"Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente." No un ser dormido: un ser viviente, porque Dios sopló. Ese soplo simboliza la creación de la vida espiritual del hombre, y Adán lo perdió porque no llegó a ser hombre espiritual. El estudio sigue ese mismo soplo por toda la Escritura: en el Salmo 18:15, donde el aliento de la nariz de Jehová divide las aguas y saca a David de en medio de los que lo habían hundido; en el Salmo 33:6, donde fue tan fácil crear el universo como para el hombre respirar; en Job 33:4, donde Elihú declara que el soplo del Omnipotente le dio vida; en Éxodo 15:10, el cántico de la victoria; y en Hechos 2:1-4, cuando el viento recio llena la casa y se forma la iglesia. La pregunta del mensaje es una sola: ¿cuánto es tu contacto con el Espíritu Santo?
I. El soplo que nos hizo seres vivientes (Génesis 2:7).
A. "Y fue el hombre un ser viviente": no un ser dormido, porque Dios sopló.
1. Somos alma, cuerpo y espíritu.
2. O desarrollamos la relación con el Espíritu Santo, o seguimos alimentando la carne.
3. La carne toma dicho, tiene opinión y sugiere; y uno busca un grupito que piense igual.
B. Todos tienen conciencia; no todos tienen el Espíritu Santo.
1. La conciencia es para redargüir; el Espíritu Santo es otro trabajo: es vida.
C. Es el acto que simboliza la creación de la vida espiritual del hombre.
1. Adán lo perdió todo porque no desarrolló ser un hombre espiritual.
2. Dios sopló para que Adán obedeciese; y el obedecer no es carga.
3. Quien no obedece tiene que defender la rebelión, que no se puede defender.
II. El soplo del aliento de su nariz (Salmo 18:15).
A. Cuanto mayores son las dificultades, tanto más gloriosa es la liberación.
1. David aparece asaltado por sus enemigos, hundido como en lo profundo del mar.
2. Los que estaba supuesto que estuvieran a su lado fueron los que lo hundieron.
B. Dios, con un resoplido del aliento de su nariz, dividió las aguas.
1. Como en el Mar Rojo: hizo que el ancho mar dejara espacio para que pasara su pueblo.
2. ¿A favor de quién sopla? Del que le agrada.
3. Los enemigos pueden ser más fuertes que uno, pero quien saca de las aguas es Jehová.
C. Un justo no es para ser destrozado.
1. Ser mártir es un don que Dios da al que lo predestinó, no algo que "toca".
2. El que tuvo el dolor fue Jesucristo, que llevó sobre sí toda nuestra maldad.
3. Hay pocos seres espirituales porque se acostumbran a la carne.
III. Por el aliento de su boca (Salmo 33:6).
A. Fue tan fácil para Dios crear el universo como para el hombre respirar.
1. Creó los cielos y su ejército de estrellas sin gastar más energía que decir la palabra.
2. Al mar le dijo: detente, deja que pase el pueblo.
B. Si Dios no sopla, Adán no respira ni se mueve.
1. Creemos tenerlo todo bajo control, y lo que viene mañana no lo controlamos.
2. El único que puede soplar aliento a tu vida es Dios.
C. La pregunta es cuánto es tu contacto con el Espíritu Santo, que testifica al Padre que eres hijo.
1. No es lo que lloramos en un culto o en un día.
2. Por hablar, todo el mundo habla; pero hablando no se ahoga lo que hay dentro.
3. Quien te ahoga eres tú; y ahí el Espíritu Santo se ha tenido que ir.
IV. El soplo del Omnipotente me dio vida (Job 33:4).
A. Lo dice Elihú, el más joven, mientras los otros tres mayores fueron reprendidos.
1. Serviría como portavoz de Job delante de Dios, sin temor de la ira divina.
2. Dios mismo había llamado a Job hombre justo y bueno delante de Satanás.
3. Le tocó a Job vivir lo que era necesario que saliera de él: "ahora mis ojos te ven".
B. El soplo del Omnipotente hace entender: es necesario ser entendedor en la vida.
1. El Espíritu Santo mora donde hay santidad, porque Dios es santo, santo, santo.
2. Al hombre espiritual nadie lo juzga.
3. A veces vivimos medio escondidos; y mientras más escondido, más descubierto.
V. Soplaste con tu viento (Éxodo 15:10).
A. Es el cántico de Moisés y de María: ahí está la victoria, cuando Dios sopla.
1. Si le llegamos al corazón de Dios, Dios sopla aliento de vida.
2. ¿Quieres victoria con tus hijos? Hay que buscarlo a Él.
3. Lo que tú escondes, tus hijos no lo esconderán; las ataduras se transmiten.
B. Moisés nació para hacer los pensamientos de Dios. ¿Y tú para qué naciste?
1. Tuvo que pagar las consecuencias de un pueblo: vio la tierra prometida desde un monte.
2. Si Moisés lo paga, uno tiene que cuidarse, porque también lo paga.
C. La obediencia es de inmediato: no es cuando pasen diez años ni quince.
1. Dios no trabaja a medias, ni a cuarta, ni a tercera parte.
2. A Elías, lleno de temor, Dios le dijo que ya no tenía la fuerza para hacerlo.
3. Las impetuosas aguas no eran para el pueblo: eran para los enemigos de Dios.
VI. Un viento recio (Hechos 2:1-4).
A. La venida del Espíritu trajo un sonido que oír, un espectáculo que ver y un milagro que experimentar.
1. El sonido vino del cielo y llenó toda la casa: un viento fuerte y robusto.
2. El viento es uno de los tipos del Espíritu Santo, con el aceite, el fuego y el agua.
B. Lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno de los discípulos.
1. El fuego habla del origen del don y de lo intrépido y ardiente de la proclamación.
C. El Espíritu Santo vino a morar en los creyentes, a capacitarlos, y se formó la iglesia.
1. Ese mismo Espíritu viene sobre quien decide vivir una vida espiritual.
2. Dios nunca es engañado: es fuego, es llama, es justo.
3. Tener vida tibia, fuera de la palabra y de la oración, pone el alma en peligro.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
