La oración es uno de los grandes deberes de todo hombre religioso, por lo que uno de los mayores objetivos (meta, objetivo) del cristianismo es ayudarnos a "orar" y mostrarnos la obligación de hacerlo e instruirnos sobre el modo de hacerlo y estimularnos a sacar provecho de "tan excelente gracia".
Uno de sus discípulos le dijo: "Señor enséñanos a orar".
Juan Bautista lo hizo (Juan 3:30)
Aun cuando Cristo está dispuesto a enseñarnos, desea que se lo pidamos, pues así le mostramos nuestro interés y que somos conscientes "de nuestra necesidad".
El mismo Jesús suplicó que se hiciera la voluntad de Dios en el Huerto de Getsemaní.
Jesús estaba comprometido con el cumplimiento de la voluntad de Dios y la oración "hágase Tu voluntad" fue un tema de Su vida.
Es pedirle a Dios que haga lo que Él desea.
El reconocer el derecho que tiene Dios de gobernar nuestras vidas.
Es una declaración de sumisión a los caminos de Dios y a Sus planes.
"Hágase Tu voluntad", reconoce que Dios tiene más conocimiento que nosotros y confiamos en que Su manera es la mejor.
(Salmos 40:8) "Hacer Tu voluntad me ha agradado".
Desde el principio hasta el final, el Antiguo Testamento predecía (anunció) no solamente que Cristo vendría al mundo, sino que vendría con un espíritu de ánimo pronto, dispuesto a hacer la "voluntad de Dios".
La voluntad de Dios no estaba solamente en Su cabeza, sino que estaba "inscrita" en su propio corazón.
(Salmos 143:10) Clamor para la instrucción.
El salmista no solamente deseaba saber la voluntad de Dios, sino que también quiere un corazón adiestrado para obedecer aquella voluntad.
Dios después de todo, era su Dios ¿y qué podría ser más apropiado, sino que la criatura obedeciera a su Creador?
Cada persona tiene sus altibajos en la vida, su decadencia y frustraciones, pero no todos tienen un camino tan pedregoso como el de David.
Aquí su deseo es que el "buen Espíritu del Señor" le guíe sobre el terreno más liso, despedregado (sin piedras), libre de las formas extremas de peligro y desastre a las que hasta ahora había estado expuesto.
(Mateo 12:50) "Que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos".
No había ningún privilegio especial por lo que respecta al acceso (entrada, paso) a Su presencia.
Es claro que la implicación de éstos era de verdaderos hermanos, hijos de María y por ello medios hermanos de nuestro Señor.
"Quien hace la voluntad de Dios es hermano mío".
(Mateo 26:42) "Si no puedes pasar de mí esta copa, sin que yo la beba, hágase Tu voluntad".
Expresando sometimiento a la voluntad del Padre.
Bebería la copa de sufrimiento y muerte hasta sufrir la final afrenta.
En Su vida de oración estuvo necesariamente a solas.
Enseñó a los discípulos a orar y oraba en presencia de ellos, pero nunca oró con ellos.
Su singularidad (excepcionalidad, excelencia) de Su persona y obra impedía que otros compartieran de Su vida de oración.
(Juan 7:17) Si los judíos querían realmente hacer la voluntad de Dios, Él mismo le revelaría si las enseñanzas de Cristo eran divinas o si el Señor estaba meramente enseñando lo que quería.
Hay aquí una hermosa promesa para todo aquel que busque fervientemente la verdad.
Si alguien es sincero, verdaderamente quiere saber qué es la verdad, Dios se la revelará.
La "obediencia" es el órgano del conocimiento espiritual.
(Efesios 6:6) Aunque estés en la casa, tienda, amigos, etc., acuérdate que Dios ve qué hay en ti.
Nuestro Amo siempre está mirando y de esto casi nadie lo sabe.
Como siervos de Cristo, deberíamos estar siempre haciendo de corazón la voluntad de Dios, es decir con un deseo sincero de complacerle.
Tu trabajo, cómo haces tu vida, cuán cordial y celoso eres de tu vida, que merezca la aprobación del Señor.
¿Cómo es tu día y noche?
Dios medirá cómo haces Su voluntad: En pureza, calidad y sinceridad.
(Santiago 4:15) Dios debería ser consultado en todos nuestros planes y los deberíamos hacer contando con Su voluntad. Deberíamos vivir y hablar con la conciencia de que nuestro destino está en Sus manos. Deberíamos decir: "Dios queriendo, hágase Tú voluntad". Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Hágase Tu voluntad
Lucas 11:2
“Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
La oración es uno de los grandes deberes del creyente, y Cristo quiere enseñarnos a orar, pero desea que se lo pidamos. Decir «hágase Tu voluntad» es reconocer el derecho de Dios a gobernar nuestra vida y confiar en que Su manera es la mejor. Estos son los puntos para la semana.
- Uno de los discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar». Aunque Cristo está dispuesto a enseñarnos, desea que se lo pidamos, porque así mostramos interés y reconocemos nuestra necesidad.
- «Hágase Tu voluntad» es pedirle a Dios que haga lo que Él desea: una declaración de sumisión a Sus caminos y a Sus planes, porque Él sabe más que nosotros.
- Jesús vivió comprometido con la voluntad del Padre; no la tenía solo en la cabeza, sino inscrita en el corazón. En Getsemaní oró: «si no puede pasar de mí esta copa, hágase Tu voluntad».
- Como David, no basta con saber la voluntad de Dios: hay que pedir un corazón adiestrado para obedecerla y que el buen Espíritu del Señor nos guíe por terreno llano.
- Jesús dijo que quien hace la voluntad de Su Padre es Su hermano. Y el que de verdad quiere hacer la voluntad de Dios conocerá la verdad: la obediencia es el órgano del conocimiento espiritual.
- En la casa, en la tienda o con los amigos, acuérdate de que nuestro Amo siempre está mirando. Dios medirá cómo haces Su voluntad: en pureza, calidad y sinceridad.
- Dios debe ser consultado en todos nuestros planes. Deberíamos vivir y hablar sabiendo que nuestro destino está en Sus manos, y decir: «Dios queriendo, hágase Tu voluntad».
Antes de cada plan de esta semana, grande o pequeño, detente y ora: «Señor, si Tú quieres, hágase Tu voluntad», y hazlo de corazón.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Copa Amarga de Jesús
Lucas 11:2
Para leer en voz alta con los niños
“Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: le pedimos a Dios que en la tierra se haga lo que Él quiere, igual que se hace en el cielo. En el huerto de Getsemaní, Jesús tenía delante una copa amarga de sufrimiento, y aun así le dijo al Padre: «Hágase Tu voluntad».
- Los discípulos le pidieron a Jesús: «Señor, enséñanos a orar». Tú también puedes pedirle a Jesús que te enseñe a hablar con Dios.
- Decir «hágase Tu voluntad» quiere decir: «Dios, Tú sabes más que yo, y lo que Tú quieras es lo mejor». Es dejar que Dios mande en tu vida.
- Jesús no quería sufrir, pero amaba al Padre y obedeció hasta la cruz. Obedecer no siempre es fácil, pero siempre es lo correcto.
- Jesús dijo que quien hace la voluntad de Dios es como Su hermano. ¡Tú puedes ser parte de la familia de Jesús obedeciendo a Dios!
- Dios te ve en la casa, en la escuela y con tus amigos, aunque nadie más te vea. Él mira si obedeces de corazón o solo por fuera.
- Antes de hacer tus planes, pregúntale a Dios en oración. Tu vida está en Sus manos, así que aprende a decir: «Si Dios quiere, lo haré».
¿Por qué Jesús dijo «hágase Tu voluntad» aunque le iba a doler?
Esta semana, cuando tus papás te pidan algo que no te gusta, obedece de corazón y sin quejarte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
