya habían juzgado a Jesús y le habían hallado culpable, ¿Por qué entonces no le sentenciaban según la ley de ellos?
Ellos no eran una nación independiente, y no tenemos autoridad para "dar muerte a nadie."
Muy propio del que no acepta su culpa, y quieren traspasar la muerte de Jesús a Pilato.
(Salmos 22:16) Horadaron (agujerar atravesando de parte a parte).
(32) Los judíos usaban la lapidación (apedrear), los romanos empleaban la crucifixión.
Así, al rehusar aplicar ellos la pena de muerte, los judíos, sin saberlo, cumplieron estas dos profecías tocantes al Mesías.
(33) Pilato tomó ahora a Jesús dentro del "pretorio" (tienda del general) para una entrevista privada y le preguntó directamente: ¿Eres tú el rey de los judíos?
(34) Jesús le respondió: Como gobernador, ¿has oído alguna vez que yo intentase destruir el poder de Roma?
Era como decirle: ¿Te han dicho jamás que yo me proclamase Rey para minar el imperio de César? ¿Es esta una acusación que conozcas por experiencia personal o se trata sencillamente de lo que has oído decir a estos judíos?
(35) Había un verdadero desprecio en la pregunta de Pilato: ¿Soy yo acaso judío?
Tal pregunta implicaba que era demasiado importante para preocuparse de unos problemas judíos locales.
Tal vez podía ser una admisión de que no conocía de ninguna manera una acusación contra Jesús.
Solo sabía lo que le habían dicho los gobernantes de los judíos.
(36) El Señor entonces confesó que era Rey.
No la clase de rey que le acusaban los judíos de ser.
Y no la clase que iba amenazar a Roma.
El "reino" de Cristo no es impulsado mediante armas humanas.
En caso contrario, Sus discípulos "pelearían" para impedir Su captura por los judíos.
El reino "de Cristo no es de aquí", es decir, no es de este mundo.
No recibe su poder y autoridad del mundo; sus fines y objetivos no son carnales.
(37) Cuando Pilato le preguntó si era "rey", le respondió Jesús: Tú lo dices; yo soy Rey.
Pero Su reino tiene que ver con la verdad, no con espadas y escudos.
Había venido al mundo para dar "testimonio a la verdad."
"La verdad" aquí significa la verdad acerca de Dios, del mismo Cristo, del Espíritu Santo, del hombre, del pecado, de la salvación y de todas las grandes doctrinas del cristianismo.
Todo aquel que es de verdad oye Su voz y así es como se acrecienta Su imperio.
"El pasó todo esto por nosotros."
(38) ¿Qué es la verdad?
No quiso escuchar la respuesta: no era que supiera que la "Verdad Encarnada" estaba delante de él y que no quiso reconocerlo: ¿Qué de ti?
Pilato se apresuró ahora a ir a los judíos con la admisión de que no hallaba "en él ningún delito."
(39) Era costumbre "entre los judíos en la pascua" pedir la liberación de algún prisionero judío en manos de los romanos.
Pilato recurrió a esta costumbre en un esfuerzo por agradar a los judíos y a la vez "soltar" a Jesús.
Su plan fracasó. (40).
Los judíos no querían a Jesús; querían a Barrabás.
"Y Barrabás era ladrón."
El malvado (maldad) corazón de hombre prefería a un bandido antes que al Creador.
Fíjate tú: ¿puedes ver toda la decisión que tú has hecho en tu vida?
Aprecia cuánto Jesús ha hecho por nuestras vidas: Su entrega, sacrificio, muerte con pasión, paso a paso nos lleva; no seas tibio, agradece a Él cuánto te ha amado. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Mirarán Al Que Traspasaron
Juan 18:28-40
“Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.”
Se estaba tramando la muerte del Hijo de Dios. Los que lo acusaban temían contaminarse con el tribunal de un juez extranjero, y no temían mancharse con la sangre de un inocente. Así es la falta de sinceridad. Estos son los puntos para la semana.
- No entraron en el pretorio para no contaminarse y poder comer la pascua: gran hipocresía. No eran las paredes de Pilato lo impuro, sino sus propios corazones.
- Pilato, mediocre, cedió a sus escrúpulos y salió a ellos. Le respondieron con atrevimiento: ya lo habían juzgado y hallado culpable, y solo querían que él pronunciara la sentencia.
- Pilato intentó devolverles la responsabilidad, y ellos quisieron traspasarle a él la muerte de Jesús, muy propio del que no acepta su culpa. Sin saberlo, cumplieron las profecías sobre la muerte del Mesías.
- El Señor confesó que era Rey, pero no la clase de rey que amenazaba a Roma. Su reino no es de este mundo: no avanza con armas humanas y sus fines no son carnales.
- Vino al mundo para dar testimonio de la verdad: de Dios, de Cristo, del Espíritu Santo, del hombre, del pecado y de la salvación. Todo el que es de la verdad oye Su voz.
- Pilato preguntó «¿Qué es la verdad?» y no quiso escuchar la respuesta, con la Verdad Encarnada delante. Admitió que no hallaba en Él ningún delito, pero su plan para soltarlo fracasó.
- No querían a Jesús; querían a Barrabás, que era ladrón. El corazón malvado del hombre prefirió a un bandido antes que al Creador. Fíjate tú en las decisiones que has hecho.
No seas tibio: dale gracias a Jesús cada día de esta semana por Su entrega y Su sacrificio por ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Barrabás Sale Libre
Juan 18:28-40
Para leer en voz alta con los niños
“Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús vino al mundo a enseñarnos la verdad, y los que aman la verdad le escuchan. Delante del gobernador Pilato, la gente escogió soltar a Barrabás, un ladrón, en vez de soltar a Jesús.
- Los líderes llevaron a Jesús ante Pilato, pero no quisieron entrar en su casa para no ensuciarse por fuera. Por dentro, su corazón estaba sucio: querían matar a un inocente.
- Pilato les preguntó de qué acusaban a Jesús. Ellos no tenían pruebas; solo dijeron: «Si no fuera malo, no te lo habríamos traído».
- Jesús le dijo a Pilato que sí es Rey, pero que su reino no es de este mundo. Su reino no se gana con espadas, sino con la verdad.
- Pilato preguntó: «¿Qué es la verdad?», pero no se quedó a escuchar. Tenía la Verdad delante de sus ojos y no la quiso conocer.
- Pilato no halló nada malo en Jesús, pero la gente gritó: «¡Suelta a Barrabás!». Escogieron a un ladrón antes que a Jesús. Dios vio lo que había en sus corazones.
- Jesús pasó todo esto por amor a ti. No basta con portarse bien por fuera; Dios quiere un corazón limpio que le escuche.
Si hubieras estado allí, ¿qué le habrías dicho a Pilato de Jesús?
Esta semana, antes de dormir, dale gracias a Jesús por todo lo que hizo por ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
