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Estudio #1538Iglesia en las casas

Estad Firmes En La Fe

Perseverar en la oración y discernir el estado del corazón sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo Testamento1 CorintiosMiercoles, 17 de septiembre de 202510 min lectura

"Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos." Cuatro mandatos en un solo versículo, y el estudio los toma uno por uno: velar es estar despierto y alerta a las tentaciones y a los tiempos, y velar es orar, porque el que ora aprende a discernir y el que discierne se hace sobrio; estar firmes es no fluctuar ni moverse con cualquier viento de doctrina; portarse varonilmente es, en griego, actuar con valor y madurez, porque no somos víctimas sino soldados en batalla; y esforzarse es un gran esfuerzo de fe, porque Dios no nos dio espíritu de cobardía. Pero el corazón del mensaje llega al final, con una distinción que lo reordena todo: la diferencia entre la fe asimilada y la fe personal. La asimilada se adopta del padre, de la cultura, de la tradición; se queda en dichos de la boca -"yo voy a orar por ti", y al llegar a casa se te olvidó-, es apariencia de piedad sin poder interior, y se desmorona el día de la prueba porque no tiene raíces. La personal es la que uno hizo activa: es pasión, convicción, y uno va directamente a Dios. El estudio cierra con ejemplos de cada una: los hijos de Elí y los fariseos frente a Abraham, Josué y Timoteo.

I. La palabra me envuelve.

A. Es lo único de lo que uno se puede fiar, con fe y con entusiasmo.

1. Provoca en nosotros el querer como el hacer de su santa voluntad.

2. Como Dios nos ama, nadie nos va a amar.

3. Hay algo que no podemos permitir que Satanás nos robe: la fe.

B. En la vida no hay términos medios.

1. Uno se fortalece donde carece; ¿pero cuánto le dura? Poquito.

2. Por eso la palabra hay que leerla todos los días, y orar todos los días.

3. Llegamos al Señor con muchas mañas: no es que lo hayamos alcanzado todo ahora.

II. Velad: estar atentos espiritualmente.

A. Velar significa vivir alerta a las tentaciones y a los tiempos.

1. No es encerrarse: es que la carne se gasta para ser seres humanos espirituales.

2. Llega un momento en que ves las cosas conforme Dios quiere que las veas.

3. Descuidarse es bien fácil, eso no es complicado.

4. El único que puede cuidarte de las tentaciones eres tú.

B. Hay que vivir y existir para la fe.

1. La fe es lo que mueve las manos de Dios, y la fe es la que mueve montañas.

2. Empecemos a mover la fe, y entonces vamos a mover montañas.

3. La circunstancia está, pero la fe está: uno espera lo que la mano de Dios hará.

III. Estad firmes en la fe.

A. No dejarse mover por la falsa doctrina ni por la presión del mundo.

1. Y cuando digo mundo, no digo los seres humanos: digo potestades y principados.

2. El justo se mantiene y nada le puede tocar; pero sí te puede atacar.

3. Ya no podemos estar jugando a la casita: somos los llamados y los escogidos.

4. No solo en el día bueno: fe viva y constante, día tras día, momento tras momento.

B. La fe no se deja llevar por las dudas ni por las pruebas.

1. No le da valor a las dudas: está ahí para favorecer nuestra vida espiritual.

2. Es más placentero dudar, y más fácil quejarse y tirarse a morir.

3. La fe es lo único que nos puede mantener en pie.

IV. Mantengamos firme sin fluctuar (Hebreos 10:23).

A. Fluctuar es moverse de un lado a otro: sin estabilidad.

1. Hoy sí, mañana decimos aquello: inestables, no firmes.

2. Si a algo se te va a atacar, es a la fe: porque la fe hace todo nuestro bienestar.

3. Ahora dime tú si en ocasiones no careces de fe.

B. Una iglesia no se sostiene por la buena voluntad de ningún ser humano: es la fe.

1. Un milagro no viene porque "me tocó la suerte": es la fe.

2. El día malo es la fe; ya en nosotros, cuando caminamos, hay una esencia de fe.

3. Yo tengo que afirmar mi fe; no puedo vivir una vida inestable.

V. Velad y orad (Mateo 26:41).

A. Un cristiano dormido es presa fácil del enemigo.

1. Dudar siempre y vivir atribulado se les hace un hábito a las personas.

2. Si en la casa todos están igual, ¿quién fortalece a quién? ¿Nos ahogamos todos?

3. La vida es una: no la pierdas.

B. Velar es orar; y el que ora aprende a discernir.

1. Cuando ya disciernes, te has hecho una persona que distingue: esto es sí y esto es no.

2. Ese discernimiento nos lleva a ser sobrios.

3. "Jehová Dios saldrá a mi favor": y ahí activaste la fe.

4. Aprendemos a discernir cuándo el enemigo azuza a alguien para que tire y jale.

VI. No seamos niños fluctuantes (Efesios 4:14).

A. Ni movernos con cualquier viento de doctrina.

1. Si hay algo en lo que el enemigo es experto, es en confundirnos con vientos de doctrina.

2. Permanecer constantes en Cristo y en la palabra: léela todos los días.

3. No juguemos al bobito: amen la palabra con fuerza.

B. La fe firme se sostiene en la fidelidad de Dios.

1. "Esto no sale": pues resuélvelo. ¿Con qué? Con fe.

2. Creyendo que Dios nos dará la mano, porque nosotros no podemos.

3. ¿Y cómo le hacemos entender que nos ayude? La palabrita es oración.

VII. Portaos varonilmente.

A. En griego significa actuar con valor y con madurez.

1. Cuando uno está enredado en el pensamiento, ya está paralizado: nos ponemos momia.

2. No nos esforzamos en la fe porque lo que hacemos es quejarnos y lamentarnos.

B. Nosotros no somos víctimas: somos soldados en batalla.

1. "Tengo muchas pruebas": no; tú eres soldado en la batalla.

2. Si no has podido aumentar la fe, es que no te has entrenado.

3. Buscamos cómo huir, o que alguien nos resuelva.

4. No es cuestión de género ni de edad: la fe de un niño es espectacular.

VIII. Esforzaos (2 Timoteo 1:7; Josué 1:9).

A. "No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio."

1. ¿Cuánta cobardía vive el ser humano? Hay que dejar la cobardía.

2. Hay cosas en la vida que necesitan un gran esfuerzo de fe.

3. "Que se caiga el universo: el Dios que me llamó es el que me va a respaldar."

B. "Esfuérzate y sé valiente… porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas."

1. Si el día difícil te opaca y te asfixia, no vas a poder ganar la batalla.

2. Te rendiste, y te vas a meter en la cueva: la guerra se hace frente a frente.

3. En vez de esforzarnos, dudamos de Dios y nos atribulamos, y nos hundimos.

C. Josué estuvo toda la vida detrás de Moisés, sirviéndole.

1. Se quedaba en la falda del monte, porque él no podía ver la gloria de Dios.

2. Y nunca pensó que él sería quien dividiera las tierras.

3. La vida cristiana requiere resistencia: cuando uno resiste, el diablo huye.

4. El esfuerzo humano se complementa con la gracia divina, que es la que hace la obra.

IX. La fe asimilada.

A. Es la que se adopta o se copia del padre, de la cultura, de la tradición.

1. Aprendida de manera externa, pero no experimentada en el corazón.

2. Y no es funcional: para el hombre y la mujer guerreros no sirve.

3. Se hace un dicho: "te voy a poner en oración", y al llegar a casa se te olvidó.

4. Y los dichos de la boca comprometen la palabra fe: es un gran peligro.

B. Puede quedarse en costumbre religiosa o herencia cultural, sin convicción personal.

1. No hay el convencimiento de la fe que tenía Abraham o Moisés, la que produce milagros.

2. Quien asiste porque sus padres lo llevan, nunca tuvo ese encuentro real con Cristo.

X. La fe personal.

A. Es la que ya hiciste activa en tu vida: individual, porque es personal.

1. No son los hijos, no es el cónyuge: eso que adquieres es absolutamente tuyo.

2. Cuando el hijo entra en la fe personal, pide oración porque quiere que Dios se meta.

3. "La fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios."

4. No es una consejería ni que alguien me exhortó: es amar a Dios con toda la fuerza.

XI. El riesgo de la fe asimilada.

A. Se desmorona cuando llegan las pruebas.

1. Se desmorona todo emocionalmente, y entonces le agarra la mano al otro.

2. No hay acto de fe, porque no es personal; y de fe se va directamente a Dios.

3. Como en Mateo 13: se sembró en tierrita, y el viento vino y se la llevó.

4. La semilla queda en pedregales, y no hay bienestar para el que lo necesita.

B. ¿Por qué no se ven los frutos? ¿Por qué no hay milagro?

1. Porque hay mucha fe asimilada y no personal; por eso se habla tanto.

2. Cuando es personal, es poco y preciso; y ahí está el hecho del milagro.

3. "Tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella."

4. Hablar, todo el mundo habla; nuestra acción es lo que deja ver cuál fe tenemos.

XII. Ejemplos de fe asimilada.

A. Los hijos de Elí (1 Samuel 2) eran sacerdotes por tradición familiar.

1. Pero no conocían a Jehová: tenían la posición religiosa, no la fe real.

2. Y con los hijos de Samuel sucedió lo mismo: profanaron y desviaron todo.

3. Israel había visto milagros, pero su fe era superficial: sin Moisés, el becerro de oro.

B. Los fariseos (Mateo 15:7-9) practicaban la religión heredada de sus padres.

1. "Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí."

2. Religión asimilada a las costumbres: sin pureza, sin santificación, sin pasión.

3. Observe a sus hijos: a ver si lo que aprenden es asimilado o es personal.

XIII. Ejemplos de fe personal.

A. Abraham (Génesis 15:6): "y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia".

1. Creyó en Jehová directamente; no heredó su fe de sus padres idólatras.

2. Al llegar a la tierra prometida, todos sus familiares eran idólatras.

B. Josué (Josué 24:15): "pero yo y mi casa serviremos a Jehová".

1. Decisión personal, no solo tradición: vio con sus ojos que el mar se abrió.

2. Los otros dijeron que eran gigantes: ¿dónde estaba su fe? Era asimilada.

3. Él dio la cara de que su casa también iba a amar a Dios.

C. Timoteo (2 Timoteo 1:5): la fe que habitó en Loida y en Eunice, "y en ti también".

1. No la asimiló de su madre y de su abuela: se le transmitió, y él la hizo suya.

2. La asimilada es aprendida, cultural, superficial, y se tambalea fácilmente.

3. La personal es propia, experimentada, firme; y nadie te la puede robar.

XIV. Que cada creyente tenga una fe propia.

A. No solo una fe heredada de la abuela: los nietos necesitan su oración personal.

1. A cada uno Dios lo inquieta distinto; los problemas de uno no son los del otro.

2. Oramos juntos los viernes; pero cada uno debe orar lo suyo personal.

3. Los tiempos son cortos y la vida es corta, y en la vida hay que ganar victorias.

B. El evangelio es el mismo ayer, hoy y por siempre.

1. No para atraer gente ni para encantamiento; nunca me han visto haciendo trucos.

2. Mi fe no la voy a mezclar con la fe asimilada de las demás personas.

3. Hemos tenido que luchar, y lo hemos hecho: venga lo que venga.

4. Vivimos aflicciones, pero de todas nos libra Dios; la opresión es cuando quiere sacarnos del camino.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz