La piedad es una virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas y por el amor al prójimo, actos de amor y compasión. Acciones impulsadas por el amor a Dios. Acciones impulsadas por el amor que se siente por otros y la compasión.
Enoc (Génesis 5:22-24) séptimo desde Adán por la línea de Set y bisabuelo de Noé.
Los demás se portaron virtuosamente, pero éste los sobrepasó a todos.
Fue la estrella más brillante de la era patriarcal.
Su santa conducta en este mundo, la cual es mencionada dos veces: "Caminó Enoc con Dios." (V. 22 y 24).
Aquí tenemos, en esta sola frase, la naturaleza, el objetivo (lo que hay que hacer cumplir) y el tenor (orden firme y estable) de su conducta pues ella indica: religión verdadera.
En efecto, ¿Qué es la piedad, sino caminar con Dios?
Los impíos y profanos están sin Dios en el mundo (Efesios 2:12); andan por caminos contrarios al de Dios. (Isaías 55:8); pero los piadosos caminan con Dios, lo cual supone que están de acuerdo con Él.
Caminar con Dios es tenerle siempre presente y sentirnos siempre presentes a Él, actuando como quienes están ante la mirada constante de Dios.
Es vivir una vida en comunión con Dios tanto "en Sus ordenanzas" como en Sus providencias (disposición anticipada o conduce al logro de un fin).
Es hacer de Su Palabra nuestra norma y de Su gloria nuestro objetivo (meta o fin, ideal) en todos nuestros actos.
Es acomodarse a Su voluntad, conformarnos con Sus designios y ser colaboradores Suyos.
Estaba enteramente muerto al mundo, pues no solo andaba detrás de Dios, como hacen todos los buenos, "sino que andaba" "con" Dios, "como si estuviese ya en el cielo".
Parece como si Enoc fuera sacerdote del Dios Altísimo.
Ahora bien, el Espíritu Santo, en vez de decir que Enoc vivió dice caminó (anduvo) con Dios, "porque la vida de un hombre santo consiste en caminar con Dios".
Este era, (A) el quehacer de la vida de Enoc, (B) el gozo y sostén de su vida.
Su glorioso traslado a un mundo mejor.
Como no vivió igual que los demás, tampoco murió como sucedió a los demás (24): Desapareció, porque lo llevó Dios; esto es, como se nos explica en Hebreos 11:5, fue trasladado para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo trasladó Dios.
Antes del gran suceso que pudo ser llevado directamente a Dios; la razón, haber agradado a Dios.
Cuando quiere que muera un hombre piadoso "Dios le toma, le saca de allí y lo lleva a Su presencia".
Aquellos cuya conducta en el mundo es "verdaderamente santa", hallarán que su traslado desde el mundo es verdaderamente feliz.
(Génesis 6:9) Noé distinguido del resto del mundo y con una peculiar señal de honor sobre él.
Cuando Dios estaba descontento del resto del mundo, concedió su favor a Noé; habiendo un hombre bueno, le halló y "sonrió" sobre él.
Así que fue hecho vaso de la misericordia de Dios.
Dios le hizo más grande y honorable de veras que todos los gigantes que había en aquellos días, los cuales se hicieron poderosos y varones de renombre.
Solo los favorecidos de Dios son real y altamente favorecidos.
Noé guardó su integridad: Noé, varón justo, era perfecto en su conducta.
El carácter de Noé aparece aquí, 1) como la razón del favor que Dios le dispensó, (conceder, otorgó, dar) pues Dios ama a los que Le aman, 2) como efecto del favor que Dios le otorgó.
Fue la buena voluntad de Dios hacia él la que produjo esta buena obra en él.
Ahora observemos su carácter: A) Era un varón justo, esto es, justificado ante Dios por la fe (Hebreos 11:7).
Era perfecto no con perfección de impecabilidad (de no pecar), sino con perfección de sinceridad y rectitud.
Caminó con Dios.
Vivió una vida de comunión con Dios.
Dios mira hacia abajo con ojos de gracia sobre aquellos que sinceramente miran hacia arriba con ojos de fe.
Es fácil ser religioso cuando la religión está de moda, como lo es hoy en día.
Es señal evidente de fuerte fe y firme resolución el nadar hacia el Cielo contra corriente y el ponerse de parte de Dios cuando nadie más está de parte de Él.
Cuando Noé estaba era tiempo de pecados de aquella generación.
La tierra estaba "corrompida delante de Dios".
Llena de violencia e injusticia.
Pero a Noé, ni su familia miró la violencia, ni la injusticia. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
