Al principio de la visita de Pablo a los Corintios, los alimentó con la leche elemental de la palabra, la razón jóvenes o niños en la fe y de todo conocimiento del Señor. Es de saber que se enseñó para la condición que está la persona en la fe. Eran nuevos y por tal razón, no estaban en condiciones de poder captar (percibir algo por medio de los sentidos o de la inteligencia, comprender). No podían recibir una instrucción espiritual profunda.
Al principio se les enseñó lo elemental.
No podían comer alimento sólido, razón= "inmadurez" (cualidad, falta de madurez = prudencia o buen juicio).
Lamentable de los corintios, lo trágico era que aún no habían mejorado lo suficiente para poder recibir "verdades" (certeza, conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente) "más profundas del apóstol".
Aquellos creyentes de Pablo seguían "aún" siendo carnales, con un estado de alma baja (la esencia inmaterial, humanidad, el principio que da vida, pasión con que se hace algo, impulso e inspiración, ánimo, el alma produce el ánimo, entidad no material e invisible que se posee; baja = caída, mesma, disminución).
Esto se hacía evidente porque había entre ellos "celo y contiendas" (lucha, pelea, batalla).
Una conducta así es característica de los hombres de este mundo, "pero no de los que están siendo conducidos por el Espíritu de Dios."
(Gálatas 4:1-3) Es la imagen de un rico padre que tiene la intención de pasar el control de sus riquezas al hijo cuando llegue a la madurez.
Entre tanto que "sigue siendo un niño", la condición "del heredero" es como "la del esclavo."
Mientras tú no creces en el Dios que puedes decir que Le amas, que quieres hacer Su voluntad eres como el esclavo.
Se te tiene que estar diciendo de "continuo" lo que debes hacer y lo que no debes hacer.
Tiene administradores (el heredero) que cuidan de su propiedad y "tutores" que se encargan de su persona.
Así, aunque la herencia desde luego le pertenece, no está en posesión de ella hasta que haya crecido.
Pablo le hablaba tales palabras porque era la condición de ellos bajo la ley, pero al hombre se le dice por cuán inmadura está su vida, como la de un niño, como si fuesen esclavos.
Estaban en "esclavitud bajo los rudimentos del mundo, lo cual significa "los principios elementales" de la religión.
Éramos en esclavitud bajo los rudimentos (principios, imperfectos todavía) del mundo: la carne, ignorancia, legalismo, lo que cada uno establece; reglas, por primero lleva a ganar más, todo lo externo y lo que puede haber en tu mente como exigencia que piensa que has llevado a ganar, por ser tú, y eso es "esclavitud" para los "niños" engreídos y mal criados.
(Efesios 4:14) Para que ya no seamos niños fluctuantes (variable, cambiante, inestable, vacilante).
Cuando los dones operan según Dios los ha designado; y "los santos están activos en servicio para el Señor", se evitan tres peligros: la inmadurez, la inestabilidad y la credulidad:
Inmadurez; los creyentes que nunca se involucran en un agresivo servicio para Cristo nunca salen de la condición de niños espirituales. (Hebreos 5:12): Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que os enseñe cuáles son los primeros rudimentos (primeras enseñanzas o enseñanzas básicas que se han de dejar de lado con el objetivo de poder pasar a la madurez y comprender de manera más perfecta lo que es la enseñanza de Cristo) de la palabra de Dios.
Inestabilidad: Otro peligro es la irrealidad (inconstancia, mudable o caprichoso, antojadizo, ligero, frívolo, mudable, ¡No sabes qué fenómeno es!) espiritual. Los cristianos inmaduros son vulnerables ante las grotescas novedades y modas de los engañadores profesionales. Se tornan en nómadas religiosos, yendo "a la deriva" (sin rumbo), de una atractiva fantasía a otra.
Credulidad: (facilidad que tiene una persona para creer lo que otros le cuentan). Lo más grave de todo es el peligro del engaño. Los recién nacidos (niños) son inexpertos en la palabra de justicia, al no estar sus sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal (Hebreos 5:13-14). Inevitablemente se encuentran con algún sectario falso que los impresiona con su celo y aparente similaridad. Debido a que emplea palabras religiosas, se figuran que ha de ser un verdadero cristiano. Si hubiesen estudiado la Palabra por sí mismos, podrían ver a través de la engañosa manipulación de las palabras. Pero ahora son "llevados" a la deriva por todo viento de doctrina, astucia rodeada con la maldad del diablo, sin conocer las Sagradas Escrituras y cae el que no la lee.
(Hebreos 5:12) El escritor recuerda a los hebreos que habían estado recibiendo instrucción suficiente tiempo como para poder ahora estar enseñando a otros. "Pero lo trágico era que seguían todavía necesitando que se "les enseñe" el ABC de la palabra de Dios. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
