"Nos escogió en él antes de la fundación del mundo": Dios no improvisa; tiene un plan eterno para su pueblo. Tu vida no es un accidente, tu llamado no es improvisado y tu salvación no es frágil. La salvación es obra de Dios, no del hombre: nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras sino según su propósito y gracia, y nos apartó para un propósito. El mensaje recorre Efesios 1:4-5, 2 Timoteo 1:9 y la cadena de Romanos 8:29-30 -conoció, predestinó, llamó, justificó, glorificó- para mostrar que lo que Dios comienza en la eternidad lo termina en la gloria, y que quien se suelta de su mano es el humano, nunca Dios. Ese día hubo Santa Cena y bautismos.
I. La casa de Dios no es un lugar de entretenimiento.
A. Es el lugar de ver la verdad para ser libres y conocer a Dios.
1. Cuando uno viene a los pies de Dios, va de cambio en cambio, en amor a Él.
2. Un solo lugar para mirar: hacia arriba, donde está el Dios justo.
3. Los tiempos se marcan: o somos o no somos.
II. Dios no improvisa: un plan eterno (Efesios 1:4-5).
A. "Desde la eternidad nos escogió" expresa una verdad bíblica profunda.
1. El mortal es el que improvisa; Dios tiene un plan eterno para su pueblo.
2. Si es un plan eterno, no podemos ser de dos aguas.
3. Antes de la tierra, del tiempo, de Adán y de todo lo visible, Dios nos escogió.
B. La iglesia no la levanta ningún mortal ni se sostiene por nosotros.
1. Ser escogido, llamado y plasmado en los planes de Dios es desde antes de la eternidad.
2. El asunto no es que hay una iglesia, sino cómo Dios la va llevando.
3. Si no se llega hasta el final, no hemos sido seleccionados para la eternidad.
III. La salvación es obra de Dios, no del hombre.
A. Lo primero que aprende un siervo de Dios es el silencio.
1. Nuestra naturaleza es hablar sobre el hablar y pensar sobre el pensar en rebelión.
2. Si Dios me escogió antes del mundo, fue para colocarme en su tiempo; para eso hay que ser manso.
B. Nos llamó con un llamamiento santo.
1. Quien lo entiende ama la pureza, la santidad, a los hermanos, la intimidad con Dios, las Escrituras y la oración.
2. Si no amas una o dos de estas cosas, piensa si has respondido al llamado.
C. No solo nos salvó: nos aparta para un propósito.
1. El propósito es el plan que Dios tiene para ti; pero vivimos pretendiendo solo para uno.
2. Somos más importantes que esta tierra, porque la tierra pasará y el espíritu no.
3. La iglesia es el lugar donde Dios escogió; no vivamos como niños cuando ya deberíamos ser maestros.
IV. No conforme a nuestras obras, sino según su propósito y gracia (2 Timoteo 1:9).
A. No es mérito, esfuerzo ni religiosidad: todo lo de gracia es de gratis.
1. Si oras, Él escucha; si oras por el hermano, sana al enfermo; por gracia.
2. Vamos gateando cuando deberíamos correr; el niño que gatea se come lo que no debe.
B. Todo nace en la voluntad de Dios antes de los tiempos de los siglos.
1. No fue una reacción ni algo del momento: fue el plan eterno en Cristo.
2. Toda oración se termina en el nombre de Jesús: por nuestras bocas no sube nada al cielo.
3. Tu salvación no depende de lo que hiciste; tu llamado no empezó ayer; tu identidad fue diseñada antes del tiempo.
C. Para que hubiera iglesia, Cristo tuvo que pagarla en la cruz.
1. Arrepentimiento, bautismo y Santa Cena son ordenanzas: mandato de Dios, no exigencia de la iglesia.
2. No fue porque éramos buenos, sino por su gracia; una decisión divina con propósito: ser santos, ser hijos, vivir para Él.
3. La elección siempre está en Cristo, no fuera de Él.
D. Tu vida no es un accidente, tu llamado no es improvisado, tu salvación no es frágil.
1. Uno dice sí o no: se llama libre albedrío; Dios nunca amarra ni obliga a nadie.
2. Si te escogió desde antes del tiempo, nunca te soltará dentro del tiempo; quien se suelta es el humano.
3. Si oraran más, la vida de la iglesia sería muchísimo mejor; suelta los secretos y lo que te deja a medias.
V. La cadena perfecta de la salvación (Romanos 8:29-30).
A. Antes conoció: una relación anticipada, un conocimiento íntimo.
1. Predestinó: determinó tu destino, ser como Cristo, porque sabía cómo ibas a reaccionar.
2. Como sabía que íbamos a caer, envió a Cristo Jesús.
B. Llamó: el momento en que Él toca tu vida.
1. Justificó: te declaró justo, te perdonó, te limpió, porque le respondes con arrepentimiento y búsqueda.
2. Glorificó: habla como si ya pasó, porque para Dios es seguro; todo el proceso lo hace Dios.
3. La perfección no cuesta; lo que cuesta es el pecado, y se peca porque no se ama.
C. Empieza antes del tiempo y termina en la gloria asegurada.
1. No hay intervención humana como mérito: la salvación es por medio de Cristo.
2. Lo que Dios comienza en la eternidad, lo termina en la gloria.
3. El ser tibio descalifica: trabajar conforme al alma y al sentimiento, no a la rectitud del Espíritu.
VI. Santa Cena (Lucas 22:7-22).
A. En memoria de Él comemos el pan, para una convicción de que su cuerpo fue destrozado y su sangre vertida.
1. Todo es pago; no tenemos nada gratis: Él fue manso a la cruz para que fuéramos libres.
2. Lo que tomamos tiene que ser recompensado con una vida sin doble vida.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
