La petición de Pablo, cuando doblaba sus rodillas ante el Padre: De nuestro Señor Jesucristo, para que os dé, conforme a las riquezas de Su gloria, el ser fortalecido con poder en el hombre interior por Su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en nuestros corazones.
Que habite Cristo por medio de la fe en nuestros corazones.
Por la fe somos fortalecidos para que habite Cristo.
Tu fe hace que Cristo esté cómodo ahí, en el corazón por la fe adquirida, que activamos el día que sin saber nada, eso que está en uno la fe se activa.
Y cuanto más seamos como Él, tanto más Él "se acomodará y se sentirá totalmente como en casa en nuestro corazón, porque se activó.
Entramos en el goce de Su morada en nosotros por medio de la fe.
Es un constante reconocimiento de Su "acomodamiento en Su hogar".
Es "por medio de la fe" que "practicamos Su presencia".
(Hebreos 11:1) Este capítulo trata acerca de la visión y permanencia (duración firme) de la fe.
Nos introduce a hombres y mujeres del Antiguo Testamento que tenía una "visión espiritual" íntegra y que "soportaron terribles oprobios y padecimientos" antes que renunciar a su fe.
El versículo 1 no es realmente una definición formal de la fe; más bien es una descripción de lo que la fe hace en nosotros.
La fe es la confianza en la fiabilidad (seguridad, credibilidad) de Dios.
Es la convicción de que lo que Dios dice es verdad y que lo que promete se cumplirá.
Exige la más segura evidencia en el universo y la encuentra en la palabra de Dios.
No se limita a posibilidades, sino que invade el ámbito de lo imposible.
Alguien ha dicho: La fe comienza donde terminan las posibilidades.
Si algo es posible, no hay gloria para Dios en aquello.
(1 Pedro 1:7) En la vida de la fe se presentan dificultades y problemas.
Dios pone a prueba nuestra fe en el crisol (donde se pone para fundir alguna materia a temperatura muy elevada) para ver si es genuina; las dificultades son el alimento "de la fe".
(Hebreos 11:6) "Sin fe es imposible agradar a Dios."
Ninguna cantidad de buenas obras puede compensar la falta de "fe".
Después que todo está dicho y hecho, cuando alguien rehúsa creer a Dios lo está haciendo mentiroso.
(1 Juan 5:4) "La fe vence al mundo."
El secreto de la victoria sobre "el mundo".
Lo que es el mundo, es un monstruo de tentación, siempre tratando de alejarnos de Dios y de todo aquello que es eterno y tratando de ocuparnos con lo que es temporal y carnal.
Las gentes de este mundo están totalmente dadas a las cosas del tiempo y de los sentidos.
Se han vuelto víctimas de las cosas pasajeras.
Cuando llegamos a Dios sale la fe.
Solo el hombre que "es nacido de Dios" verdaderamente "vence al mundo", porque por la "fe" puede elevarse por encima de las cosas perecederas de este mundo y contemplar las cosas en su verdadera (apreciarlas en su verdadero valor) perspectiva, en sí "la eterna".
Así, el que verdaderamente vence al mundo no es el que más sabe y pretende ser fuerte, sino el sencillo creyente que se da cuenta de que las cosas que se ven son temporales y que las cosas que no se ven, son las eternas.
(Romanos 14:1) Al débil en la fe.
El que ha comenzado es débil.
Es el que piensa que la salvación es por algún ejercicio que uno puede hacer.
Le ves cosas que deben mejorar pues ama y no contiende cosas que no tienen valor.
Acuérdate que la fe entró y lo va llevando.
(1 Timoteo 6:11) Oh hombre de Dios huye de estas cosas: nada hemos traído a este mundo y sin duda, nada podremos sacar; ni dinero, ni casa, nada, algunos se extraviaron (perder, no olvidaron donde se encuentra) por causa del amor al dinero, el cual han codiciado algunos.
Más tú, oh hombre de Dios huye.
Timoteo es aquí designado (elegir, destinar a alguien para determinado fin, escoger) como hombre de Dios; ¿Tú qué eres, un designado o un muñeco de la vida?
Es el que decide tener una conducta piadosa (compasivo, benigno).
Hombre de Dios -Timoteo ha de ser un hombre de Dios, un hombre que haga a los hombres "pensar en Dios" y glorificar (alabar, exaltar) a Dios.
En su servicio para Cristo, Timoteo debía huir del envanecimiento, de la impureza, codicias necias y dañosas.
Debía cultivar el carácter cristiano: lo único que podría llevarse al cielo consigo.
Aquí se dan los elementos (ingrediente, pieza) del carácter cristiano como justicia, piedad, fe, amor, paciencia y mansedumbre.
Mira qué elementos te has hecho. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
