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Estudio #1629Iglesia en las casas

El Poder Humano Se Impone Por Un Tiempo

“El poder humano puede imponerse por un tiempo, pero no puede sostenerse para siempre: el poderío se termina cuando llega la justicia.”

Antiguo TestamentoSalmosDomingo, 27 de septiembre de 202611 min lecturaRead in English →
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Culto del domingo, 27 de septiembre de 2026

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Introducción

“Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia.”

El poder humano puede imponerse por un tiempo, pero no puede sostenerse para siempre: el poderío se termina cuando llega la justicia. El estudio parte de que Dios es justo y defiende al oprimido, y de que por eso sus hijos tienen que vivir en justicia y en paz, en vez de vivir en contienda. Lo sigue en Eclesiastés, donde Salomón ve impiedad en el lugar de la justicia y concluye que al justo y al impío juzgará Dios, que todo tiene su tiempo y que Dios traerá toda obra a juicio; y termina en Romanos 12:19: no vengarse, sino dejar lugar a la ira de Dios. El silencio de Dios no significa ausencia de Dios, y la demora de la justicia no significa que no habrá justicia.

I."Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia" (Salmo 103:6).

A. Crecer en el Señor es aprender a vivir en justicia.

  1. 1.
    A Dios se le conoce a través de los años, no en el día de la conversión. Ese día se siente la libertad y el perdón; después seguimos cumpliendo años en el Señor y vamos de gloria en gloria.
  2. 2.
    En el padre y la madre se aprende el amor que cuida y protege, y llega la hora en que el hijo tiene que velar por ellos. Lo que no nos cae bien hay que tragarlo y hacer lo correcto, y así uno se libera.
  3. 3.
    No se trata de conocer cómo es el de al lado, sino de darnos un golpe a nosotros mismos: saber qué hay dentro de nosotros. Lo que Dios demanda de uno, lo demanda de todos.
  4. 4.
    El que crece se vuelve una persona sobria: no es ligero para la carne, ni para hablar, ni para pensar, y le place vivir en justicia.

B. Jehová hace justicia: por eso podemos vivir tranquilos.

  1. 1.
    Si cada uno actúa según lo que piensa, lo que hay no es justicia sino "lo de uno". La frase "en mi vida nadie se mete" es muy común, pero lo que debemos aprender es que Jehová es el que hace justicia.
  2. 2.
    El que no vive así amanece peleando con el vecino y con todos, y cae en un estrés que le explota. Si viene algo que no nos cuadra, Jehová hará justicia.
  3. 3.
    Pero también nosotros tenemos que hacer justicia, porque somos hijos, y los hijos tienen las cualidades del Padre celestial.

C. El poder humano se impone por un tiempo.

  1. 1.
    El poderío se termina cuando llega la justicia. El que quiere tener poderío tiene que ser justo. No busquemos la justicia en las personas: examinémonos a nosotros mismos para ver si somos justos.
  2. 2.
    El que amanece enojado y le da una patada a lo que tropieza, pierde lo que compró, se lastima el pie y además tiene el castigo, porque el cielo lo está mirando. El enojo se saca del corazón.
  3. 3.
    Si alguien en el trabajo te vuelve loco, vive tú en justicia. El poder humano puede imponerse por un tiempo, pero no puede sostenerse para siempre.
  4. 4.
    Hay quien se aparta de todos porque la gente es difícil, y vive peleando y viéndole las mañas a todo el mundo, hasta dejar de ser una persona humana. ¿Qué cuesta echarse a un lado? Es cuestión de un segundo.
  5. 5.
    "Tú no sabes lo que yo estoy sufriendo." Deja de sufrirlo: ama la justicia y lee la palabra para ver lo que te enseña cada día. Vivir como si la tierra fuera nuestra acerca el día de la amargura.

D. Dios es justo, y la iglesia tiene que ser justa.

  1. 1.
    Jehová hace justicia porque Dios es justo. Si somos sus ovejas y el Rey de nuestras vidas es justo, yo debo ser justa, y la iglesia tiene que ser justa.
  2. 2.
    Todo se escribe, porque el día del gran juicio los libros se abrirán. El que se condena es el que no supo perdonar, no supo amar y no supo vivir la excelencia de la justicia.
  3. 3.
    La palabra hay que recibirla y establecerla en el corazón, como un peso, donde duele; ahí produce el arrepentimiento y el crecimiento.
  4. 4.
    Dios ve todo lo que ocurre en la tierra y obra conforme a la verdad y a la justicia. Pues quedémonos quietos: la contienda enferma el corazón, y no hay nada mejor que vivir una vida en paz.

E. "Derecho a todos los que padecen violencia": Dios defiende al oprimido.

  1. 1.
    Derecho es justicia, juicio recto: defender lo que es justo y hacer valer la causa del que ha sido oprimido. Dios es un defensor, y siempre sale a favor del justo.
  2. 2.
    Aunque los hombres puedan juzgar incorrectamente, Dios conoce la verdad de todo. No sigas rebuscando: deja que pase el día y empiece un nuevo amanecer.
  3. 3.
    El que lleva siete días con lo mismo se envenena de amargura y de contienda, no deja feliz a nadie y aleja a los suyos. Nos debemos buscar y vivir en justicia.
  4. 4.
    La vida es una; no la desperdicies ni te amargues. Se gastan los días, los años y las décadas, y la vida se acaba poco a poco.
  5. 5.
    El sufrimiento de los que padecen violencia no pasa inadvertido delante del soberano Dios. Dios ve la injusticia y defiende al oprimido: cierra la boca y deja que Dios sea el que te haga justicia.
  6. 6.
    Hay ocasiones en que uno no puede defenderse, y nuestra causa se puede poner en las manos de Dios. Ir palabra contra palabra fatiga y atormenta el alma; espera en Dios y descansa en Él.
  7. 7.
    Tú eres una oveja, no el lobo. La iglesia no debe actuar como lobo, sino ser madura, sin darse las libertades que todo el mundo se da. Dios pone las cosas en su debido orden, y su justicia es perfecta.

II."Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios" (Eclesiastés 3:17).

A. Salomón vio impiedad donde debía haber justicia.

  1. 1.
    Al justo también se le pasa por la piedra: es mejor el lomo doblegado que caminar con el pecho para el frente diciendo "yo sí estoy bien".
  2. 2.
    En el versículo anterior Salomón observa que en el lugar donde debía haber justicia había impiedad, y lo dice de su propio pueblo, obligado a cumplir la ley y las reglas.
  3. 3.
    Dios nos dejó un libro para estudiarlo y ser enseñados por la palabra, y es para uno mismo, no para el hermano que está al lado.

B. La injusticia humana no significa que Dios haya perdido el control.

  1. 1.
    Hay personas que aparentemente hacen lo malo y no sufren consecuencias inmediatas, y personas justas que sufren injusticia. Pero Dios ve a los dos.
  2. 2.
    El hombre puede equivocarse al juzgar, desconocer los hechos o favorecer a alguien. Dios no.
  3. 3.
    "Al justo y al impío juzgará Dios" no habla solo de condenación: Dios hará al final una evaluación justa de las obras de cada persona. Nosotros pensamos a nuestro favor; Dios evalúa con justicia aun la obra que dábamos por buena esperando recompensa.

III."Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora" (Eclesiastés 3:1).

A. También la justicia tiene su tiempo.

  1. 1.
    La justicia tiene su tiempo marcado, así que no hay nada que llorar ni temer. Queremos que Dios resuelva ahora mismo, pero que algo todavía no haya ocurrido no significa que Dios no lo haya visto.
  2. 2.
    El silencio de Dios no significa ausencia de Dios. La demora de la justicia no significa que no habrá justicia: habrá justicia cuando Dios la marque.

B. Todo está escrito.

  1. 1.
    El cielo está lleno de libros. Cuando Dios sentencia y marca el día, como con Sodoma, se abren los libros y los ángeles ejecutan su orden. Aun el día en que cada uno dejará la tierra está escrito.
  2. 2.
    Nada queda fuera del conocimiento de Dios: el pensamiento, la voluntad, las actitudes, la agresividad o el cariño aparentado. Esos libros se abrirán el día del juicio final.
  3. 3.
    Dios no nos hizo esclavos: todos somos creados y tomamos la decisión. El que quiere lo bueno, que se santifique más; el que quiere ver el cielo, que se prepare.
  4. 4.
    La pastora anda derecha porque quiere el cielo: esa es su ambición. Cada persona tiene un ángel que la cuida, aunque no tenga contacto con él; y los demonios andan donde se les da lugar. El único omnipresente es Dios.

IV."Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala" (Eclesiastés 12:13-14).

A. Temer a Dios y guardar sus mandamientos es el todo del hombre.

  1. 1.
    Lo que se hizo en público y lo que se hizo en secreto, lo bueno y lo malo: nada queda fuera del conocimiento de Dios, y así lo confirma el final del libro.
  2. 2.
    Los mandamientos son sagrados; no son del tiempo de Moisés, sino del cielo que los ordena a la tierra.
  3. 3.
    Si te castigan, busca qué pasó; si te bendicen, da gracias y sigue haciendo bien. Nos convienen las bendiciones, no los juicios; en las pruebas uno gana o pierde.

B. Dios tiene un tiempo señalado para cada uno.

  1. 1.
    Dios ve la injusticia, conoce al que hizo lo malo y al que actuó correctamente. Cuando llegue su tiempo señalado, juzgará con justicia: el que hizo bien será bendecido, el que hizo mal tendrá su castigo.
  2. 2.
    Esa acción la decreta el cielo, no la pastora. El corazón se endurece o no se endurece.
  3. 3.
    Somos guerreros, no amigos del pecado: cuando alguien profana a tu lado, no hagas silencio. Lo que no pasa por la línea de lo que a Dios le agrada, no es así. Cuida tu alma, que es la que está en peligro.

C. No nos convirtamos en jueces.

  1. 1.
    Cuando sufrimos una injusticia, no tenemos que convertirnos en jueces ni vivir consumidos buscando venganza. Podemos hacer lo correcto y confiar en Dios: la injusticia puede tener su momento, pero Dios tendrá la última palabra.
  2. 2.
    Vinimos a la tierra para ir al cielo. Nuestra existencia no es la tierra, sino el cielo; la tierra es la que nos lleva allá, y lo que debe haber es alegría por haberla pasado sin contaminarnos.
  3. 3.
    Vivimos afanados por la tierra, pero lo de la tierra no lleva al cielo. Hay una llama que nunca se apaga, y el que no lucha por su alma y la de los suyos se condena y pierde a los que podría haber llevado a la libertad de la sangre de Cristo.
  4. 4.
    El día del juicio se abrirán los libros, y el que no quiso seguir a Dios no tendrá otra oportunidad: después de la muerte no hay salvación. Por eso debemos llorar y suplicar a Dios por los hijos y por los hermanos, y no vivir tibios.

V."No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor" (Romanos 12:19).

A. Dios no quiere que respondamos al daño con más daño.

  1. 1.
    Cuando alguien nos hace una injusticia, la primera reacción es querer cobrarla. Pero Dios nos llama a no tomar la justicia por nuestras propias manos. Tú nunca hagas daño.
  2. 2.
    Pablo dice "amados míos": una expresión de cariño. Dios conoce el dolor de quien ha sido herido o tratado injustamente.
  3. 3.
    "Dejad lugar a la ira de Dios": deja que Dios se encargue de hacer justicia, y no permitas que el deseo de venganza endurezca tu corazón.
  4. 4.
    La justicia definitiva le pertenece solamente a Dios, que conoce las intenciones, los hechos y el corazón. Él pagará, no necesariamente en nuestros tiempos ni de la manera que esperamos; pero ninguna injusticia escapa de su conocimiento.

B. Vivir en paz.

  1. 1.
    Lo que hay que hacer es vivir en paz, pedir que se levante Jehová y seguir caminando. Mientras más vueltas se le da a las cosas, más agrio se pone uno.
  2. 2.
    La venganza también se hace con la intención, aunque no se haga en lo físico; no afecta directamente a nadie, pero te hace daño a ti, y ese daño puede durar mucho tiempo. Como el buen Pastor lo hizo, nosotros también lo haremos.

C. Conclusión: Dios nos escogió, nos llamó y nos separó para Él.

  1. 1.
    El amor de la pastora por la iglesia es amor pastoral: ella es su pastor, y el hermano es el compañero. Cada uno puede opinar de ella lo que quiera; ella sabe lo que ha acumulado para el cielo.
  2. 2.
    Dios ha estado con la iglesia desde que se dejó la ingeniería y el sueldo para trabajar con la iglesia, con hijos pequeños y sin seguridad económica. Seamos agradecidos, porque Dios ha sido bueno con nosotros.
  3. 3.
    Todos llegaron pecadores y destruidos, se arrepintieron, y Dios los libertó. La meta es que se nos diga: "En lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré; entra al gozo de tu Señor".

Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz