"Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él." El estudio nace de una frase que la pastora dice haber escrito días antes: "mi presente soy". De ahí sale todo. Nosotros pensamos que tenemos millones de días en la tierra, y no los tenemos: son contados, y cada uno es un regalo que a Dios le place dar. Lo que no se cumplió hoy, la acción que debíamos tener hoy, el propósito que Dios tenía para hoy: si no se cumple, no fuimos agradecidos del día que se nos regaló. Y los días se desperdician en la queja, en el lamento, en el mal carácter. El estudio recorre después la doctrina de la prueba: las pruebas no son castigo sino formación, y educan como educa la clase al estudiante que atiende; producen paciencia, y la paciencia prueba, y la prueba esperanza. Pasa por los cuarenta años del desierto, que eran para saber lo que había en el corazón, y por el "después que hayáis padecido" de 1 Pedro 5:10. Y llega al centro práctico: no afanarse por el mañana, porque la ansiedad mata el presente, y el presente que no se vive tampoco ayudará al futuro. Cierra con el "he aquí ahora" de 2 Corintios 6:2 y con la siembra que no desmaya de Gálatas 6:9-10.
I. Cuando Dios escoge, hace cosas fuertes.
A. Lo triste es que lo que se llama iglesia se acostumbra a lo común y a lo ordinario.
1. No entramos a las profundidades de lo que tenemos que vivir y conocer.
2. No se trata de ser unos más, sino de ser escogidos dispuestos a guerrear.
3. Yo no puedo quedarme con lo que aprendí ayer: mi vida va creciendo.
4. No porque duela, sino porque es conocer más a Dios mientras más pasa el tiempo.
B. Llega el momento en que uno se tiene que canalizar donde ya debe estar.
1. No puedo ser tibia ni fría, ni vivir por lo que pienso o pretendo.
2. El cuerpo natural no está acostumbrado a desarrollar una vida en el espíritu.
3. A la iglesia no vienes porque quieran mimarte: vienes a ser hombre o mujer espiritual.
4. El proceso de crecimiento será dolor, pero con consuelo: toda vida pasa por el dolor.
II. Cada día es un regalo.
A. Tú haces planes para el futuro; yo vivo el presente, el momento.
1. Lo que no logramos hoy, el propósito que Dios tenía para hoy: si no se cumple, no fuimos agradecidos.
2. ¿Crees que tienes vida porque estás en la tierra? Cada día es un regalo que a Dios le place dar.
3. No tenemos millones de días: son contados, y los ángeles los cuentan.
4. Ven cómo agradecemos el día que Dios nos regala.
B. "Mi presente soy."
1. Este día está marcado en el cielo por Dios.
2. Como se pierden los días, no hay siembra; sin siembra no hay cosecha ni fruto.
3. Y sin fruto, las manos están vacías: se pierde la vida con las manos vacías.
4. Se desperdician en la queja, en el lamento, en el mal carácter.
C. No importa si el día trae pruebas o alegría.
1. Sigue siendo una oportunidad para ver la bondad y la fidelidad de Dios.
2. La vida no está a los pies de nadie: está en la mano de Dios, que dio el aliento.
3. Si él ha sido fiel, ¿por qué no serle fiel a él?
III. Tened por sumo gozo (Santiago 1:2-4).
A. La vida no es una tontería, y el ochenta por ciento de lo que se habla lo es.
1. No tenemos el ánimo de tener en la boca la verdad de Jesucristo.
2. Tenemos en la boca los deseos, lo que pretendemos, lo que nos molesta.
B. María sabía que cada día que Jesús pasaba en la tierra era un día permitido por Dios.
1. Cuando lo matan, va corriendo al sepulcro: ese día Dios se lo regalaba a ella.
2. Y ahí le volvió el gozo, porque ya había resucitado.
3. Se da por hecho el pecado, porque eso es disfrute para el ser humano.
4. Los discípulos estaban escondidos y asustados; ella no conocía el susto.
C. Las pruebas no son castigos: son una formación.
1. Búscate en tus espaldas, y no tienes ni un azote.
2. Las pruebas te educan: aguántalas, no huyas como cobarde.
3. El estudiante estrella es el que se educa de lo que aprende.
4. No son para destruirnos, sino para fortalecer nuestra fe.
IV. La tribulación produce paciencia (Romanos 5:3-5).
A. Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.
1. Vamos educando nuestro carácter, nuestros impulsos, lo que opinamos.
2. ¿Y sabe lo que va a pasar? Nos vamos a quedar quietos.
3. Necesitamos ser pulidos, porque tenemos un alto pensamiento de nosotros mismos.
B. Las pruebas son el proceso donde Dios forma el carácter cristiano.
1. Como no las queremos, nos defendemos y le echamos la culpa a alguien.
2. Hemos aprendido un carácter: hablamos las palabras de mami, de papi, del vecino.
3. Pero Dios le hace a cada uno un carácter distinto, y brega de uno en uno.
4. No tiene empeño de hacerlo delante de la multitud para que la multitud lo vea.
C. Sin prueba no hay madurez ni fe firme.
1. Si con las pruebas solo te molestas y te quejas, no desarrollarás madurez.
2. Llevar un coraje y cargarlo todos los días: ya no hay risa, ya no hay paz.
3. Pedro, Juan y Pablo tuvieron que aprender el carácter de Cristo.
4. A Pedro le quedó el rostro del Maestro, y nunca se le olvidó.
D. A Pablo, Dios le dio días de regalo para formarlo.
1. El día que le tenía era el día en que lo iban a decapitar, teniéndolo todo.
2. Pedro pidió que lo crucificaran hacia abajo, no igual que el Maestro.
3. Tú lo mides como cruel; pero era un regalo, porque Pedro lo había negado.
4. Y Juan vivió muchos años, porque siguió apasionado detrás de Jesús.
V. Para saber lo que había en tu corazón (Deuteronomio 8:2).
A. ¿Para qué fue Israel por el desierto? Para saber: para que uno sepa lo que hay en uno.
1. De Egipto a Israel el camino era corto; pero comenzaron a desafiar.
2. Cada vuelta era para que supieran lo que había dentro de ellos.
3. Para provocarles arrepentimiento y que entendiesen que Dios quería hacerlos su pueblo.
4. Pero se rebelaban, y querían destruir a Moisés.
B. Solo los de veinte años hacia abajo llegaron a la tierra prometida.
1. Todos los demás perecieron, porque no pudieron con la prueba.
2. Los cuarenta años eran para que hubiese arrepentimiento.
3. Pero la prueba también se puede tomar para endurecer el corazón.
4. Cuando le presentamos toda nuestra maldad, él nos perdona y nos levanta.
VI. Después que hayáis padecido (1 Pedro 5:10).
A. Miren cómo dice: "después".
1. Estamos en ese proceso en que tenemos que padecer, cada uno por su ser interior.
2. La gracia es un favor inmerecido, una bondad gratuita: se recibe.
3. Es un regalo del corazón de Dios: nos dio la salvación y nos perdonó el pecado.
B. Dios tiene en la gracia muchos regalos.
1. Yo no quiero que mi vida se seque: ¿qué tiene la tierra que nos vaya a dar algún regalo?
2. Dios regala días hermosos para ver sus milagros, su poder y su gloria.
3. Que tengamos cánticos nuevos y un hablar completamente diferente.
4. Podemos salir por esa puerta igual, o podemos salir distintos.
C. "Tenga la paciencia su obra completa": no rendirse a mitad del proceso.
1. Cuando la paciencia madura, Dios perfecciona nuestra fe y nuestro carácter.
2. Ser cabales es tener valores de comportamiento que te distinguen.
3. ¿Qué piensa la gente de ti? ¿Qué piensan en tu casa de ti?
4. El rostro se transforma, y aun los movimientos corporales: brota lo de Dios.
VII. No os afanéis por el día de mañana (Mateo 6:34).
A. Si hay algo que debe inquietarte es tu presente: el hoy, la hora, el minuto.
1. Y ese afán no es afán: es la voluntad de Dios que sabe llevarnos a la perfección.
2. Muchas cosas se les han hecho importantes, y su presente lo han anulado.
3. Si no llevas a tus hijos al presente, los vas a arrastrar a lo tuyo; y lo tuyo será tu dolor.
4. Las pruebas no nos debilitan: nos complementan en las manos del Señor.
B. "Basta a cada día su propio mal."
1. Si el hoy no lo puedes cumplir, ¿crees que lo que esperas se va a cumplir?
2. Salgamos del dolor del pasado para manifestarnos en el presente.
3. Yo no puedo tener el dolor de la semana pasada: yo vivo mi presente.
4. "He sufrido mucho": ¿y qué le sacaste? El lamento y la queja.
C. Jesús enseña a confiar en la provisión y a no vivir dominados por la ansiedad.
1. La ansiedad es el temor anticipado: el corazón cargado por lo incierto.
2. Esa ansiedad nos hace morir el presente; y ese presente no ayudará al futuro.
3. La preocupación por el futuro roba la paz que Dios quiere darnos hoy.
4. Cada día trae su reto, y Dios da gracia para afrontarlos de uno en uno.
D. No carguemos hoy con el problema que todavía no existe.
1. "Mi hijo va para esta universidad, mi hijo va a hacer esto": eso es dañino.
2. ¿Y crees que entonces uno es capaz de oír la voz de Dios?
3. Jesús no niega la dificultad: enseña que Dios provee fortaleza diaria.
4. La fe se vive día por día: en bloque pesa, día por día es liviana.
VIII. He aquí ahora el tiempo aceptable (2 Corintios 6:2).
A. Pablo cita Isaías 49:8: Dios promete escuchar y ayudar en el momento oportuno.
1. El tiempo aceptable es el momento en que Dios abre la puerta de su misericordia.
2. Pablo enfatiza que ese momento no es futuro: es ahora.
3. El llamado de Dios no es para algún día, sino para hoy.
4. Porque nadie tiene asegurado el mañana: la vida es el día, el momento.
B. Cada día en que escuchamos su voz es una oportunidad divina para ser transformados.
1. No debemos aplazar la fe, ni el arrepentimiento, ni la obediencia.
2. Dios siempre está listo para recibir, perdonar y restaurar.
IX. No nos cansemos de hacer el bien (Gálatas 6:9-10).
A. Aunque no siempre se vean resultados inmediatos.
1. Servir, ayudar o perdonar puede cansar; pero Dios ve todo lo que hacemos con amor.
2. Aunque nadie lo reconozca, el Señor recompensa en su tiempo.
3. Segar es cortar el trigo para recoger la cosecha.
4. "Si no desmayamos": porque el problema es que nos damos por vencidos.
B. Toda siembra tiene su cosecha: es la ley de la siembra y la cosecha.
1. A veces Dios no paga al instante, pero nunca se olvida de los que perseveran.
2. "Su tiempo" significa el tiempo perfecto de Dios, no el nuestro.
3. El bien cristiano es para todos, sin distinción.
4. Y hay un llamado especial a cuidar y apoyar a nuestra familia espiritual.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
