Cierre de la serie sobre las siete iglesias del Apocalipsis. Primero, la promesa a Tiatira: "le daré la estrella de la mañana", que Jesús mismo explica en Apocalipsis 22:16: la estrella de la mañana es Cristo mismo, comunión plena con Él, participación en su gloria y esperanza de un nuevo amanecer; el premio mayor no es poder ni autoridad, sino Cristo. Después, Laodicea: la ciudad rica de la banca, la lana negra y el colirio, cuya iglesia era tibia, con una fe sin pasión, y se creía rica cuando era pobre, ciega y desnuda. Es la única iglesia donde Jesús no encuentra nada positivo, y aun así le hace la invitación más amorosa -"yo estoy a la puerta y llamo"- y la promesa más grande: sentarse con Él en su trono.
I. Trabajar con uno mismo.
A. En la batidora de la tierra damos tumbos; hay que ser claros conforme a las Escrituras.
1. Diez personas te dirán diez cosas distintas; la mente de Cristo no tiene dos sentidos.
2. Hay que tener agallas para trabajar con uno mismo, en vez de verles faltas a todos.
3. La vida se compone de guerrear sin miedo, y cada uno le hace frente individualmente.
II. La estrella de la mañana: Cristo mismo (Apocalipsis 2:28; 22:16).
A. Es la promesa a los creyentes de Tiatira que vencen y permanecen fieles.
1. No somos adornos en la tierra: somos guerreros útiles, y el cielo nos habla en las Escrituras.
2. Se da solamente al justo, al que ha permitido ser lavado con la sangre de Cristo.
3. Cada día que cuentas es un día en que te preparas para el rapto.
B. Jesús mismo explica el símbolo: "yo soy la estrella resplandeciente de la mañana".
1. Él es quien nos hace levantar; en el susto y la circunstancia olvidamos que está en nosotros las 24 horas.
2. Suelta la tribulación y dile: aquí estoy para que vivas en mi ser; te voy a creer, obedecer, amar y servir.
3. La decisión está en dejar que la Escritura entre por los oídos, suba a la mente y baje al corazón.
C. Comunión plena, participación en su gloria y esperanza.
1. Nadie es fiel como Cristo; Él nos hace copartícipes de su gloria a un precio costoso, la cruz.
2. La estrella aparece antes del amanecer: siempre presente, fin de la noche, comienzo de un nuevo día.
3. Cuando se va la esperanza, la fe se anula; hay que levantarse cada mañana con esperanza, porque hay un nuevo amanecer.
III. Las tres promesas al vencedor de Tiatira.
A. Autoridad sobre las naciones.
1. El justo hace bien a las naciones: en su trabajo, a su vecino, en la carretera; donde hay un justo hay beneficio.
2. No se trabaja desde un cargo político: se trabaja de rodillas y atendiendo al que toca la puerta.
3. A los líderes no se les critica: se ora por ellos, porque el milagro lo hace Dios.
B. Gobernar con Cristo.
1. Cuando el Espíritu pone un sentir fuerte de orar por alguien, ¿lo haces? Ahí está el problema.
2. Regir con Cristo es trabajar entendiendo, entregados por completo a hacer el bien.
C. La estrella de la mañana: el premio mayor no es poder ni autoridad, sino Cristo mismo.
1. Al convertirnos, Cristo se entregó total; con Él viene el Espíritu Santo, y ángeles y demonios lo ven.
2. El mayor regalo del cielo no es el cielo: es Jesucristo; no se lucha por galardones.
3. Toda oración se lleva en el nombre de Jesús, el único que ruega al Padre; si no oras, te quedas en ti.
IV. Laodicea: la iglesia tibia (Apocalipsis 3:14-17).
A. "El que tiene oído, oiga": todos tienen oído; el problema es no querer oír.
1. No hay nada peor que ser tibio: ni frío ni caliente, mediocre; en lo espiritual no se puede ser tibio.
2. "Te vomitaré de mi boca" describe una fe sin pasión; sin pasión no hay milagro en tu familia.
3. Lo tibio parece tener llama y engaña a los ojos comunes; los coros emocionan, pero solo la Palabra obra por el Espíritu.
B. Una ciudad rica: banca, lana negra fina y colirio de su escuela médica.
1. Jesús usa esas tres cosas para mostrar su condición espiritual.
2. Decían "soy rico y de nada tengo necesidad", y eran pobres, ciegos y desnudos por entretenerse en lo físico.
V. La invitación y la promesa (Apocalipsis 3:20-21).
A. "Yo estoy a la puerta y llamo": un llamado de amor donde podría haber reclamo.
1. Lo que hay que abrir es la puerta de la mente y del corazón; Cristo todavía quiere entrar y restaurar.
2. Es la única iglesia sin nada positivo, y a la que se le hace la promesa más grande: sentarse con Él en su trono.
3. No dijo "arregla esto", sino "ven, que yo lo voy a hacer todo"; nadie puede nada por sí mismo.
B. Los vencedores son los valientes; si Jesús entra, Él nos hace fuertes y determinados.
1. Se tiembla porque no hay acción, y sin acción no hay hechos.
2. Laodicea: comodidad material sin fervor espiritual; una respuesta carnal apaga el fervor todo el día.
C. Arrepentimiento y renovación.
1. El arrepentimiento debe llevar a renovación: todo lo bueno, lo justo, lo amable, el amor al prójimo.
2. Lo que no se renueva afecta a los de alrededor; el Padre Nuestro es el patrón para renovarse cada día.
3. El diablo engaña para que no oremos y la iglesia sea tibia.
D. La Palabra siempre está viva, y solo la verdad hace libre.
1. Si no se razona, se oscurece y el corazón se endurece; Dios es quien endurece y quien desecha.
2. La estrella de la mañana no toca la incredulidad: la toca uno mismo con el arrepentimiento.
3. La sangre se activa para el perdón cuando pedimos y suplicamos, no como nosotros lo acomodemos.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
