Mega Zoé
Estudio #1619Iglesia en las casas

Es Dios

Perseverar en la oración aparece aquí como una marca clara de la vida delante del Señor.

Antiguo TestamentoSalmosDomingo, 16 de agosto de 20266 min lectura

"Jehová es Dios, y nos ha dado luz; atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar." Es una declaración poderosa de fe: Él es Dios. Antes estuvieron Moisés, las tribus y todo lo propio de levantar una nación; pero después, a la tierra llega Dios mismo, en el vientre de una joven sencilla, y todo termina en una muerte de sangre pura que nos limpia de pies a cabeza, de modo que cuando el cielo nos ve, ve la sangre de Cristo sobre nosotros. El estudio recorre el Salmo 118:27 y el significado del altar y de la luz que Dios da -dirección, verdad, esperanza y salvación-, el Salmo 46:10 y el llamado a estar quietos y dejar de luchar con nuestras propias fuerzas, el Salmo 27:1 donde Jehová es luz, salvación y fortaleza de la vida, el Salmo 100:3 sobre reconocer su autoridad y pertenecerle, y Juan 10:27-28, donde las ovejas oyen su voz y nadie las arrebata de su mano.

I. A la tierra llega Dios.

A. Dios levanta un pueblo y lo separa totalmente para Él.

1. Allí llegó Jesús, dio su vida y vivió años en ese lugar.

2. Esa tierra es el centro del globo y será la del milenio, luego del rapto.

B. Dios llegó en el vientre de María, una joven sencilla, sin élite ni aplauso.

1. Ella no podía entenderlo todo; los ángeles la protegían e informaban.

2. Emanuel, Dios con nosotros: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres en uno.

C. Al arrepentirte de tus pecados te convertiste recibiendo en ti a Dios.

1. Como son tres, hacen su trabajo completamente unido.

II. Jehová es Dios y nos ha dado luz.

A. De Dios viene que tengamos luz: el lavado con la sangre del Hijo no está en tinieblas.

1. Que no estemos en engaño, que no seamos crueles, que seamos justos.

2. No es venir a la iglesia y al salir hacer barbaridades.

B. Yo no le sirvo a ningún hombre: le sirvo a Jehová Dios.

1. Él sabe las intenciones y cómo trabaja tu mente.

2. El único que conoce la mente de cada uno es uno mismo y Dios.

III. Los cuernos del altar.

A. Nadie podía subir ni tocar el altar: solo el sacerdote y el sumo sacerdote.

1. El sacrificio se hacía en el último lugar del templo, un lugar santo.

B. La venida de Dios a la tierra iba a terminar en una muerte de mucha sangre.

1. Sangre pura, limpia y perfecta, que nos limpia de pies a cabeza.

2. Cuando el cielo nos ve, Dios ve la sangre de Él, no a nosotros.

3. Por eso toda oración es en el nombre del Señor.

IV. Conocer a Dios tal cual es.

A. Cada uno piensa como quiere, pero hay que llegar al mismo sentir: el de Cristo.

1. Hacemos un reino de nuestro pensamiento y opinamos de nosotros el cien por ciento.

B. El pacto: Cristo le dice al Padre que da su vida, y el alto precio es su sangre.

1. Nada sustituye esa sangre: ni las buenas obras ni un estilo de vida.

2. Es con Dios con quien nos tenemos que arreglar.

C. Nuestro alcance es conocer todo lo que es de Dios y lo que la Biblia enseña.

1. Cristo me lava con su sangre; el Espíritu Santo me guía y me revela.

2. Al final habrá cielo nuevo, y en el trono morará nuestro Dios.

V. La luz que Dios da.

A. La luz representa dirección, verdad, esperanza y salvación.

1. Cuando no vemos el camino, quien puede alumbrarlo es Dios.

2. El Padre recibe las oraciones en el nombre de Jesús.

B. Pensamos que sabemos y opinamos de todo el mundo; quien sabe es Dios.

1. Los ángeles escuchan en tu casa y en el cuarto de tus hijos.

2. Si las estrellas tienen nombre, cuánto valemos nosotros, que tenemos alma, cuerpo y espíritu.

C. Su naturaleza no cambia con nuestras circunstancias.

1. A cada cual le toca lidiar con sus propias circunstancias.

VI. Estad quietos y conoced que yo soy Dios (Salmo 46:10).

A. Vivimos inquietos, y hay que poner el freno.

1. Estar quietos no es quedarse sin hacer nada: es dejar de luchar con nuestras fuerzas.

2. Es calmar el corazón y confiar en que Dios tiene el control; lo que nunca se deja es orar.

B. "Conoced que yo soy Dios": Dios nos está reclamando que lo reconozcamos.

1. Quítate del medio y ve directamente al que hizo el cielo y la tierra.

2. Ninguna circunstancia mata: uno se trabaja la mente y deja de ver a Dios.

C. "Seré exaltado": las circunstancias cambian y los hombres cambian; Dios permanece.

1. Cuando ya no puedas controlar la situación, no dejes que ella te controle a ti.

VII. Jehová es mi luz y mi salvación (Salmo 27:1).

A. "Mi luz": cuando no sé dónde caminar, Dios me guía.

1. Su luz vence la oscuridad, la confusión y la incertidumbre.

B. "Mi salvación": David sabía que su seguridad no dependía de sus propias fuerzas.

1. Tuvo que guerrear tanto porque fue él quien obtuvo la tierra y la dio como herencia.

2. Todos los que se levantaban querían matar a David.

C. "La fortaleza de mi vida": no significa que no tendremos problemas.

1. Significa que el temor no tiene que gobernarnos.

2. El temor llega sin que uno lo llame, ahoga el alma y turba el pensamiento.

VIII. Reconoced que Jehová es Dios (Salmo 100:3).

A. No es solo saber que Dios existe: es reconocer su autoridad.

1. Él pelea la batalla, te cuida, te vela y manda ángeles a protegerte.

2. No somos víctimas en esta tierra, aunque vivamos como tales.

B. "Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos."

1. Nuestra vida tiene origen y propósito en Dios: no somos producto del azar.

C. "Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado": pertenencia, cuidado y dirección.

1. Dios conoce, guía y sostiene a las que son suyas.

2. Lo que hoy te confunde, mañana es pan comido; y si persiste, ora y ayuna.

IX. Mis ovejas oyen mi voz (Juan 10:27-28).

A. El creyente conoce la voz de Cristo por su palabra y por el Espíritu Santo.

B. "Yo las conozco": Jesús conoce nuestro corazón, nuestras luchas y cada paso.

1. Otros dicen conocerte para juzgarte, criticarte o murmurar.

C. "Y me siguen": la verdadera fe produce obediencia; no es de boca, es de corazón.

D. "Yo les doy vida eterna… nadie las arrebatará de mi mano."

1. La salvación es un regalo que viene de Cristo, que dio la vida.

2. Nuestra seguridad está en su mano poderosa: solo tú puedes permitir que te arrebaten.

3. El pastor no controla a nadie: solo puede orar para que el Padre cuide las ovejas.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz