Todo ha sido creado por Él y para Él. El universo, con toda su inmensidad, tiene leyes perfectas; no es autónomo ni accidental. Nada en la creación es más grande que su Creador, y todo lo ilimitado e incontable se inclina ante aquel que sostiene este universo con su palabra. Cristo no es una criatura: Cristo es el Creador, el medio de la creación y el propósito de la creación. Nada existe por accidente ni por sí mismo; todo se ordena cuando Él está en el centro, y todo se desordena cuando se le desplaza.
I. Porque en él fueron creadas todas las cosas (Colosenses 1:16).
A. Todos hemos sido creados.
1. Si te quejas de ti mismo, o alguien se queja de ti y no cumples las expectativas de otros, tú tranquilo, porque Dios te creó.
2. Ninguno es mejor que el otro: todos somos creados.
3. El beneficio que sí podemos tomar es el de amarlo como Él merece; ahí está nuestro bien.
B. El universo no es autónomo ni accidental.
1. Con toda su inmensidad, el universo tiene leyes perfectas; porque si no, sería desorden.
2. Las galaxias fueron hechas por la voz de nuestro Señor: la luz, el tiempo y la materia.
3. Todo lo que llena el universo es materia: las estrellas, la luna, los planetas.
4. ¿Y qué sabemos nosotros? Muy poquito; solo conocemos la tierra en la que vivimos, porque el ojo no llega tan lejos.
5. Si algún día nos ponemos orgullosos porque creemos que sabemos mucho, vuelva y repita las tablas de multiplicar, que ya se le olvidaron.
6. Nada en la creación es más grande que su Creador; y aun lo ilimitado e incontable se inclina ante aquel que lo sostiene con su palabra.
C. La palabra es lo que sostiene.
1. Qué bueno que Dios no nos ha dejado perezosos en la palabra, sino que siempre hay en uno un aprender.
2. No se puede vivir si no está el sustento y el alimento de la palabra en nuestra vida.
3. Tú no creces de otra forma si no eres un conocedor de las Escrituras.
4. Cuando se habla de las Escrituras no cabe la discusión ni el tira y jala: ella es la verdad, la que nos ha hecho libres.
II. Cristo es el Creador, no una criatura.
A. En Él fue la muerte para que fuésemos perdonados.
1. Él dijo: voy, pues, a preparar morada. Cristo es el hacedor de todo; apréndalo.
2. Porque tu morada, ¿quién la ofreció? Él.
3. Cristo es el origen, Él es el principio; tú y yo somos criaturas, Cristo no.
4. Cristo es el Hijo de Dios, es Dios, es la Deidad, es la Trinidad.
5. Todos debemos tener ese conocimiento de la Deidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
6. No estamos ausentes de la teología, que es el conocimiento de Dios; tenemos que ser muy presentes en ese conocimiento.
B. Cuando uno decide meterse en la palabra.
1. Uno va teniendo un conocimiento que hace que salgan tantas cosas que son puramente vanas.
2. A veces pensamos: esto es lo que yo quiero en la vida, esto y esto.
3. Y las conversaciones son sobre el afán de lo que queremos tener, poseer o ser.
4. Hay que despertar: lo que quiero es tener plenamente el conocimiento de Cristo nuestro Señor.
5. Es mucho el efecto que tu cuerpo va a sentir y mucho el bien que vas a hacer en la tierra.
C. Visibles e invisibles: tronos, dominios, principados, potestades.
1. Esto incluye el universo, los ángeles, los gobiernos, las fuerzas espirituales y cada detalle de la vida.
2. El universo se dobla ante su Creador, y el universo nace de Cristo mismo, porque todo fue hecho por Él.
3. Cristo domina todas las dimensiones, la visible y la invisible.
4. Pablo quiere que la iglesia entienda que Jesús no gobierna solo el mundo físico: también lo espiritual y lo que el ojo no alcanza a ver.
D. Por eso adorarle no cuesta.
1. Cuando vamos a cantarle, ese es un espacio para adorarlo como el gran Creador, el hacedor de todas las maravillas.
2. El que con su sangre nos cubre, el que pagó en la cruz toda nuestra maldad.
3. Levantar la mano no cuesta, bendecirle no cuesta, darle gloria y honra no cuesta; Él se lo ha ganado.
4. Si pensamos que la vida es un lamento y una queja, la vida es vana; si nuestra vida es Cristo, eres una nueva criatura.
5. La vida no es un cuento: el tiempo pasa y los ángeles escriben todo; el cielo está bien ordenado.
6. Si hubiese un fuego y una llama, serían muchos los milagros en tu vida; pero tenemos más lamento que testimonio.
III. No hay esfera en la que Cristo no tenga autoridad.
A. Todo responde a Él.
1. La ciencia, la historia, el poder, el tiempo, los ángeles, los humanos, los reyes.
2. Las galaxias son tantas que los científicos, por mucho que investiguen, no llegan al máximo de esa inmensidad.
3. Y Él tiene el poder de ser Creador, lo que quiere decir que puede seguir creando todas las veces que quiera.
4. Si fuéramos discípulos suyos de verdad, trabajaríamos un poquito más por lo divino.
B. La lucha es que tú mueras y sea Cristo.
1. Ahí vas a aprender el dolor, ahí vas a aprender la oración, ahí vas a aprender que necesitamos al Padre en absoluto.
2. Conocemos meramente religión basada en ciertas doctrinas, y eso hace incapaz a la mayoría de los mortales.
3. Cuando oramos al Padre, se ora en el nombre de Jesús; si no es así, no llega al Padre.
4. Oramos al Padre con mayúscula: al soberano, al temible, al Rey de reyes y Señor de señores.
5. No podemos trabajar con una capacidad limitada de conocimiento de Dios: tenemos que ser vastos en ese conocimiento.
6. Así podrías vencer más, conquistar más y no caer tanto en tentación; si no, la oración se te va más en pedir perdón que en conocer a Cristo.
C. El orden de la Deidad.
1. El Padre está en el trono.
2. El Hijo es el que intercede y el que está trabajando constantemente.
3. Y el Espíritu Santo es el que hace la obra en nuestra vida: el que nos hace entender y el que nos revela.
4. Cuando mantienes una vida con Él, te habla, te lleva, te pone a interceder y te hace una persona guerrera, mansa y dispuesta.
5. Pero si es la carne, ya sabes lo que viene: trae mal y trae pérdida.
IV. Todo fue creado por medio de él y para él.
A. Pablo declara algo muy sublime.
1. Cristo creó todo; Cristo es el medio de la creación; Cristo es el propósito de la creación.
2. Nada existe por accidente y nada existe por sí mismo.
3. El universo fue diseñado para reflejar la gloria de Dios.
B. Todo se ordena cuando Él está en el centro.
1. Y todo se desordena cuando se le desplaza.
2. Cuando se le echa a un lado, todo comienza a desordenarse: empieza el coraje, la molestia, la rebelión.
3. Lo que Dios siempre busca es un espíritu manso que vaya a donde Él va.
4. Porque el espíritu manso nos doblega, mientras que la altivez nos hace hablar mucho.
V. Y él es antes de todas las cosas.
A. Cristo trasciende.
1. Va más allá de los límites.
2. Jesús no comenzó a existir en Belén; en Belén llegó encarnado, con carne.
3. Él es eterno: antes del tiempo, antes del espacio, antes de toda la materia, Él ya era.
4. Las estrellas se pueden seguir creando, porque el espacio es amplio y el Creador tiene poder absoluto para seguir creando.
5. Esto lo distingue absolutamente de todo lo creado: no hay ninguna comparación posible.
VI. Y todas las cosas en él subsisten.
A. Cristo sostiene el universo.
1. Jesús es la fuerza que mantiene funcionando el universo: la gravedad, la vida, las leyes físicas, el orden del cosmos.
2. No es que el universo se hizo y siguió solo: eso es imposible.
3. Es Cristo mismo quien lo sostiene día tras día, para que ninguna potestad ni principado pueda.
4. De los ángeles que se rebelaron contra Dios fueron grandes cantidades: unos están en fuego eterno y otros quedaron por la tierra.
B. Él sostiene también nuestra vida.
1. Si le fallas, si estás tibio, el Padre podría decir: bórralo del libro de la vida.
2. Entonces Jesús comienza a interceder; Él vive constantemente luchando por nosotros.
3. Y cuando en uno hay humillación, y va y llora delante de Dios y se abate, el Padre lo escucha a Él.
4. ¿Cuántas veces Jesús ha intercedido por ti ante el Padre? Y te aseguro que alguien está orando por ti.
5. La iglesia no es el lugar más cómodo: la iglesia es donde aprendemos los santos.
C. El caso de Job.
1. El enemigo fue y lo acusó, y quiso destruirlo, y habló muy mal de él, aunque Job era un hombre justo.
2. Y Dios confió en Job.
3. El problema fue que ni en los hijos, ni en la esposa, ni en lo material pudo sostenerse.
4. Y ese es el problema de la historia de los mortales: ¿cuántos se pueden sostener y cuántos no?
VII. Los cielos cuentan la gloria de Dios (Salmo 19:1).
A. Los cielos no están en silencio.
1. Los cielos cuentan, narran, declaran y proclaman con continuidad.
2. No solo muestran belleza: predican día tras día un mensaje silencioso pero poderoso.
3. La gloria de Dios es real, es inmensa y es visible.
4. En la isla, por la cantidad de luz que hay, no se ven tan fuerte las estrellas; no es que hayan dejado de existir, es que el exceso de luz las opaca.
B. La gloria de Dios es el tema central del universo.
1. El salmista deja claro que el cosmos existe para un propósito.
2. No señala la gloria del hombre, ni la ciencia, ni el azar, sino la majestad divina.
3. Cuando miramos los cielos, el mensaje es: esto no es producto de la casualidad, es obra de un ser inmensamente superior.
C. El firmamento anuncia la obra de sus manos.
1. El firmamento hace referencia al cielo visible; pero estamos muy afanados aquí en la tierra.
2. No hay algo más hermoso que ver las pequeñitas flores en las plantas y esos colores tan hermosos.
3. Cómo Dios se detiene para que nuestros ojos se deleiten; y lo hace para nosotros, y sin embargo nadie se para a ver una flor.
4. Tus ojos deben ponerse en tu Creador; por eso no hay risa, ni alegría, ni entusiasmo: porque uno se la pasa mirando a lo otro.
5. Y lo que ven nuestros ojos muchas veces lo ambicionamos, y no es para mí; y comenzamos a odiar, cuando es Cristo el que está pendiente de lo que te corresponde.
6. La creación es un testigo que no puede callar: los cielos no piden permiso para proclamarlo.
VIII. El resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia (Hebreos 1:3).
A. El resplandor de su gloria.
1. Cristo revela a Dios plenamente.
2. Jesús no refleja la gloria de Dios como un espejo, como algo externo: Él es el resplandor mismo.
3. La luz que brota de la gloria divina, porque ellos son uno.
4. Mirar a Cristo es mirar la gloria del Padre; el que me ha visto a mí, ha visto al Padre (Juan 14:9).
B. La imagen misma de su sustancia.
1. Esa esencia, ese ser espíritu, Dios visible en forma humana.
2. La frase significa la representación exacta, la expresión perfecta del ser de Dios.
3. Jesús no es una copia imperfecta ni una sombra: Él es Dios revelado en forma humana.
4. Bienaventurados los que pudieron verlo y los que se levantaron como hombres fieles: Juan, Pedro, Andrés.
5. Y bienaventurado Pablo, que fue tumbado del caballo cuando mandaba a matar a los discípulos, y Él se le reveló.
6. Si Dios sostiene la galaxia, mantiene la gravedad y dirige la historia, ¿cómo nos atrevemos a rebelarnos contra lo que ha escrito para nuestras vidas?
IX. Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos (Salmo 33:6).
A. La creación nace de la palabra, no del esfuerzo.
1. Los cielos no fueron formados mediante lucha, caos ni accidente, que es lo que la ciencia enseña.
2. La tierra estaba desordenada y vacía, y se organizó: las aguas en su lugar, la tierra en su lugar, los volcanes en su lugar.
3. Dios habló y el universo apareció.
4. La voz divina no describe: crea. Cuando estamos enfermos, no describe, sino que crea sanidad.
5. Cuando se está para morir y se vuelve, es que se le creó vida al mortal.
6. Dios no informa: Dios transforma. Dios no intenta: Dios ejecuta. Y cuando Dios ejecuta, no hay quien se meta en medio.
B. Y todo el ejército de ellos.
1. El cosmos, las galaxias, los cuerpos celestes, estrellas, planetas y todo lo que existe más allá de la vista humana.
2. Ejército se refiere a las multitudes innumerables de astros; hoy sabemos que son millones de millones.
3. El salmista no conocía la astronomía que hoy se enseña en la escuela y en las enciclopedias.
4. Pero tenía a nuestro Señor en su vida, y eso lo educaba: era conocedor porque conocía la espiritualidad.
5. Tenía un espíritu noble que lo sostenía, y por eso en sus escritos no hay rebelión ni queja, sino sabiduría divina.
6. Por inspiración del Espíritu afirmó lo que la ciencia hoy confirma: la creación es inmensa y ordenada.
C. Por el aliento de su boca.
1. Poder creativo personal; esta frase no es poética.
2. Indica que la creación no es impersonal, sino resultado directo del aliento, de la vida y del poder de Dios.
3. El aliento recuerda a Génesis 2:7, cuando Dios sopló aliento de vida en el ser humano.
4. El mismo aliento que vivifica también crea y ordena los cielos.
5. Si Dios creó todo con solo hablar, entonces todo lo creado está sujeto a Él.
6. La creación sabe cuándo se le da la señal de que llueva; y las tormentas devastadoras no son para devastar, sino para limpiar, porque hay cosas que se regeneran a su tiempo.
X. El universo se dobla ante su Creador.
A. La creación nació obedeciendo su voz.
1. Y sigue existiendo porque Él mantiene su palabra.
2. Al mar se le dijo hasta aquí, y obedeció; el cielo quedó, las estrellas salieron, y obedecieron.
3. ¿Y por qué nosotros no somos capaces de obedecer su voz, teniéndola clara y precisa en las Escrituras?
4. Y teniendo además al Espíritu Santo, que la tierra no tiene.
B. Cada día se escribe la historia de tu vida.
1. La vida no es tan larga: aunque lleguemos a vivir muchos años, un día se acaba y las fuerzas se acaban.
2. Uno no se muere antes de perder la fuerza: uno pierde la fuerza en la propia vida, el ánimo, las intenciones.
3. Y es el bienestar de Dios llevarnos a una humillación, para que seamos humildes.
4. El que pueda encerrar estos misterios con humildad y mansedumbre será bienaventurado.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
