Los cristianos "no son del mundo, como tampoco Cristo era del mundo". Deberíamos recordar esto cuando somos tentados a involucrarnos en un pasatiempo mundano o entrar en "asociaciones mundanas" en las que el nombre de Jesús "no es bien acogido".
Santificar es poner aparte.
La palabra de Dios tiene un efecto santificador en los creyentes.
Le acuerda, una aleación es una mezcla homogénea (igual, idéntico, similar) de dos o más elementos (ingrediente, pieza) de los cuales al menos uno debe ser un metal.
La palabra nos sostiene, nos hace firmes, constantes; por tal razón; la palabra de Dios tiene un efecto santificador en nuestras vidas.
Al leerla y obedecerla, son (eres) separados como vasos "apropiados" para el uso del Maestro.
Esto es exactamente lo que pedía el Señor aquí; Santifícalos en Tu verdad; Tu palabra es verdad.
Quería un pueblo apartado a Dios, "separado del mundo", útil para Dios.
Tu palabra es verdad, dijo Jesús.
No dijo, como tantos dicen en la actualidad "Tu palabra contiene verdad", sino "Tu palabra es verdad."
(1 Corintios 1:30) Primero y, ante todo, Cristo nos ha sido hecho de parte de Dios sabiduría.
Él es la sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24) Aquel que la sabiduría de Dios escogió como el camino de la salvación.
Cuando le tememos a Él, tenemos una sabiduría posicional (está puesto) que garantiza nuestra plena salvación.
En segundo lugar, Él es nuestra "justicia".
"Por medio de la fe" "en Él" somos "contados justos" por un Dios santo."
En tercer lugar, "Él es nuestra santificación."
En nosotros mismos no tenemos nada en cuanto a santidad personal, pero en Él somos posicionalmente (está puesto) santificados y por Su poder somos transformados" = de un grado de santificación a otro.
Finalmente, Él es nuestra redención (liberación, salvación) y esto nos habla indudablemente de la redención en su aspecto (en que se presente a la vista) final cuando el Señor vendrá y nos llevará para estar siempre con Él en Su hogar, cuando seremos redimidos- espíritu, alma y cuerpo.
(Efesios 5:26) "En el tiempo presente", Su amor por la iglesia se muestra en Su obra de santificación": para santificarla, habiéndola purificado con el lavamiento del agua por la palabra."
Santificar significa "poner aparte".
Posicionalmente (está puesta) la iglesia está santificada; prácticamente, está siendo santificada "día a día".
Va a través de un proceso de preparación moral y espiritual.
El proceso de santificación es llevado a cabo por "el lavamiento de agua por la palabra".
En términos sencillos esto significa que las vidas de los creyentes son purificadas al "oír" las palabras de Cristo y "obedecerlas".
(Juan 15:3) Jesús dijo a los discípulos: "Vosotros estáis ya limpios "por la palabra que os he hablado."
(Juan 17:17) Y vinculó la santificación con la palabra en Su oración de intersección "sumo sacerdotal".
Así como "la sangre de Cristo nos purifica de una vez por todas de la culpa y pena de pecado", así la palabra de Dios purifica continuamente de la "contaminación" e "impureza" del pecado.
Este pasaje nos enseña que la iglesia está siendo bañada en el presente, pero no con agua literal, sino con el agente purificador que es la palabra de Dios.
(2 Timoteo 2:21) se le aconseja separarse de los malos y de evitar contaminaciones de malas doctrinas.
Si alguien se conserva libre de malas asociaciones, "será vaso para honra" (honestidad, honradez, dignidad, prestigio).
Dios solo puede emplear vasos limpios en el servicio santo.
(Isaías 52:11) "Los que lleváis los vasos de Jehová".
Un hombre así será también "santificado" en el sentido que estará "separado" del mal para el servicio de Dios.
Será útil al Dueño (Señor), esta cualidad muy de desear por parte de todos los que aman al Señor.
Finalmente, "estará dispuesto para toda buena obra".
Estará listo para en todo momento ser empleado en todo lo que su "Dueño puede disponer".
(Hebreos 13:12) Los animales quemados fuera del campamento eran un tipo (modelo, ejemplo); el Señor Jesús fue el antitipo.
Él fue crucificado fuera de las murallas de Jerusalén.
Fue fuera del campamento del judaísmo organizado que Él santificó al "público mediante su propia sangre".
Tipo: animales= Jesús era el antitipo = era el verdadero modelo. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Poner Aparte
Juan 17:17
“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”
Santificar es poner aparte. Los cristianos no son del mundo, como tampoco Cristo era del mundo, y la palabra de Dios tiene un efecto santificador: al leerla y obedecerla somos separados como vasos apropiados para el uso del Maestro. Estos son los puntos para la semana.
- Debemos recordarlo cuando somos tentados a entrar en un pasatiempo mundano o en asociaciones mundanas donde el nombre de Jesús no es bien acogido. El Señor quería un pueblo apartado, útil para Dios.
- Jesús no dijo «tu palabra contiene verdad», como tantos dicen hoy, sino «tu palabra es verdad». La Palabra nos sostiene y nos hace firmes y constantes.
- Cristo nos ha sido hecho de parte de Dios sabiduría, justicia, santificación y redención. En nosotros no hay santidad propia, pero en Él somos santificados y por su poder transformados de un grado a otro.
- La iglesia ya está santificada en su posición, y en la práctica está siendo santificada día a día por el lavamiento del agua por la palabra: oír las palabras de Cristo y obedecerlas.
- La sangre de Cristo nos purifica de una vez por todas de la culpa y la pena del pecado; la palabra de Dios nos purifica continuamente de la contaminación y la impureza del pecado.
- El que se conserva libre de malas asociaciones y de malas doctrinas será vaso para honra, útil al Dueño y dispuesto para toda buena obra. Dios solo puede emplear vasos limpios en el servicio santo.
- Jesús fue crucificado fuera de las murallas de Jerusalén, fuera del campamento del judaísmo organizado, y allí santificó al pueblo mediante su propia sangre, como los animales que se quemaban fuera del campamento.
Examina esta semana tus pasatiempos y amistades, y apártate de uno en el que el nombre de Jesús no es bien acogido.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Vasos Limpios Para el Maestro
Juan 17:17
Para leer en voz alta con los niños
“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús le pidió a Dios que nos apartara para Él por medio de su Palabra, porque todo lo que Dios dice es verdad. El estudio nos compara con vasos: el Maestro solo usa los vasos que están limpios.
- Santificar quiere decir poner aparte. Como el vaso especial que en tu casa se guarda para las visitas, Dios te aparta a ti para usarte en cosas buenas.
- ¿Con qué se lava un corazón? Con la Palabra de Dios. Cuando la oyes y la obedeces, te va limpiando por dentro, día a día.
- Jesús no dijo que la Biblia tiene un poquito de verdad. Dijo: «tu palabra es verdad». Toda ella es verdad, de principio a fin.
- Un vaso sucio no se usa para servir agua. Si te juntas con quien te lleva a lo malo, o con juegos donde se burlan de Jesús, te vas ensuciando.
- Dios quiere que estés limpio y dispuesto para toda buena obra, como un vaso que el Maestro puede tomar en cualquier momento.
¿En qué cosas buenas crees que Dios te quiere usar?
Esta semana lee o escucha un pedacito de la Biblia cada día, y haz lo que dice.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
