(Salmos 62:11) Dos veces he oído yo. He oído dos veces en el mejor sentido: el que oye con el corazón y con los oídos. (5) El poder de Dios. ¿Qué necesidad hay de hacer presión sobre la gente para que lo crea? Hay una "gran necesidad", porque esta es la gran cosa que es probable que "pongamos" en duda en cosas de dificultad. La fe nunca es abandonada hasta que el alma "pone en duda el poder de Dios". Así la vida (nacer, crear, reproducirse y morir) y vigor (estar en plena vida, fuerza o actividad notable, ímpetu especial, energía=movimiento=mudar de un lado a otro) de la fe son afectados muchísimo por la creencia en el poder de Dios.
A Dios le desagrada, "incluso a sus propios hijos, cuando Su poder es puesto en duda por ellos.
(Números 11:23) Por esto "reprende" Dios a Moisés: ¿Acaso se ha cortado la mano de Jehová?
Ahora verás si se cumple Mi palabra o no.
(Juan 11:40) Por esto también Cristo reprendió a Marta: "¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?"
Sí, Dios es tan celoso de la gloria de Su poder que ha disciplinado severamente a sus queridos hijos "cuando su fe ha vacilado (dudar, titubear o flaquear) en este punto: "dudar de Dios."
(Lucas 1:12) Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto?
Zacarías: Soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.
Zacarías era un sacerdote y Elizabeth, ambos eran justos delante de Dios y andaban irreprensibles (que no merece ser reprendido= reprimir, detener, refrenar, castigar).
No eran carnales, eran servidores del Dios vivo.
El sacerdote y el pueblo dedicados a la oración; era un momento apropiado para una revelación divina.
Y la fe se derrumba y llega la miseria de la duda al Dios de poder.
"Se apareció un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar", "el lugar de favor", era el lugar perfecto, donde mora Dios.
Al principio Zacarías se sintió aterrado.
Pero el ángel le tranquilizó con "nuevas maravillas".
Le nacerá "un hijo" a Elizabeth, que sería llamado Juan (el favor=favorecido a la gracia de Jehová).
Además de traer "gozo y júbilo" a sus padres, sería Juan bendición de "muchos."
(Lucas 1:15) El niño iba a ser grande a los ojos del Señor (la única clase de grandeza que realmente importa).
Ante todo, sería grande en su separación personal a Dios; no bebería "jamás vino" ni licor.
Segundo, sería grande en sus dotes espirituales; sería "lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre".
El Espíritu de Dios estaba en él desde el principio para prepararlo para su especial misión como precursor (antes, delante) de Cristo.
En tercer lugar, sería grande en su papel como heraldo (mensajero) del Mesías.
A muchos del pueblo judío haría "volver al Señor."
Su ministerio sería como el del profeta Elías, tratando de llevar al pueblo a una recta relación con Dios, por medio del arrepentimiento.
(18) El anciano Zacarías quedó abrumado (angustiado o abatido) ante la absoluta imposibilidad de la promesa.
Tanto él como su "mujer" eran demasiado "viejos" para ser padres de un niño.
Su quejosa pregunta expresaba todas las dudas que "atravesaba" en "su corazón".
El peligro del corazón que guarda y hace daño, porque es el razonamiento de la miseria de la carne.
El alma pone en duda la fe cuando pone en duda el poder de Dios.
La fe nunca es abandonada hasta que el alma pone en duda el poder de Dios.
Es lo que le está pasando a Zacarías en estos momentos.
(19) El ángel le respondió primero presentándose como Gabriel (fuerte de Dios).
(Daniel 8:16; 9:21) Gabriel es como uno que está de continuo en la presencia de Dios y que lleva mensajes de Dios al hombre.
(20) Por cuanto, Zacarías había dudado perdería el habla "hasta" el nacimiento del niño.
La "incredulidad" sella los labios y permanecen sellados "hasta que vuelve la fe" y prorrumpe (salir con ímpetu, fuerza) en alabanza y "testimonio".
(21-22) En el exterior, el pueblo estaba aguardando con impaciencia; cuando ya por fin, Zacarías se presentó fuera, tuvo que comunicarse con ellos haciéndoles señas.
Entonces supieron "que había visto una visión en el santuario".
Al terminar el servicio del sacerdocio se volvió a su casa, todavía incapaz de hablar, tal como dijo el ángel.
Elizabet quedó encinta, se encerró en su casa durante "cinco meses".
Se alegró de ser padre.
Que de Dios es el poder en hacer en nuestras vidas, y nos liberta: El alma pone en duda la fe cuando pone en duda el poder de Dios.
Sé libre: ¡Cree en Su poder! Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Fe Nos Lleva A Crecer En El Poder De Dios
Lucas 1:12-25
“Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.”
La fe nunca es abandonada hasta que el alma pone en duda el poder de Dios, y a Dios le desagrada que sus propios hijos duden de su poder. Zacarías, hombre justo y servidor del Dios vivo, recibió la promesa de un hijo y preguntó «¿en qué conoceré esto?». Estos son los puntos para la semana.
- Dios es celoso de la gloria de su poder. Reprendió a Moisés preguntándole si se había acortado su mano, y Cristo le dijo a Marta: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?».
- Zacarías y Elisabet eran justos delante de Dios y andaban irreprensibles; no eran carnales. Aun así, en el lugar de favor, junto al altar, la fe de Zacarías se derrumbó ante la promesa.
- El ángel anunció que Juan sería grande delante del Señor: separado para Dios, lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre, y mensajero que haría volver a muchos al Señor.
- Zacarías miró su edad y la de su mujer, y su pregunta quejosa sacó afuera las dudas de su corazón. Ese es el peligro del corazón que razona con la miseria de la carne.
- Porque dudó, quedó mudo hasta el nacimiento del niño. La incredulidad sella los labios, y permanecen sellados hasta que vuelve la fe y sale con fuerza en alabanza y testimonio.
- Dios cumplió lo que dijo: Elisabet concibió y dijo que el Señor había quitado su afrenta. De Dios es el poder de obrar en nuestras vidas, y ese poder nos liberta.
Identifica una promesa de Dios que has estado mirando con la razón de la carne, como Zacarías miró su edad, y declara en oración que crees en su poder para cumplirla.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Zacarías Habla con Señas
Lucas 1:12-25
Para leer en voz alta con los niños
“Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: como Zacarías no creyó lo que Dios le prometió, se quedó sin poder hablar hasta que la promesa se cumplió. Cuando salió del templo, el pueblo lo esperaba, y él solo podía hablarles con las manos, haciendo señas.
- Zacarías era un sacerdote bueno que amaba a Dios. Un día, mientras servía en el templo, se le apareció un ángel al lado del altar, y Zacarías se asustó mucho.
- El ángel le dio una noticia maravillosa: él y su esposa Elisabet iban a tener un hijo llamado Juan, y ese niño iba a llevar a mucha gente de vuelta a Dios.
- Pero Zacarías pensó: «Estoy muy viejo, y mi esposa también». En vez de creer, dudó. Miró lo que él podía hacer y se olvidó de lo que Dios puede hacer.
- Dudar de Dios tuvo una consecuencia: Zacarías se quedó mudo durante meses. A Dios le importa mucho que sus hijos crean en su poder, aunque algo parezca imposible.
- Dios cumplió su palabra como lo dijo. Elisabet tuvo al bebé, y cuando Zacarías volvió a creer, su boca se abrió para alabar a Dios otra vez.
¿Hay algo que te parece imposible y que no le has pedido a Dios?
Esta semana, pídeselo cada noche en tu oración diciendo: «Yo creo en tu poder».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
