Mega Zoé
Estudio #1272Iglesia en las casas

Algo En Qué Pensar

Algo En Qué Pensar enseña a perseverar en la oración y atender la Palabra de Dios.

Nuevo TestamentoFilipenses4 min lectura

Pablo (Filipenses 4:5) le aconseja que con prontitud (dar prisa) a que su mesura (calidad, simple, sencillo, sabiamente, actitud que se escoge de forma del comportamiento o de actuar) ante la posibilidad de manejarse de acuerdo con los instintos, los deseos o la voluntad más inconscientes (sin darse cuenta) sea conocida de todos los hombres. La gentileza (amabilidad y cortesía).

I. Esto ha sido también traducido "entrega", dulce razonabilidad (razonable), y disposición a ceder en el propio camino.

La dificultad "no está" en "comprender" lo que significa, si no en "obedecer" el mandato impuesto (precepto) "antes los hombres."

El Señor está cerca puede significar que el Señor está ahora presente, "bueno es pensar así."

Se puede pensar que la venida del Señor se acerca.

(Filipenses 4:6) "Por nada estéis afanosos" (abundancia=gran cantidad).

¿Es realmente posible para un cristiano "no inquietarse" por nada?

Es posible en tanto que tengamos el recurso de la oración de fe.

El resto del universo pasa a explicar cómo nuestras vidas pueden quedar libres de inquietudes pecaminosas.

Antes bien, "en todo", mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.

Todo debería ser llevado al Señor en oración.

Todo significa eso: "todo".

¡No hay nada demasiado grande ni demasiado pequeño para Su amante solicitud! (diligencia, cuidado, petición, pedimento, súplica, atención).

La oración es a la vez un acto y una atmósfera, no es de gases como la tierra, es la gloria del Señor sobre nuestras vidas.

Acudimos al Señor en ocasiones específicas y traemos peticiones especificas delante de Él.

Pero también es posible vivir en una atmósfera de oración. Amén.

Es posible que el talante (modo o disposición, actitud, estilo o la forma de realizar algo) de nuestra vida sea de oración plena.

Quizás la palabra oración en este versículo signifique la actitud global (conjunto total, general) de nuestra vida, mientras ruego o súplica se refiera a las "peticiones" concretas que hacemos al Señor.

Pero luego deberíamos observar que nuestras "peticiones" deberían ser "presentadas a Dios" …con acciones de gracias.

Como decir: Él las escuchó, y conforme a Su voluntad Él hará, responderá.

Él sabe cómo va a hacer las cosas que sean lo mejor para nuestras vidas.

Alguien ha recapitulado (resumir) este versículo como diciendo que deberíamos "no tener ansiedad" por nada, orar en todo, y ser agradecidos por cualquier cosa.

No te quejes, ora en todo.

Así le estás dando a Dios el control total de tu vida, así descansarás, y no vivirás tan ansioso o extremadamente preocupado.

(Filipenses 4:7) Si estas actitudes caracterizan nuestras vidas, "la paz de Dios" que sobrepasa a todo entendimiento, "guardará vuestros corazones" y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Dios es paz que va más allá a todo nuestro entendimiento, pues Él guarda nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Tu corazón y pensamiento están guardados en Cristo Jesús, están seguros, y Cristo Jesús sabe perfectamente qué te preocupa.

La paz de Dios es un sentimiento de santo reposo y complacencia (satisfacción, complacencia) que inunda el alma del creyente cuando está apoyándose totalmente en Dios.

En una paz que sobrepasa a todo entendimiento.

La gente del mundo no la puede comprender en absoluto, e incluso los cristianos que la poseen encuentran un maravilloso elemento (pieza, fundamental) integrante de una cosa (la paz) de misterio en ella.

Se sienten sorprendidos ante su propia falta de ansiedad ante las tragedias o ante circunstancias adversas.

Esta "paz" custodia el corazón y la vida de la mente.

(1 Pedro 5:7) Los creyentes tienen el privilegio de echar "todas" sus ansiedades sobre el Señor con la intensa confianza de que "Él tiene cuidado."

La ansiedad es innecesaria; no tenemos necesidad de llevar las cargas cuando Él está dispuesto a llevarlas por nosotros.

Es inútil angustiarse; la angustia no ha resuelto jamás ningún problema.

La ansiedad es un pecado.

Dijo un predicador: La ansiedad es pecado porque niega la sabiduría de Dios; dice que Él no sabe lo que está haciendo.

Niega el amor de Dios; dice que Él no tiene cuidado de nosotros.

Y niega el poder de Dios; dice que Él no es capaz de librarme de todo lo que me esté causando la ansiedad.

¡Algo en lo que pensar! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz