Mega Zoé
Estudio #1395Iglesia en las casas

Eres Carnal o Espiritual

Eres Carnal o Espiritual llama a perseverar en la oración y servir fielmente al Señor.

Nuevo TestamentoRomanos4 min lectura

Los que viven porque tienen la mente en la carne pues son carnales. Es obedecer a los impulsos (empuje, incapacidad de resistir, trastorno, no logra controlar ciertas conductas) cuan consciente sea del daño que resulte y de las consecuencias negativas que para su vida espiritual podría traerle, no puede dejar de realizarlas. Son esas fuerzas que hacen moverse a tu cuerpo. La carne no nos hace reflexionar (entender las advertencias o consejos).

Los que viven conforme a la carne, han de morir.

No solo físico, sino eternamente.

"Vivir" "conforme a la carne "es no ser salvo".

Puede estar claro (4-5):

Conforme al Espíritu.

Al pasar el control de nuestras vidas al Espíritu Santo, "Él nos da capacidad para amar a Dios".

Ahora venimos a conocer que las demandas de la ley son cumplidas por la vida controlada por el Espíritu.

(5) Los que son carnales a la carne ponen su mente en las cosas de la carne.

Obedecen a los impulsos de la carne.

Viven para gratificar los deseos de la naturaleza corrompida.

Gratifican al cuerpo, que "al cabo de pocos años", volverá al polvo.

Pero los que son conforme al Espíritu, los verdaderos creyentes, se levantan por encima de la carne y de la sangre y viven para las cosas eternas.

Están ocupados con la palabra de Dios, ningún libro que leas te va a edificar (construir en tu vida lo de Dios), levantarse como sabio y conocedor de lo de Dios, "la oración", el culto (qué fácil es escapar de los cultos) y tu servicio como creyente.

(6) La mentalidad de la carne.

La inclinación mental de la naturaleza caída es muerte.

Es muerte por lo que respecta al presente goce y destino final.

Tiene en sí todo el potencial de la muerte, lo mismo que una sobredosis de veneno.

Pero la mentalidad del Espíritu es vida y paz.

El Espíritu de Dios es la garantía de vida que es vida verdadera de paz con Dios, y de una vida con serenidad.

(7) Los designios (propósito, intención, proyecto) o propósito del entendimiento, aceptado por la voluntad de la carne es muerte porque es enemistad contra Dios.

Bueno que el pecador es un rebelde contra Dios y tiene una hostilidad (enemistad) activa contra Él.

Si se precisa de alguna prueba, se ve con la mayor claridad en la crucifixión del Señor Jesucristo.

La mentalidad de la carne no se somete a la ley de Dios.

Quiere su voluntad propia, no la de Dios.

Su naturaleza es de tal manera que ni siquiera puede sujetarse a la ley de Dios.

La carne está muerta para con Dios.

(8) No es sorprendente, pues, que los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

No hay nada que una persona inconversa pueda hacer para agradar a Dios: ninguna buena obra, ninguna observancia religiosa, ningunos servicios sacrificiales; nada en absoluto.

Primero es aceptar a Jesús como Salvador porque sabe que está perdido en sus delitos de pecado; un acto de fe.

Solo entonces podrá conseguir la sonrisa de aprobación de Dios.

(9) Cuando una persona ha nacido de nuevo, ya no está más "en la carne, sino según el Espíritu".

Tú vives en una esfera diferente.

Así como un pez vive en el agua y el hombre vive en el aire, así un creyente vive en el Espíritu.

No solo vive en el Espíritu, sino que el Espíritu vive en él.

De hecho, si el Espíritu de Cristo no mora en él, no pertenece a Cristo.

Y si alguno no tiene al Espíritu de Cristo, no es de Él.

(10) Por medio del ministerio del Espíritu, "Cristo está" realmente en el creyente.

Es asombroso pensar en que el Señor de la vida y de la gloria está morando en nuestros cuerpos, especialmente cuando recordamos que estos cuerpos están sujetos a la muerte "a causa del pecado".

Las fuerzas de la muerte están ya obrando en nosotros, e inevitablemente moriremos si el Señor no vuelve antes.

En contraste con el cuerpo, el "Espíritu" vive a causa de la justicia.

Aunque estaba muerto para con Dios, ha sido crucificado por medio de la obra justa del Señor Jesucristo en Su muerte y resurrección y debido a que "la justicia de Dios ha sido puesta en nuestra cuenta: completamente de gratis por creer en Él".

(11) El "Espíritu Santo" mora en nuestros cuerpos es una garantía de que, así como "Él resucitó a Cristo Jesús" vivificará (dar vida) también "nuestros cuerpos mortales".

Este será el acto final de nuestra redención (salvación, liberación, rescatar), cuando nuestros cuerpos sean glorificados (consagrar, honrar, elevar, prestigio) como el cuerpo de la gloria del Salvador. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz