Mega Zoé
Estudio #1571Iglesia en las casas

En Esto Pensad

Permanecer en la verdad y perseverar en la oración sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo TestamentoFilipensesDomingo, 1 de febrero de 20266 min lectura

La paz no solo viene de lo que Dios hace por nosotros, sino de en qué decidimos pensar cada día. La batalla espiritual empieza casi siempre en el pensamiento, y quien gobierna su mente fortalece su corazón. El mensaje recorre las palabras claves de Filipenses 4:8 -verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre, virtud- y las une a Colosenses 3:2, Romanos 12:2, 2 Corintios 10:5 y el Salmo 19:14 para enseñar a dirigir la mente: poner la mira en las cosas de arriba, renovar el entendimiento y llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.

I. La iglesia no es entretenimiento, y la tibieza no compone nada.

A. El reino de los cielos es para los valientes; solo los valientes lo arrebatan.

1. La salvación no se ganó por merecerla: Él lo pagó todo, y cualquier sacrificio nuestro está en cero.

2. Hay algo que Dios no soporta y dice que vomita: la tibieza.

3. En la iglesia de Cristo se da el conocimiento de quién es Dios, no entretenimiento.

B. Para tener mensaje cada día hay que estar envuelto en las Escrituras.

1. La Escritura es el libro que nos hace libres: rompe la cadena y quita la maldición.

2. El Espíritu Santo conservó este libro para que tú lo tengas hoy.

II. "En esto pensad": la paz empieza en lo que se piensa.

A. Lo que tú piensas cada día siempre es beneficio para ti.

1. Buscamos solución a los problemas, pero no nos parece espectacular orar por la mañana.

2. El pensar lleva al razonamiento, y el cerebro envía mensajes minuto a minuto.

B. La batalla espiritual muchas veces comienza en el pensamiento.

1. Sientes un dolor y ya te vas a morir; el futuro te inquieta y el pensamiento se mueve locamente.

2. Quien gobierna su mente fortalece su corazón.

3. Las preocupaciones debemos sustituirlas por la verdad bíblica.

C. Filtrar lo que oímos y cuidar lo que nos contamina.

1. Hay recuerdos que oprimen y anulan; busca lo que te edifica.

2. Según lo que dejaste penetrar en tu existencia es como escuchas el coro y la Palabra.

III. Dirigir la mente para producir.

A. No es negar los problemas, sino no dejar que dominen la mente.

1. A ti nadie te va a hacer daño: es tu mente la que te va a hacer daño.

2. La mente debe llevarse a producir paz y estabilidad emocional.

3. La mente es a lo que menos caso le haces y a lo que más tienes que trabajar.

B. Cultivar claridad espiritual: yo soy una persona espiritual.

1. No son pensamientos positivos vacíos: es pensamiento alineado con la verdad bíblica.

2. Alinear el pensamiento es colocarlo en línea recta, porque hoy dice una cosa y mañana grita otra.

C. Pablo habla del pensamiento interno, no solo de la conducta externa.

1. "A mí nadie me quiere": comienza tú a amar, porque amar es dar, es darse uno.

2. Cristo fue negado y vendido por los suyos, y no dejó de amar: dio su vida en la cruz.

3. Lo que alimentas en tu mente termina formando tu carácter y tu paz.

IV. Las palabras claves que Pablo deja dichas (Filipenses 4:8).

A. Verdadero, honesto y justo.

1. Verdadero: lo que no es mentira ni engaño, aunque sea más fácil pensar en el engaño.

2. Honesto: digno de respeto; a las personas se les respeta.

3. Justo: recto delante de Dios y de los hombres, que no le hace trampa a nadie ni vive solo para sí.

B. Puro, amable, de buen nombre y virtud.

1. Puro: limpio de intención, sin jugadas de doble intención.

2. Amable: el que produce gracia y bondad.

3. De buen nombre: que tu nombre sea mencionado por algo bueno que hiciste.

4. Virtud: lo que vale la pena admirar.

C. Usted compone el cuerpo de Cristo.

1. No podemos hablar lo que se nos antoja ni actuar como malcriados.

2. No tan solo te pierdes tú: echas a perder a los tuyos y a la descendencia que se levanta.

V. Poned la mira en las cosas de arriba (Colosenses 3:2).

A. Una sola vida tendremos; no hay oportunidad para una segunda.

1. La salvación es de gratis, pero llevar una vida como a Dios le agrada llevará recompensa.

2. Una vida: tú la adornas o le quitas.

B. Dar prioridad a lo espiritual sobre lo pasajero.

1. Los valores del reino, el propósito eterno y el carácter de Cristo.

2. No es abandonar lo terrenal, sino no permitir que gobierne la vida interior.

3. Si la mente mira lo terrenal: preocupación constante; si mira lo eterno: paz y propósito.

C. Tomar decisiones pensando en el testimonio y en el carácter cristiano.

1. La pregunta sincera es: ¿esto tiene valor eterno?

2. El éxito verdadero no es lo material, sino la vida colocada en línea recta con lo que Dios llamó.

VI. La renovación del entendimiento (Romanos 12:2).

A. Renovar el entendimiento es hacerlo de nuevo.

1. Sabes que tu mente se renovó porque ya no eres igual, ni hablas lo que presumes o asumes.

2. Dios va cambiando nuestra manera de pensar, de sentir y de decidir.

3. Es dejar creencias que no vienen de Dios y viejos patrones de pensamiento.

B. Permitir que la Palabra moldee la mente y el corazón.

1. Hablamos todo lo que se nos viene a la boca porque no leemos la Palabra.

2. La verdad produce libertad: la Palabra os hará libres.

3. El resultado es discernimiento: nadie te tomará el pelo, y se toman decisiones más sabias.

VII. Llevando cautivo todo pensamiento (2 Corintios 10:5).

A. No es lucha física: es lucha de ideas, razonamientos y pensamientos.

1. El argumento es la excusa interna, la idea que contradice la verdad de Dios.

2. No todo pensamiento es correcto solo porque lo sentimos.

3. La altivez es el orgullo intelectual o espiritual que dice: yo sé más que Dios.

B. La imagen es militar: un soldado que toma prisionero al enemigo y no lo suelta.

1. A ti nadie te puede atar: a ti te ata tu pensamiento.

2. No todo lo que llega a la mente merece quedarse.

3. El filtro final: ¿este pensamiento honra a Cristo, o genera temor, orgullo o pecado?

C. La mente no se vacía: se somete.

1. No se trata de no pensar, sino de pensar bajo el señorío de Cristo.

2. Si el Espíritu Santo está en tu vida, te llevará a ser conocedor de su pensamiento.

VIII. Los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón (Salmo 19:14).

A. David no solo pide cuidar lo que dices, sino también lo que piensas.

1. Lo que pensaste mañana se te va por la boca, y no sabes si hiciste daño.

2. Lo que hablamos revela lo que hay adentro; el tono también cuenta.

3. La meditación del corazón son los pensamientos continuos, y Dios ve lo que nadie ve.

B. Roca mía y redentor mío.

1. Roca: estabilidad, refugio, firmeza. Redentor: el que rescata, perdona y restaura.

2. Pensar bien es un acto de adoración; hablar bien es fruto de un corazón alineado.

3. En nuestras manos está lo que decidimos tomar o pasar por alto.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz