El amor viene de la mano del dolor. Debemos entender qué es el amor. Cuando hablemos de amor, sólo piensa si en verdad amamos. Es lo más difícil en la tierra. La mujer desea ser madre y desconoce cuánto dolor viene enredado en los pies del que nace. Bueno pues sí es así. Dolor de parto, se empieza el dolor, crece y no tiene fin tales dolores, para formar un ser viviente. Así es en todo lo demás de la vida.
El amor sea sin fingimiento.
El amor sea sin "engaño, hipocresía", ficción y sin simulación.
Sin engaño, enredar a alguien o burlarse de él, falta de verdad en lo que se dice, hace o piensa.
Sin hipocresía, fingimiento, falsedad, simulación, contradicen lo que verdaderamente siente o piensa.
Simulación, fingiendo lo que no es.
No deberíamos llevar una máscara, sino ser genuinos, sinceros y no afectados.
Debemos aborrecer lo malo: todas las actitudes y acciones no amorosas, toda malicia= maldad, perjudicar a alguien con gran intención.
Lo "malo" significa todas actitudes y acciones no amorosas, toda malicia y odio.
Lo "bueno" significa cada manifestación de "amor" sobrenatural.
Amaos los unos (10) a los otros con amor fraternal: hermandad, amistad.
Estamos en la familia de la fe, deberíamos exhibir nuestro amor mediante un afecto lleno de ternura (dulzura, cariño, delicado), y no mediante una fría indiferencia o aceptación rutinaria.
(1 Corintios 13:13) El cristiano tiene la fe, la esperanza y el amor.
Son características del cristiano.
Y el amor es la mayor de las gracias porque es lo más útil para otros.
(Gálatas 5:6) Lo que Dios busca en el creyente es "la fe que actúa mediante el amor".
La fe es una completa dependencia de Dios.
La fe no es "ociosa", sino que se manifiesta en un desprendido servicio a Dios y a los hombres.
El motivo de todo este servicio es el amor.
Así, la fe obra (opera=trabajo-obra: cosa producida o hecha) mediante el "amor"; es "motivada" (movido, movimiento) por el amor, no por la ley.
Esta es la realidad de una vida piadosa (piedad, devoto=devoción hacia Dios y lo religioso, el amor).
(Efesios 3:17-19) Cristo habita por la fe en nuestros corazones, el fin es arraigado y cimentado en "amor".
El cimiento de un edificio es el fundamento sobre el que se descansa.
El "amor" es el terreno en el que nuestra vida ha de tener sus raíces; y es la roca sobre la que nuestra fe ha de reposar en todo momento.
Estar arraigados (echar raíces) y cimentados (alude al sector de una construcción que se encuentra debajo de la superficie) en amor, es estar establecidos (creado) en amor como forma de vivir.
La vida del amor es una vida de bondad, desprendimiento, quebrantamiento y mansedumbre.
La petición del apóstol es que los santos puedan "conocer" por experiencia "el amor de Cristo", que rebasa (pasar, exceder) a todo conocimiento.
El amor de Cristo es un océano sin orillas.
(Efesios 5:2) Andad en amor como Cristo nos amó.
De otra forma que deberíamos asemejarnos al Señor es andando "en amor."
"Andar" en amor significa darnos por otros.
Esto fue lo que hizo Jesús, nuestro perfecto Ejemplo.
¡Asombroso! Nos amó.
La prueba de Su amor es que Él se dio a Sí mismo por nosotros "en muerte de cruz".
(Colosenses 3:14) Vestidos de amor, que es el vínculo (unión, relación o atadura, unidos, atados, encadenados) perfecto.
El "amor" es aquí presentado como el vestido externo, que liga todas las otras virtudes (cualidad positiva, obrar bien) a fin de hacer la perfección.
Pablo destaca que lo que hagamos debemos hacerlo con un genuino espíritu "de amor" para con nuestros hermanos.
Pablo dice aquí; "el amor es el vínculo (unión) de la perfección."
(1 Juan. 4:16) El objeto especial del amor de Dios es la compañía de aquellos que han "nacido en la familia".
Si debo estar en comunión con Dios, entonces he de amar a aquellos a los que Él ama. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
