A Pablo le preocupaba un gran peligro, que sus oyentes pudiesen interesarse en él y en su propia personalidad en lugar de el Señor viviente. Cuan incapaz de bendecir o de salvar, entonces lleva a los hombres a confiar sólo en Dios y no en la sabiduría de los hombres.
I. La sabiduría es de origen divino.
A. Está en el evangelio.
1. El evangelio es de origen "divino".
2. Hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez o crecimiento pleno.
3. Sin embargo, esta sabiduría "no" es "de este mundo", ni sería sabiduría a los ojos "de los príncipes de este mundo".
4. La sabiduría de ellos (príncipes) es algo perecedero, que, lo mismo que ellos, "nacen para un buen día".
5. (1 Corintios 2:7) "Hablamos sabiduría de Dios en misterio".
6. Un "misterio" es una verdad del Nuevo Testamento que antes no había sido revelada, pero que ahora es dada a los creyentes por los apóstoles y profetas de la temprana "Era de la Iglesia" (era- es la fecha de un acontecimiento tomado como referencia).
7. Este misterio es "la sabiduría oculta", la cual predestinó antes de los siglos para nuestra gloria.
8. El misterio del evangelio incluye verdades tan maravillosas como el hecho de que ahora judíos y gentiles son hechos uno en Cristo; que el Señor Jesús vendrá y se llevará a Su pueblo que le espera para estar con Él para siempre; y que no todos los creyentes morirán, pero que todos serán transformados.
9. Los príncipes de este mundo, puede referirse a seres espirituales diabólicos en los lugares celestiales o a sus "agentes humanos" en la tierra.
10. Ellos no comprendieron la "sabiduría oculta de Dios" (Cristo en una cruz) ni se dieron cuenta de que su asesinato del Santo Hijo de Dios tendría como resultado la destrucción de ellos mismos.
11. "Si la hubieran conocido"(la sabiduría de Dios), no habrían crucificado al Señor de la gloria.
12. (9) Nos dicen cómo estas maravillosas verdades fueron dadas a conocer a los apóstoles por el Espíritu Santo; cómo ellos, a su vez, nos transmitieron estas verdades mediante la inspiración del Espíritu Santo y cómo las comprendemos por la iluminación del Espíritu Santo.
13. En el versículo 9 es una profecía que dice que Dios ha atesorado maravillosas verdades que no podrían ser conocidas por los sentidos naturales pero que a su debido tiempo Él las revelaría a "los que le aman".
14. (Isaías 64:4) Se relaciona tres facultades por las que aprendemos las cosas terrenales (el ojo, el oído, el corazón o la mente) pero nuestras facultades no resultan suficientes para la recepción de las verdades divinas, porque ahí "es necesario el Espíritu de Dios".
15. El versículo es comúnmente interpretado como refiriéndose a las glorias del cielo y cuando este significado se apodera de nuestra mente es difícil desalojarlo y aceptar cualquier otro sentido.
16. Pablo está en realidad refiriéndose aquí a las verdades que han sido reveladas por vez primera en el Nuevo Testamento.
17. Nadie habría podido jamás llegar a estas verdades por medio de investigaciones científicas ni indagaciones filosóficas.
18. La mente humana, dejada a sus propios recursos, nunca podría descubrir los maravillosos misterios que fueron dados a conocer al comienzo de la "era del evangelio".
19. La razón humana es totalmente inadecuada para hallar la verdad de Dios.
20. (10) "Dios nos las reveló por medio del Espíritu Santo".
21. Fue por el Espíritu de Dios que recibieron iluminación los apóstoles y los profetas, porque el Espíritu todo lo escudriña, aún las profundidades de Dios.
22. El Espíritu de Dios, uno de los miembros de la Deidad, es infinito en sabiduría y comprende todas las verdades de Dios, y las puede impartir a otros.
23. (11) Nadie conoce lo que un hombre puede estar pensando sino él mismo.
24. El hombre es quien decide darlo a conocer.
25. El único que puede comprender las cosas de Dios es "el Espíritu de Dios".
26. (12) Por cuanto, los apóstoles y los profetas habían recibido el Espíritu Santo, podían compartir con ellos las profundas verdades de Dios.
27. A esto se refiere el apóstol cuando dice: Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha otorgado gratuitamente.
28. Aparte del Espíritu que proviene de Dios, los apóstoles jamás podrían haber recibido las verdades divinas a las que se refiere Pablo y que nos han sido preservadas en el Nuevo Testamento.
29. (13) Emplearon las mismas palabras que "les enseñó" el Espíritu Santo a usar.
30. "Acomodando lo espiritual a lo espiritual".
31. Enseñar verdades espirituales con palabras dadas por el Espíritu.
32. "Preparando verdades espirituales con palabras espirituales".
33. (14) El cristiano sabio no pierde el tiempo tratando de explicar el programa de Dios a los hombres no regenerados, es echar perlas a los cerdos.
34. Igual podría uno tratar de atrapar rayos del sol con un anzuelo como comprender la revelación de Dios sin ayuda del Espíritu Santo.
35. (15) El hombre iluminado por el Espíritu de Dios puede discernir estas maravillosas verdades aunque "él" mismo "no es enjuiciado" con razón por nadie de los inconversos.
36. Puede ser cualquier persona; pero es un estudioso capaz de las Sagradas Escrituras.
37. El cristiano guiado por el Espíritu investiga, indaga y escruta (examina, explora, busca cuidadosamente) la Biblia, y llega a la comprensión de su contenido.
38. (16) Sin embargo, los que tienen "la mente de Cristo" pueden comprender las profundas verdades de Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Mas Nosotros tenemos la Mente de Cristo
1 Corintios 2:6-16
“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu”
A Pablo le preocupaba que sus oyentes se interesaran en él en lugar del Señor viviente; por eso los lleva a confiar solo en Dios y no en la sabiduría de los hombres. La sabiduría del evangelio es de origen divino, y solo el Espíritu de Dios la revela. Estos son los puntos para la semana.
- Esta sabiduría no es de este mundo ni de sus príncipes, cuya sabiduría perece con ellos. Es sabiduría de Dios en misterio: una verdad antes oculta, que Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria.
- Los príncipes de este mundo no comprendieron la sabiduría oculta de Dios, Cristo en una cruz. Si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.
- El ojo, el oído y la mente no alcanzan para recibir las verdades divinas: hace falta el Espíritu de Dios. Ninguna investigación científica ni filosófica habría llegado a ellas; la razón humana sola es inadecuada.
- Así como nadie sabe lo que piensa un hombre sino él mismo, nadie conoce las cosas de Dios sino el Espíritu de Dios, que todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
- Los apóstoles recibieron el Espíritu que proviene de Dios y enseñaron con las palabras que el Espíritu les dio, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
- El hombre natural no percibe las cosas del Espíritu; para él son locura. Querer comprender la revelación de Dios sin el Espíritu Santo es como tratar de atrapar rayos de sol con un anzuelo.
- El cristiano guiado por el Espíritu investiga, indaga y examina cuidadosamente la Biblia, y llega a comprender su contenido. Los que tienen la mente de Cristo pueden comprender las profundas verdades de Dios.
Antes de abrir la Biblia cada día esta semana, pídele al Espíritu Santo que te la revele, y escudríñala con cuidado.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Rayos de Sol en un Anzuelo
1 Corintios 2:6-16
Para leer en voz alta con los niños
“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios tiene cosas tan maravillosas preparadas para los que le aman que nadie las ha visto ni oído, pero el Espíritu Santo nos las enseña. El estudio dice que querer entender a Dios sin Su Espíritu es como querer pescar rayos de sol con un anzuelo.
- Pablo no quería que la gente lo admirara a él. Quería que confiaran en Dios, y no en lo inteligente que alguien pueda ser.
- Los que crucificaron a Jesús se creían muy sabios, pero no entendieron el plan de Dios. Si lo hubieran entendido, nunca lo habrían hecho.
- Tus ojos, tus oídos y tu cabeza sirven para aprender muchas cosas, pero para conocer las cosas de Dios necesitas al Espíritu Santo.
- Nadie sabe lo que tú estás pensando si tú no lo cuentas. Así mismo, solo el Espíritu de Dios conoce lo que Dios piensa, y Él nos lo cuenta.
- Para el que no tiene al Espíritu, las cosas de Dios le parecen locura. Por eso no basta con ser listo: hay que pedirle ayuda a Dios.
- El que tiene el Espíritu lee la Biblia con cuidado, busca y pregunta, y la va entendiendo. Así tenemos la mente de Cristo.
¿Qué parte de la Biblia te gustaría entender mejor?
Esta semana, antes de leer la Biblia, haz esta oración: «Espíritu Santo, enséñame».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
