Mega Zoé
Estudio #1517Iglesia en las casas

En Obediencia Te Prepararás, Preceden Las Bendiciones

Perseverar en la oración aparece aquí como una marca clara de la vida delante del Señor.

Antiguo Testamento2 ReyesMiercoles, 2 de julio de 20258 min lectura

"Haced en este valle muchos estanques… No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua." Preceder es ir delante en tiempo: el primero ocurrió antes que el segundo. La necesidad es antes que la bendición, y para eso hay que ser obediente, porque la persona obediente es una persona mansa y la obediencia precede las bendiciones. El estudio recorre cinco carencias y cinco obediencias: sin aguas, y Eliseo manda cavar estanques que se llenan sin viento ni lluvia, con una fuente tan secreta como la cabeza del Nilo, porque Dios no está atado a las causas segundas; sin aceite, y la viuda de 2 Reyes 4 envía a sus hijos a buscar vasijas vacías -vacías y no pocas-, porque el modo de aumentar lo que tenemos es usarlo; sin sanidad, y Naamán llega altivo con oro y túnicas para pagar el milagro, cuando lo único que precede al milagro es lavarse siete veces en el Jordán; sin Mesías, y la voz de Isaías 40 manda rellenar los baches y allanar el camino; y sin siega, porque no hay siembra, y Oseas 10:12 manda hacer barbecho, sembrar justicia -rectitud moral- y despertar. La vida grita de nuestros hechos, no de lo que hablamos.

I. Lo que tenemos que aprender es la obediencia.

A. La iglesia es el lugar donde nos sentamos a aprender.

1. Cuando las personas corrían a los pies de Jesús, era para escucharlo a él; esa palabra transformaba.

2. ¿Cuánto usted quiere sentir al Señor? Usted tiene según busca.

3. Si aprendiésemos más de la Escritura, no hablaríamos cosas que no debemos hablar: no pierda tiempo en chisme.

4. El día que le tocaba sembrar el árbol, si no lo sembró, sepa que no tiene el fruto del árbol.

B. Si tú eres una persona obediente -y la persona obediente es mansa-, te prepararás.

1. Un buen estudiante es obediente, y eso place a quien le educa: esos oídos están atentos para aprender.

2. El que aprende se educa a sí mismo; y hay que educarse al entrar a una vida espiritual.

3. Si algo aprendí cuando me convertí es a ser obediente: no tengo nada que porfiar.

4. La vida no es tan complicada si aprendemos a ser seres humanos en obediencia.

II. Preceder es ir delante en tiempo.

A. Preceder es estar u oír antes: el primero ocurrió antes que el segundo.

1. Hay muchas ruinas y muchas enfermedades: ese es el "antes". La necesidad es antes que la bendición.

2. Si tu reputación te precede, alguien se anticipó a hablar de ti: eso es ir delante.

3. Si eres obediente, lo que te precederá serán las bendiciones para un justo: al justo lo bendice Jehová.

B. Antes de que venga el día malo, ¿qué vamos a hacer?

1. ¿Nos vamos a desquitar con la vida, o con el que tenemos al lado?

2. ¿Qué hace el manso? Doblega el lomo. Levantar el lomo es altivez, y ya es rebelión.

3. Llegará el día bueno; pero de quién depende que nos llegue es de uno mismo.

III. Sin aguas: los estanques de Eliseo (2 Reyes 3:16-18).

A. Los moabitas serían derrotados, pero tenían que seguir unas instrucciones del profeta.

1. Eliseo, antes de la victoria, tenía que hacer unos estanques: "¿y de dónde el agua?"

2. Eliseo era un hombre completamente obediente: Dios habló, yo hice, punto.

3. Cuán obediente tú seas, tanto alcanzarás de las bendiciones que vienen de Dios.

4. Dios está probando la fe de Eliseo, y viendo cuán obediente y capaz puede ser.

B. Elías consiguió agua de las nubes por oración; pero de Eliseo no se sabe de dónde vinieron esas aguas.

1. La fuente queda tan secreta como la cabeza del río Nilo, que comienza en varios países.

2. Dios no está atado a las causas segundas: no vemos por dónde vienen los milagros, pero llegan.

3. Esa es la fe: la certeza de lo que no vemos, de lo que no tocamos.

C. Eliseo sabe que viene un día difícil, y se mueve: eso es una acción.

1. En esa obediencia se prepara, y después de la guerra, del dolor y de la tragedia, llega la bendición.

2. Esa provisión sería como las arras, la garantía de la victoria; y aun esto es poca cosa a los ojos de Jehová.

3. No solo serían salvos de perecer, sino que regresarían triunfantes: serán dueños del país.

4. Jehová Dios sale a favor del justo, del que le cree, del que le obedece.

D. Pero hay que guerrear: nosotros somos guerreros.

1. Si Dios te escogiera para mártir, sería sencillo; en su muerte, Pablo no sufrió: sufrió en la cárcel.

2. Pablo tenía todo para ganar, educado por maestros sabios; y envejeció padeciendo y huyendo.

3. ¿Y nosotros qué padecemos? ¿De qué usted se atribula?

IV. Sin aceite: la viuda (2 Reyes 4:3-4).

A. "Declárame, ¿qué tienes en casa?" Una vasija de aceite vacía: eso es lo único que hay.

1. El aceite es el todo: para hacer las tortas y para ungir la masa; sin aceite no hay forma de unir la harina.

2. Tenía a sus hijos con la barriga pegada a la espalda: una pobreza extrema.

3. El profeta le manda pedir prestadas vasijas vacías -vacías, y no pocas-, porque ahí está el milagro.

4. El aceite se multiplicaría al echarlo, como la harina y el aceite de la viuda de 1 Reyes 17:14 con Elías.

B. Ella fue obediente y acudió al profeta: no hay qué comer, no hay solución, no tengo a quién pedirle.

1. Como eres una mujer mansa y tierna para con Dios, envía a tus hijos a recoger las vasijas.

2. De acuerdo a cómo las traigan, ahí estará la multiplicación; y le precede la bendición.

3. Una mujer sencilla, una viuda, que levantó el hombro: la fe es la certeza de lo que no se ve.

4. El modo de incrementar lo que tenemos es usarlo: al que tiene, le será dado.

V. Sin sanidad: Naamán (2 Reyes 5).

A. Le llegó el día malo: estaba lleno de lepra, y para la lepra no había sanidad, sino muerte.

1. Si no hubiese tenido lepra, nunca iría; nadie se le iba a acercar con su carne podrida.

2. El hombre más rico y más poderoso se detuvo a la puerta de Eliseo como un mendigo.

3. Traía túnicas y oro: traía con qué pagarle el milagro. Las cosas sagradas no son como uno pretende.

B. El ser humano está en el día malo y quiere que Dios haga el milagro; pero lo que precede al milagro es la obediencia.

1. No estemos reclamándole milagros a nadie: cuando uno es obediente, sabe cómo ir a Dios.

2. Cuando uno es altivo, no sabe ni cuál es el camino; lo que nos destroza es el orgullo.

3. El hombre justo sabe cómo pararse, sabe lo que habla, sabe cómo temer.

C. "Ve y lávate siete veces en el Jordán, y serás limpio." El método no podía ser más sencillo.

1. Eliseo no salió a recibirle, para que no quedara satisfecho con el honor que se le prestaba.

2. "Mejores ríos tengo yo": molesto, lleno de ira. ¿Qué espíritu manso tenía? Ninguno.

3. Lavarse tenía por objeto ser una señal de la curación y una prueba para su obediencia.

4. El manso conquista sobreabundantemente; el altivo se hunde siete pies. Al humilde bendice Dios.

VI. Sin Mesías: preparad el camino (Isaías 40:3).

A. "Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová." Hasta que el camino fuera preparado, llegaría el Mesías.

1. La voz celestial llama a preparar camino real para el Señor, que guía a los deportados de vuelta a Sion.

2. Arregla los baches de tu vida; rebaja los montes que no te dejan escuchar al Mesías; allana el terreno.

B. El pueblo quería un Mesías; pero cuando vino, lo crucificaron.

1. Querían un Mesías que llegara con espada y les diera triunfo como nación.

2. Lo menos que Dios está dando es triunfo como nación: con eso nos comeríamos el mundo.

3. Un espíritu manso es lo que Jehová busca de nuestras vidas.

4. Cuántas cosas se hacen sabiendo cuál será la contestación; hay que hacerlo, aunque no se reciba.

VII. Sin siega: hagamos barbecho (Oseas 10:12).

A. No se podía recoger nada hasta que la tierra hubiera sido arada.

1. Todos en la vida tienen que tener una siembra; también los niños.

2. El problema es que no hay siega porque no hay siembra: no hay quien corrija, no hay quien reprenda.

3. Es hora de dejar de ser ocioso: el ocio es carnal, y todo lo carnal es pérdida; las manos quedan vacías.

B. Se vive en sueños cómodamente: hay que despertar.

1. El que no despierta y no es obediente nunca tendrá bendición, y tendrá su tortura para siempre.

2. ¿Cuál debe ser nuestra realidad? Lágrimas, dolor, oración: nuestra disciplina como seres espirituales.

3. Amar la palabra, ya no tanto lo que opinas o lo que pretendes saber.

4. "Alma mía, espera en Jehová; ¿por qué te turbas?" ¿Has hecho alguna vez un análisis con tu alma?

C. Para segar amor, es menester sembrar justicia: rectitud moral.

1. Es preciso roturar y hacerle surco a la tierra abandonada, que se pone dura y agrietada.

2. Si estuviese húmeda y fértil, la siembra caía, crecía y germinaba el fruto.

3. Rectitud moral es cómo tratas a las personas: hay una raya que no se pasa.

4. No pueden esperarse frutos de religiosidad si no se rompen los hábitos viejos y el carácter no se reforma.

D. El barbecho tiene que dar paso a una vida nueva.

1. Lo que no producimos es de lo que estamos escasos; y de lo que estamos escasos no hay fruto.

2. En obediencia te prepararás, porque preceden las bendiciones.

3. La vida grita de nuestros hechos, no de lo que hablamos; el fruto es lo que daría alegría.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz