Esta conversación vana, de cuál era el más grande entre los discípulos: Se convierte una revolución acerca de la grandeza en "Su" reino. Ya no era el reino de los reyes de la tierra de poseer, hacer abuso con el débil y engrandecer a los poderosos. Los gentiles piensan en la grandeza en términos de gobierno y dominio. En el reino de Cristo, la grandeza se manifiesta en el servicio.
Todo el que aspira a la grandeza ha de llegar primero a ser un "servidor".
El que quiera ser el primero ha de llegar a ser un esclavo.
El Hijo del Hombre es el perfecto ejemplo de la humanidad en el "servicio".
Él vino al mundo "no para ser servido", sino para servir y para dar Su vida en rescate (intensidad, capturar, coger) por muchos.
Todo el propósito de la Encarnación puede ser resumido en dos palabras: "servir y dar".
Es asombroso pensar que el sublime Señor se humillase a Sí mismo al "pesebre y a la cruz".
Su grandeza se manifestó en la hondura de Su humillación.
Y así ha de ser para nosotros.
Su gran servicio: Él dio Su vida en rescate por muchos.
Su servicio de muerte dio satisfacción a todas las justas demandas de Dios contra el pecado.
Fue suficiente para quitar todos los pecados del mundo.
El servicio mayor del mundo una muerte del Justo Señor.
El servicio nuestro queda pequeño delante del gran Servidor.
Servicio = prestar asistencia (acción de estar, presencia, presente) a quienes necesitan ayuda.
(Marcos 9:35-37) Jesús, sabiendo de qué habían estado discutiendo, les dio una lección de humildad.
Les dijo que la manera de ser primero era tomar voluntariamente el puesto más humilde de "servicio" y "vivir para otros" y no para el yo (sujeto a humano).
Puso delante de ellos a "un niño", y tomándolo "en sus brazos", les enfatizó que una bondad mostrada en Su nombre a los menos estimados, a los menos renombrados, era un acto de grandeza.
Era como si la bondad fuese hecha al Señor mismo, sí, al mismo Dios Padre.
"Oh bendito Señor Jesús, Tus enseñanzas sondean (indagaciones, o encuestas, averiguar) y denuncian este carnal corazón mío."
"Quebranta mi yo y que Tu vida se manifieste en mí."
(Marcos 10:45) "El Ejemplo Supremo es el Hijo del Hombre mismo."
Él "no vino a ser servido", "sino a servir". Y a "dar Su vida como rescate por muchos".
¡Pensemos en esto!
Vino con Su nacimiento milagroso.
Sirvió a lo largo de Su vida.
Y con Su muerte vicaria (facultad de reemplazar a otro individuo) dio Su vida.
Este (Marcos 10:45) versículo clave de todo el Evangelio.
Es una teología en miniatura, una vinita (cuadro que representa un instante o momento de la historia) de la más grande "vida" que el mundo haya jamás conocido.
(Juan 13:14) Los discípulos habían reconocido que Jesús era el Maestro y Señor de ellos, y tenían razón en ello.
Pero Su ejemplo mostraba que el rango más elevado en la "estructura de poder del reino" "es la de siervo".
"Si el Señor y Maestro" había "lavado los "pies" de los discípulos, ¿Qué excusa podrían tener por no lavarse los pies los unos a otros?
Humildad que es complaciente, amable, humilde de corazón; pero ahora enseñaba esta lección con un método tan gráfico (figuras o signos) que seguramente no podrían olvidarla jamás.
Condescendientes (amable y complaciente) para servir. Es rebajarse a los más oscuros y comunes servicios de amor, para verdadero bien y provecho del prójimo. Esta condescendencia ha de ser recíproca (mutua): Hemos de ayudar a nuestros hermanos y hemos de aceptar la ayuda que ellos estén dispuestos a prestarnos; con frecuencia, esto último es más difícil, porque nos lo impide nuestra autosuficiencia.
Servicio para la mutua santificación. Ayudar al hermano a purificarse de los defectos y pecados que muchas veces, ni él mismo ve y que le hace daño a él y a los demás hermanos. Ayudar al hermano con nuestras oraciones, nuestras lágrimas a que se purifique de sus pecados.
(Gálatas 5:13) La libertad cristiana no permite el pecado, sino que alimenta a (un amante servicio).
El amor es contemplado como el motivo de toda conducta cristiana.
Sino "servíos" por amor los unos a los otros.
La grandeza se demuestra en el servicio, como nuestro Señor lo hizo por Su gran amor, que lo llevó a servir al mundo con Su muerte y entrega para que tú al día de hoy disfrutes de la plenitud de Su escritura, la paz y gozo, y lo más grande como humano en todo lo que está en nuestro destino. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Grandeza Se Manifiesta En El Servicio
Mateo 20:25-28
“como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
La vana conversación sobre cuál de los discípulos era el más grande se convirtió en una revolución acerca de la grandeza en el reino de Cristo. Los gentiles piensan en la grandeza como gobierno y dominio; en el reino de Cristo, la grandeza se manifiesta en el servicio. Estos son los puntos para la semana.
- Todo el que aspira a la grandeza ha de llegar primero a ser un servidor, y el que quiera ser el primero ha de llegar a ser un esclavo. Ya no es el reino de los reyes que abusan del débil.
- Todo el propósito de la Encarnación se resume en dos palabras: servir y dar. El sublime Señor se humilló al pesebre y a la cruz, y Su grandeza se manifestó en la hondura de Su humillación.
- Su servicio de muerte satisfizo todas las justas demandas de Dios contra el pecado y fue suficiente para quitar todos los pecados del mundo. Nuestro servicio queda pequeño delante del gran Servidor.
- Jesús tomó a un niño en Sus brazos y enseñó que una bondad mostrada en Su nombre a los menos estimados es un acto de grandeza, como si fuese hecha al Señor mismo y al Padre.
- Si el Señor y Maestro lavó los pies de Sus discípulos, ¿qué excusa tenemos para no lavarnos los pies unos a otros? El rango más elevado en el reino es el de siervo.
- El servicio ha de ser mutuo: ayudar a los hermanos, también a purificarse con nuestras oraciones y lágrimas, y aceptar la ayuda que nos ofrecen, que muchas veces nos impide la autosuficiencia.
- La libertad cristiana no permite el pecado, sino que alimenta un amante servicio: «servíos por amor los unos a los otros». El amor es el motivo de toda conducta cristiana.
Busca a alguien de los menos estimados, en tu casa, en tu trabajo o en la iglesia, y sírvele en el nombre de Jesús sin esperar nada a cambio.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Del Pesebre a la Cruz
Mateo 20:25-28
Para leer en voz alta con los niños
“como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús no vino para que lo atendieran, sino para atender a otros y dar Su vida por nosotros. El Rey del cielo nació en un pesebre, donde comen los animales, y terminó en una cruz, sirviendo hasta el final.
- Los discípulos discutían por quién era el más importante. Jesús les dijo que en Su reino el más grande es el que sirve a los demás.
- Los reyes de la tierra mandan y se aprovechan del débil. Jesús es el Rey de todos, pero se bajó para servir. ¡Eso sí es grandeza!
- Jesús cargó a un niño en Sus brazos y enseñó que ser bueno con el más pequeño, en Su nombre, es como ser bueno con Él mismo.
- Jesús lavó los pies sucios de Sus discípulos. Si el Maestro lo hizo, ¿qué excusa tenemos nosotros para no ayudarnos unos a otros?
- Servir también es dejar que te ayuden. A veces el orgullo no nos deja aceptar ayuda, y creemos que podemos solitos.
- Servir no es para verse importante. Se sirve por amor, como Jesús, que nos amó tanto que dio Su vida por nosotros.
¿Quién en tu casa o en tu escuela necesita ayuda y casi nadie lo nota?
Esta semana, sírvele una vez cada día en el nombre de Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
