Mega Zoé
Estudio #1625Iglesia en las casas

Cuando las Cosas Quedan Ocultas

Perseverar en la oración y permanecer en la verdad sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo TestamentoLucasDomingo, 13 de septiembre de 20266 min lectura

Cuando las cosas quedan ocultas puede parecer que nadie las conoce; pero delante de Dios nada está escondido y, al fin y al cabo, todo va a salir a la luz. Jesús enseñó que hay cosas que el ser humano puede ocultar de otras personas, pero de Dios no se puede ocultar nada: Él conoce el hecho, la intención y la verdad completa. La vida es una y tiene fecha de caducar; por eso hemos de vivirla tan clara y tan justa como se merece, con la misma regla para todos, sin cansarnos de hacer el bien ni de amar.

I. Nada hay encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse (Lucas 12:2).

A. Hay cosas que el ser humano puede ocultar de otras personas, pero no de Dios.

1. Dios conoce el hecho, la intención y la verdad completa. "Yo no quise decir eso" no cambia lo que se dijo ni lo que Dios ya conoce.

2. Lo que está tapado puede llegar a ser revelado; nada puede permanecer escondido para siempre. La verdad finalmente queda expuesta delante de Dios.

3. Acomodar la conversación para decirla "al oído" es ausencia de rectitud. La rectitud dice la cosa tal como es: si ofendiste, pide perdón; si te equivocaste, discúlpate. Vivir en "el tape" impide crecer.

4. La Palabra entra por el oído y provoca el corazón (lo más cercano y sensible que tenemos), y el corazón nos señala lo que nos hace falta; la conciencia también acusa.

B. Cuando sospechamos que algo está oculto, no debemos desesperarnos tratando de descubrirlo nosotros mismos.

1. La preocupación por lo que otros esconden se convierte en nervio y no es la mejor forma; afecta nuestra vida y la del que nos presta el oído.

2. Lo mejor es ir en oración a Dios: el Espíritu Santo ordena, revela lo que hace falta o quita una inquietud exagerada. La oración trae paz; ese es el beneficio que tenemos.

3. La oración que debemos aprender: "Señor, si hay algo oculto que yo necesito conocer, sácalo a la luz en tu tiempo". Puede ser hoy, mañana o dentro de una semana; no esperes a la vejez para arreglarlo, pero tampoco te desesperes por resolverlo ahora mismo.

4. Es un arte traer a la luz lo oculto sin afectar: hablar con paz, a quien corresponde, sin ir con el vecino, el primo o el tío, y sin tener a nadie esclavo.

5. En mansedumbre aprendemos a conducir nuestras vidas en el trabajo, en la casa, con los hijos, con el vecino y en el colmado.

6. El dolor se domina delante de Dios, cuando Él ve nuestras lágrimas: "el cielo conmigo". Eso es lo que debemos buscar para tener discernimiento, paz, sabiduría y razón, y actuar correctamente.

II. Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala (Eclesiastés 12:14).

A. El hombre puede esconder una cosa de los demás, pero nunca puede esconderla de Dios.

1. Pensamos que vivimos a escondidas: decimos, opinamos y hacemos lo que se nos antoja; pero Dios lo trae todo a la luz. No es que la gente sea chismosa: es Dios quien saca todo a la luz.

2. Todo lo que hacemos está delante de Dios y Él lo evaluará justamente. Dios examina todo lo que cada persona ha hecho, también lo que se hizo en secreto y otros no conocen.

3. Nada queda fuera de su conocimiento: ni lo bueno que nadie vio, ni lo malo que alguien intentó esconder. En el juicio, o se sale inocente o hay una sentencia; en las manos de uno está cómo sale en todo lo que le toca vivir.

4. Dios cuida la iglesia de Cristo y saca las verdades en el momento preciso, el día preciso; nunca hemos visto justo desamparado.

B. Guardar lo oculto enferma la vida.

1. Molestarse con alguien y guardar un mal sabor es como un amargor en el esófago que sube y baja hasta hacer úlcera: se vive sin sonrisa y envidiando lo ajeno.

2. Jesús sabía que lo iban a crucificar y que Judas lo estaba vendiendo, y aun así lo llamó "amigo"; no perdamos tiempo estancados.

3. El que siempre se esconde busca a alguien que le tenga pena; eso es cobardía. Lo correcto es enfrentar la realidad y seguir caminando.

4. Lo que está oculto para los hombres está descubierto delante de Dios.

III. No juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará lo oculto de las tinieblas y manifestará las intenciones de los corazones (1 Corintios 4:5).

A. Corintios confirma lo que enseñan Lucas y Eclesiastés: el Señor aclarará lo oculto y manifestará las intenciones de los corazones.

1. Para nosotros puede estar oculto; para Dios nunca. Por eso no juzguemos antes de tiempo.

2. Mientras el Señor saca las cosas a la luz en su tiempo, pidamos: "Dame discernimiento". El discernimiento es completamente importante.

3. "Dame la paz", porque necesitamos paz para todo lo que tenemos que vivir.

4. "Dame sabiduría", para saber cómo introducir y tratar cada asunto sin afectar a nadie.

IV. No hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta (Hebreos 4:13).

A. Nada está oculto ante los ojos de Dios.

1. No hay nada escondido en esta pequeña tierra ni en la inmensidad del universo, que no tiene límite; Dios todo lo ve.

2. Por eso no podemos vivir en la iglesia de Cristo como enemigos, como si fuera un campo de batalla, ni quedarnos en la esquina hablando; la vida se convierte en guerra y se acaba más rápido de lo que pensamos.

3. Cada persona responderá finalmente delante de Dios; vivamos la vida con cuidado, sabiendo a quién tendremos que dar cuenta.

4. Después de la gran tribulación y el milenio, el cielo y la tierra pasarán; quedará por la eternidad el castigo del enemigo, el lago de fuego, el crujir de dientes y el gusano que no muere (Apocalipsis). Hay que escapar por la vida.

B. Conclusión: arreglar hoy lo que está oculto.

1. Lo que no se puede sacar de momento hay que trabajarlo hasta sacarlo de una vez por siempre, porque un día lo que no sacaste será lo que te delate.

2. No es que "la gente dice": hablan nuestros hechos y nuestro comportamiento. La Biblia dice que todo ha de salir a la luz.

3. Podemos esconder muchas cosas de las personas, pero nunca de Dios; por eso no vivamos angustiados por lo que otros puedan estar ocultando. Dios conoce la verdad completa y puede sacarla a la luz a su momento.

4. La sabiduría de Dios está en el Espíritu Santo que mora en nuestra vida. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz