Un pecado es una transgresión (quebrantamiento, incumplimiento, desobediencia, atropello, atentado, delito) voluntaria de los preceptos (mandato, mandamiento, orden) religiosos. La violación de normas (reglas de conducta para regular la conducta humana) morales (acciones, costumbre, modo habitual de obrar, un hábito, costumbre). El pecado es el alejamiento del hombre de la voluntad de Dios. Cuando las personas violan algunos de los mandamientos divinos, cometen un pecado. Es confesar para subsanar (reparar, corregir) este mal a través del perdón y de confesión.
I. Las Escrituras son el retrato de la voluntad de Dios.
A. (133) "Afianza, ordena mis pasos con Tu Palabra.
1. Ordena o guía.
2. La idea no cambia: ya que Dios le ha puesto en la senda recta con Su Palabra, pide que le siga guiando, con Su Palabra y con Su gracia, por esa misma senda.
3. De esa manera, ninguna iniquidad (maldad, perversidad, vileza) es decir, ninguna infracción (incumplimiento, falta, delito) de la ley se enseñoreará de él; o prevalecerá (dominar, durar, permanecer) sobre él con los halagos de la tentación.
4. Lo que más le duele, como ya ha dicho, "es la violación de la ley divina", por parte de los malvados.
5. 6. (Proverbios 10:9) La integridad es garantía de seguridad. En la vida íntegra hay "confianza" y "seguridad" pero la vida construida sobre engaños será descubierta y expuesta.
7. El que pervierte sus caminos será descubierto pues tarde o temprano se darán cuenta los demás de que sus caminos eran torcidos, pues algún día, le sobrevendrá (suceder) la desgracia.
8. El hombre íntegro goza de la bendición de Dios y puede caminar por la vida con humilde osadía (atrevimiento, audaz, arrojado, resuelto, valiente) bien armado contra las tentaciones de Satanás, las tribulaciones del mundo y los reproches de los hombres.
9. La deshonestidad de una persona redundará (venir a parar en daño) en su propia infamia (deshonra, vileza, ruindad); será descubierto quebrantado (dolido, quebrado, partido, reto).
10. (Proverbios 28:13) No hay bendición para el que encubre sus pecados, esto es, quien rehúsa llevarlos a la luz y confesarlos delante de Dios y cualquier otro al que haya ofendido.
11. El que "confiesa y se aparta" de sus pecados tiene la seguridad de que Dios perdona y si perdona "Dios olvida".
12. De nada sirve negar o excusar el pecado, echando la culpa a otros; la propia conciencia le acusará.
13. Mientras el paciente oculta su mal, no puede, esperar remedio.
14. (1 Juan 1:9) Dios perdona solo al que confiesa sus pecados y los abandona, pues una confesión sin arrepentimiento, sin firme propósito de la enmienda, equivale a hipocresía (simulación de buenos sentimientos) o a engañarse a sí mismo.
15. (Romanos 6:15) Los que tienen miedo a la gracia insisten en que da licencia a pecar.
16. Pablo confronta este error de manera frontal (directo) haciendo la pregunta y luego regándolo de manera tajante.
17. Estamos libres de la ley, pero no sin ley.
18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. 26. La gracia significa libertad para servir al Señor, no para pecar contra Él. (Romanos 6:1) ¿Permaneceremos en el pecado? Aquí la pregunta es: ¿pecaremos solo un poco? La respuesta es en ambos casos horrorizados, ¡en ninguna manera! Dios no puede tolerar el pecado en absoluto. (Lucas 6: 43-45) La cuarta ilustración que usa el Señor es la del árbol y su fruto. Un árbol dará su fruto, bueno o malo, dependiendo de lo que sea en sí mismo. Juzgamos un árbol por la clase y cualidad del fruto que da. Y así sucede en el área del discipulado.
27. Un hombre moralmente puro y espiritualmente sano puede dar bendición para otros del "buen tesoro de su corazón".
28. 29. Por otra parte, un hombre básicamente (principalmente) impuro solo saca lo malo. El Señor muestra a los discípulos que su ministerio debe ser un ministerio de carácter (su modo de ser y obrar, de los demás, piensa, siente y se comporta).
30. 31. 32. 33. Lo que (eres) son es más importante que lo que jamás vayan a decir o hacer. El resultado final de su servicio será determinado por lo que ellos son en sí mismo. (Santiago 4:17) El pecado está, pues, en aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace. "Hacer lo bueno" es incluir a Dios en cada aspecto de nuestras vidas, vivir cada momento en dependencia de Él.
34. 35. Si sabemos que debemos hacer esto y no lo hacemos, evidentemente estábamos pecando. En todas las áreas de la vida, la oportunidad para "hacer lo bueno" nos hace responsables de hacerlo.
36. 37. Si sabemos lo que es bueno, estamos en la obligación de vivir bajo esta luz. Dejar de "hacer lo bueno" es pecado contra Dios, contra nuestro prójimo y contra nosotros mismos.
38. (Salmos 1:1) El hombre verdaderamente "bienaventurado" (santo, bendito, feliz, alegre que vive en Dios y por Dios) es aquel que evita el estilo de vida de los impíos.
39. En sus contactos con ellos, evita ser cómplice suyo y ni siquiera da aprobación tácita (reservado, silencioso, callado) de su pecado y escarnio (burla).
40. 41. Les testifica acerca de: "pecado, justicia, juicio venidero y busca presentar a Cristo". El hombre dichoso (feliz) es un verdadero amigo a los impíos, pero no es compañero de ellos. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cuando el Pecado Permanece
Salmos 119:133
“Ordena mis pasos con tu palabra, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.”
El pecado es el alejamiento del hombre de la voluntad de Dios, y las Escrituras son el retrato de esa voluntad. Por eso pedimos que Dios ordene nuestros pasos con Su Palabra, para que ninguna iniquidad se enseñoree de nosotros. Estos son los puntos para la semana.
- Dios nos puso en la senda recta con Su Palabra, y le pedimos que nos siga guiando por ella con Su Palabra y con Su gracia, para que ninguna maldad prevalezca sobre nosotros con los halagos de la tentación.
- La integridad es garantía de seguridad. La vida construida sobre engaños será descubierta y expuesta; el hombre íntegro camina con humilde osadía, armado contra las tentaciones, las tribulaciones y los reproches.
- No hay bendición para el que encubre sus pecados. De nada sirve negarlos o echarle la culpa a otros: la propia conciencia acusa, y mientras el paciente oculta su mal, no puede esperar remedio.
- Dios perdona al que confiesa sus pecados y se aparta de ellos, y cuando perdona, olvida. Pero una confesión sin arrepentimiento y sin firme propósito de enmienda es hipocresía o engañarse a sí mismo.
- Estamos libres de la ley, pero no sin ley. La gracia es libertad para servir al Señor, no para pecar contra Él. ¿Pecaremos solo un poco? ¡En ninguna manera! Dios no tolera el pecado.
- El árbol se conoce por su fruto: el hombre puro saca bendición del buen tesoro de su corazón, y el impuro solo saca lo malo. Lo que somos pesa más que lo que decimos o hacemos.
- El pecado también está en el que sabe hacer lo bueno y no lo hace. El bienaventurado es amigo de los impíos para presentarles a Cristo, pero no es su compañero ni aprueba su pecado.
Pídele a Dios que te muestre un pecado que has estado encubriendo, y confiésalo delante de Él y de la persona a quien hayas ofendido.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Fruta Buena, Fruta Podrida
Salmos 119:133
Para leer en voz alta con los niños
“Ordena mis pasos con tu palabra, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Señor, enséñame con tu Palabra por dónde caminar, para que lo malo no me mande. El estudio dice que un árbol se conoce por la fruta que da: si el árbol es bueno por dentro, da fruta buena.
- Pecar es desobedecer a Dios y alejarse de lo que Él quiere. La Biblia es como un retrato que nos enseña lo que Dios quiere.
- El que dice mentiras y hace trampas cree que nadie se va a enterar. Pero tarde o temprano se descubre, y Dios lo vio desde el principio.
- Si hiciste algo malo, no lo escondas ni le eches la culpa a otro. Es como una herida escondida: si no la enseñas, no te la pueden curar.
- Cuando le dices a Dios lo que hiciste y dejas de hacerlo, Él te perdona y lo olvida. Pero decir «perdón» y seguir haciendo lo mismo no es arrepentirse.
- Un árbol da fruta según lo que tiene por dentro. Si tu corazón está limpio, de ti saldrán cosas buenas: palabras bonitas, ayuda y obediencia.
- También es pecado saber lo bueno que tienes que hacer y no hacerlo. Si ves que alguien necesita ayuda y tú puedes ayudar, ¡ayuda!
¿Hay algo malo que hiciste y no le has contado a nadie?
Esta semana, díselo a Dios en oración, y si le hiciste daño a alguien, pídele perdón.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
