En Juan 20:9, hasta ahora mismo, los discípulos no habían verdaderamente comprendido la Escritura del Antiguo Testamento que decía que era menester que el Mesías resucitase de los muertos. (Salmos 22:16-22; Isaías 53:9-12) El Señor mismo se lo había dicho a ellos en repetidas ocasiones, "pero no lo habían asimilado". Juan fue el primero en comprender.
Cuidemos cuan ignorante seamos por los grandes peligros de la ignorancia (desconocimiento es la falta de conocimiento = conjunto de información almacenada mediante la experiencia).
Es la persona que ignora algo, no lo conoce o no lo comprende.
(Mateo 22:29, 39) Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.
No podemos ser ignorantes de lo que la Sagrada Escritura dice, que nos fue regalada, por gracia.
Básicamente, argüirían (argumentos, conjunto de ideas o razonamientos expresados para demostrar la veracidad o falsedad de) ellos que la idea de la resurrección presentaba dificultades insuperables y que por ello mismo no era razonable y por tanto que no era cierta.
Jesús les contestó que la dificultad no residía en la doctrina, sino en sus mentes: eran ignorantes de "las Escrituras y del poder de Dios".
En primer lugar, "ignoraban las Escrituras".
La Biblia nunca dice que la relación matrimonial vaya a proseguir en el cielo.
Aunque los hombres sean reconocibles como hombres, y las mujeres como mujeres, todos serán como ángeles en el sentido de que nunca se casan ni se dan en casamiento.
En segundo lugar, ignoraban "el poder de Dios".
Si Él podía crear hombres del polvo, ¿no podía levantar con la misma facilidad del polvo los cuerpos de aquellos que habían muerto y transformarlos en cuerpos de gloria?
(Hechos 13:27, 28) Jerusalén y sus gobernantes. (27-28).
Pero los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes no habían "reconocido a Jesús como el "largamente" esperado Mesías.
Cuidémonos que no reconozcamos al que decimos que le conocemos.
No se dieron cuenta de que Él era Aquel de quien habían escrito los Profetas.
Hermano, de no reconocer Aquel que dio Su vida por ti, al hacernos ignorantes (desconocimiento por falta de conocimiento = conjunto de información que ya debemos tener) (por la fe adquirida, las escrituras).
Cuando "todos los sábados" oían predicciones (afirmaciones que indican que ciertos eventos particulares van a ocurrir o no) tocantes al Mesías, no las relacionaban con Jesús de Nazaret.
De ahí que ellos mismos fueron el instrumento de cumplimiento de aquellas mismas escrituras, al condenarle.
"Y sin hallar en Él ninguna causa digna de muerte, lo entregaron a Pilato para que se Le matase.
(2 Corintios 3:13) Y no como Moisés que ponía un velo sobre su propio rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que era pasajero.
El trasfondo del versículo 13 se encuentra en Éxodo 34:29-35.
Allí aprendemos que cuando Moisés descendió del Monte Sinaí, después de haber estado en presencia del Señor, no sabía que su rostro resplandecía.
Los hijos de Israel tuvieron miedo de acercarse a él debido a la gloria de su rostro.
Pero él les invitó a que se acercasen y así lo hicieron.
Luego les dio como mandamientos todo lo que el Señor le había mandado.
En Éxodo 34:33 leemos: "Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro".
En 2 Corintios 3:13, el apóstol explica por qué Moisés hizo esto: "para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que era pasajero".
Estaba ya entonces desvaneciéndose y Moisés no quería que "viesen" el fin de aquello.
No es que Moisés quisiera velar la gloria misma, sino el desvanecimiento (pérdida) de la gloria.
Alguien dijo: La gloria sobre el rostro de Moisés ha de dejar paso a la gloria de otro Rostro.
Esto ha tenido lugar con la venida del Señor Jesucristo.
El resultado es que el ministro del Nuevo Pacto no ha de ocultar su rostro.
La gloria del evangelio nunca se desvanecerá ni se empañará. ¡Amén!
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Ignorancia Es Peligrosa
Mateo 22:29
“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.”
La ignorancia es la falta del conocimiento que ya deberíamos tener, y es peligrosa. A los que negaban la resurrección, Jesús les contestó que la dificultad no estaba en la doctrina, sino en sus mentes: ignoraban las Escrituras y el poder de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- Los discípulos no habían comprendido la Escritura que decía que el Mesías tenía que resucitar, aunque el Señor se lo había dicho muchas veces. No podemos ignorar lo que dice la Escritura, que nos fue regalada por gracia.
- Ignoraban las Escrituras: la Biblia nunca dice que el matrimonio siga en el cielo. Los hombres y las mujeres serán reconocibles, pero todos serán como ángeles, que ni se casan ni se dan en casamiento.
- Ignoraban el poder de Dios: si Él pudo crear al hombre del polvo, con la misma facilidad levanta del polvo los cuerpos de los que murieron y los transforma en cuerpos de gloria.
- Los de Jerusalén oían todos los sábados las profecías del Mesías y no las relacionaron con Jesús de Nazaret. Así, ellos mismos cumplieron esas Escrituras al condenarle sin hallar en Él causa digna de muerte.
- Cuidémonos de no reconocer al que decimos que conocemos. No reconocer a Aquel que dio Su vida por ti es la ignorancia más peligrosa.
- Moisés ponía un velo sobre su rostro para que Israel no viera desvanecerse aquella gloria pasajera. La gloria del rostro de Moisés dio paso a la gloria de otro Rostro: el del Señor Jesucristo.
- Por eso el ministro del Nuevo Pacto no ha de ocultar su rostro como Moisés: la gloria del evangelio que anuncia nunca se desvanecerá ni se empañará.
Lee esta semana un capítulo de la Biblia cada día y apunta lo que no entiendas para preguntarlo en el próximo estudio.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Velo de Moisés
Mateo 22:29
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús les dijo a unos hombres que estaban equivocados porque no conocían la Biblia ni el poder de Dios. El estudio también recuerda a Moisés, que bajó del monte con la cara brillando y se la tapaba con un velo.
- Ignorar es no saber algo que deberías saber. Si no lees la Biblia, no sabes lo que Dios dice, y es fácil que cualquiera te engañe.
- Unos hombres decían que los muertos no pueden resucitar. Jesús les contestó: «Erráis». Dios, que hizo al hombre del polvo, puede levantarlo otra vez.
- En Jerusalén la gente escuchaba la Biblia todos los sábados, pero no se dio cuenta de que Jesús era el Salvador prometido. Por eso lo condenaron.
- No saber no es un juego: aquella gente se equivocó con el mismo Hijo de Dios. Conocer a Jesús de verdad es lo más importante que puedes aprender.
- Cuando Moisés bajó del monte, su cara brillaba tanto que la gente tenía miedo. Él se ponía un velo porque ese brillo se iba apagando poco a poco.
- El brillo de Moisés se apagó, pero la gloria de Jesús nunca se apaga. Cuando conoces su Palabra, tu vida también refleja su luz.
¿Qué cosa de la Biblia te gustaría entender mejor?
Esta semana, lee cada noche una historia de la Biblia con alguien de tu casa.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
