Mega Zoé
Estudio #0729Iglesia en las casas

Todos Tus Caminos Están Frente A Dios

Todos Tus Caminos Están Frente A Dios llama a perseverar en la oración y atender la Palabra de Dios.

Antiguo TestamentoSalmos5 min lectura

Uno espera que los que están a nuestro lado sean justos, pero en ocasiones no es así. Por eso, vemos lo que el salmista decía: "…me han perseguido sin causa…" (Vs 161). Como quien dice: "no he hecho nada para que me lleven a juicio, para que me condenen los que han estado conmigo." Nuestros iguales, los que son nuestros amigos y compañeros deberían pensar igual que uno. Pero, los prejuicios de muchos no les permiten hacer un juicio justo. Entendamos que el que se llena de prejuicios no es una persona noble. Sin causa te condenan mientras más tú buscas del Señor. Pero, no se puede esperar más del hombre, su corazón es engañoso. Si hablan mal de uno y usan de calumnias, pues pareciera que eso nos podría llevar al desánimo; pero no, que no nos desanimemos ni por lo peor que nos hagan y que nos parezca no poder soportar. A pesar de todo esto, lo que hacemos es trabajar con mucho esfuerzo en este glorioso Camino del Señor para mejorar este pobre mundo. ¡Que nada nos detenga!

"Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras." (Vs. 161) Cuando uno teme al conocer a Dios y a su Palabra, las cosas son recibidas por uno de una manera diferente al mundo. La ira del hombre, por ardiente que sea, es templada frente a la ira del Dios vivo. Aunque alguien tenga ira contra uno eso no nos puede alejar del amor de Dios; aunque nos metan vivos en una hoguera. Porque grave es cuando la criatura está bajo la ira de Dios, eso es como estar encerrado en un horno de fuego donde no hay ni una sola grieta abierta para que escape el calor o para que un poquito de aire refresque.

La Palabra de Dios es la joya más preciosa. Es la reliquia más antigua y santa que hay sobre la tierra. Así que sepamos a QUÉ nos acercamos. Que haya en nosotros el temor de Dios al considerar su Palabra. Vayamos con la debida reverencia y usemos nuestro conocimiento de ella no para vanagloria ni para disputas frívolas. La palabra es nuestra edificación, la edificación de otros y considerarla es honor rendido a Dios. Los que tiemblan al ser redargüidos por la Palabra pueden triunfar en las consolaciones de la misma. "Me regocijo en tu Palabra…" (vs. 162), es como el que halla un gran botín. Todo libro es papel mal gastado, pero a las Sagradas Escrituras se les llama "La Palabra" por su eminencia. Cuando esto llega a nuestras vidas entonces ha llegado Dios y hay que caminar como a Él le place.

Versículo 163 "La mentira aborrezco y abomino." Esto es una expresión a causa de lo intenso del aborrecimiento. El salmista aborrece y abomina la falsedad porque la ve en los hombres en su doctrina, en lo falso de la vida que viven, lo falso de su hablar, etc. La falsedad en todas sus formas había pasado a ser del todo detestable para el salmista. Continúa diciendo: "Tu ley amo." En extremo ama el salmista la ley. Debe ser con todo el corazón el amar la ley para así llenar todo vacío. Si no, no habrá seguridad de no recaer en el pecado. "Siete veces al día te alabo a causa de tus justos juicios." (Vs 164) A cada momento alaba a Dios por Su gran sabiduría y justicia. Ver a Dios en su admirable carácter lleva a uno a alabarle sin cesar. ¡Orando es como se aprende a orar! Se levantaba antes de la aurora para ejercitarse en la oración (Salmos 5:3); y a medianoche frecuentemente se levantaba para derramar su alma en la oración (Salmos 119: 62). Ahora, el salmista añade que siete veces al día halla oportunidad para deleitarse en la alabanza.

"Mucha paz tiene los que aman tu ley." (Vs. 165) No dice de los que guardan perfectamente la ley sino de los que la aman. Habla de aquellos que entre tormentas y tempestades del mundo tienen una calma perfecta en el pecho. No solo hacen la voluntad de Dios sino que la hacen con amor. Están en paz con Dios por la sangre de la reconciliación, están en paz consigo mismos por una buena conciencia y también están en paz con los hombres. Esa paz no la quita nada, ni la tribulación, ni los escándalos, ni la persecución, ni la tentación, ni la apostasía de los llamados amigos. Tampoco se va esa paz por lo que se vea, se oiga o se luche. Aunque te hayas quedado solo, eso ha provocado que te hayas apegado más a Dios, entonces tienes más intima comunión con Él. Y así, aferrado al Señor y a sus promesas, nuestros corazones pueden entrar en el lugar secreto del Altísimo y aunque por fuera todo nos amenaza, se agita y nos alarma, por dentro hay: una ¡paz perfecta!

Una conciencia limpia es una ayuda a los pensamientos consoladores. "…y tus mandamientos he puesto por obra." (Vs. 166) David llama a la Palabra de Dios (Vers. 105) una lámpara a sus pies. Si los ojos ven, entonces los pies pueden andar sin tropezar. El que ha aprendido la Palabra de Dios sabe que la ley no fue invalidada por la fe sino confirmada por ella (Romanos 3:31). Cada mandamiento es para la justicia y paz de los hombres. El leer la Palabra será una antorcha para iluminar el camino y librarnos así del infierno. "He guardado tus mandamientos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti." (Vs. 168) Al piadoso le es una bendición que Dios vea sus secretos del corazón, pero al impío le es terrible. "Todos mis caminos están delante de ti." (Vs. 168) ¡Cuán útil sería para nosotros el tener siempre presente el hecho de que Dios está viéndonos! Todos nuestros caminos están delante de Él. Él es el grande, el Todopoderoso Dios cuya mirada llega hasta nosotros día a día. Vivamos tan claros en esto como lo vivió el salmista y ganaremos la carrera, no tendremos los tropiezos de los ignorantes y altivos que no toman en cuenta la Palabra de Dios ni la mirada del Creador sobre cada hombre que ha creado. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz