Introducción: ¿Te has quemado alguna vez? Las quemaduras son dolorosas y tiende a arderte la piel. El hombre y la mujer se cuidan mucho y viven una vida a flor de piel. El viento sopla y se lleva la palabra que te ha sido sembrada y por esto muchas de las personas viven llenando el ojo al otro, viviendo de apariencias. Le dan mucha importancia a lo que se posee, siendo este esfuerzo en vano, ya que la gente siempre sabe lo que el otro tiene. Cuando se vive la vida como dice Isaías 43:2, uno se enriquece con la bendición de Dios. La Biblia dice, "El que quiere amigo, hágase amigo." El que dice la verdad en la cara es un verdadero amigo.
Pablo decía: 2 Cor. 11:25 "Tres veces he sido azotado con vara; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar..." Es natural para el hombre aparentar. Pero cuando se vive la realidad de Cristo, las marcas que llevamos en el cuerpo hablan por nosotros. Tenemos un buen ejemplo en Pablo. Él vivió el azote y el naufragio en su propia carne. Y cuando se iba a gloriar lo hacía en su debilidad, en el aguijón que estaba sobre su cuerpo. No era un súper héroe, fue un hombre que amó mucho la iglesia. Estuvo como náufrago, no de viaje de placer. Estuvo en grandes peligros, pasó por las aguas y no se ahogó. Nosotros le huimos al peligro, pero a quien le toca cuidarnos es a Dios quien está buscando gente dispuesta que le ame con todas sus fuerzas. El hombre deja a Dios por un pecado que lo que hace es conducirlo al Infierno por la eternidad. Donde el gusano nunca muere. Las pasiones por las que ahora tu cedes que hacen que el Espíritu de Dios se vaya de ti, no van ha poder ser saciadas en el Infierno. El diablo lo que tiene para ti es condenación, castigo eterno. Si no vences la carne no te vas con Dios. El pecado lo ganarás con precio grande; con tu vida. El día que seas llamado serás echado en el fuego eterno juntamente con Satanás por la eternidad. Aquellos que han pasado por las aguas y han vencido tendrán eternidad con Dios, con cielos hermosos en medio de un Pablo y de un Pedro. Pablo venció tres naufragios y a nosotros nos llega el agua al dedo gordo y ya nos queremos apartar. Pablo lo dejó todo, tenía una buena posición, era un hombre brillante que sabía lo que era el mundo y decidió, el padecer por Cristo, porque en él había una convicción que es ganancia. A veces te choca lo que te predico; porque rompes con las Escrituras que hombres fieles han escrito Esos que rompen con las Escrituras no son ovejas, sino cabros que no se dejan dominar y les gusta el desorden. Yo como pastora no cedo en lo que se refiere a las Escrituras, ni con mis hijos, ni con los músicos, ni con nadie. "Compañera soy de los que le aman y guardan sus mandamientos." Ellos me traen bien.
I Cuando se está metido en aguas profundas se reniega, pero Pablo no entró en soberbia, ni le preguntó a Dios porqué. Isaías antes de Pablo había dado una palabra diciendo "Cuando pases por las aguas yo estaré contigo." Esto era una promesa para el pueblo y Pablo se dejó llevar por esta promesa. Dios te prueba para que te enteres y que entiendas que es lo que hay dentro de ti. ¡Descúbrete! "Habrá peligros en tu vida, pero de todos te librará Jehová." ¡No haces ayuno porque te da mucho dolor de cabeza! ¿Qué naufragio puedes pasar si una taza de café te ata? ¿Sabes que a nosotros se nos pedirá mayor cuenta de lo que se le pidió a Pablo? Por que tu y yo tenemos más facilidad para movernos, para viajar y llegar a lugares aunque sean distantes. El beneficio es padecer por Cristo por el camino que nos conduce a la perfección. ¿Cuántos de ustedes quieren ser perfectos, llegar a Dios, estar en el 3er Cielo? Pues, sepa que esto es para nosotros y hoy le tenemos que dar la bienvenida. El mar te ahoga, pero el río te arrastra dándote cantazos contra las piedras.
II "Y si por los ríos no te anegarán." Si salimos del escondite vamos a crecer y la confianza en Dios va a ser más grande. La iglesia no es para complacer y que te reciban todas las veces como tu quieras. Ananías y Safira vendieron sus propiedades para darlas a la iglesia, pero le mintieron a Pedro y al Espíritu Santo entregando solo una parte de la venta. Y por haberle mentido al Espíritu Santo ambos murieron delante de Pedro por separado, siendo enterrados el mismo día. Así era la iglesia que dirigía Pedro. Hay que demostrar si somos o no somos. Si entendemos el poder de Dios que quiere descender sobre la iglesia. No siempre habrá iglesias con las puertas abiertas. Habrá muchos engañando desde los altares. La enseñanza que hay hoy día en la mayoría de las iglesias es que Cristo ya vino; menos en la iglesia tradicional Pentecostal. Esto seguirá arropando los altares del mundo entero, por que lo que más se desarrollará antes que Cristo venga es la apostasía. Policarpo tenía 86 años cuando le prendieron fuego, pero sus sandalias no le permitieron que el fuego lo tocara. La gente lo amaba porque él había aprendido a confiar en las promesas de Dios. Los impíos lo traspasaron con una lanza y la sangre que salió apagó la llama. Nos es necesario pasar el fuego por el Señor. TU REFUGIO ES Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti
Isaías 43:2
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”
Muchos viven de apariencias, llenándole el ojo al otro; pero cuando se vive la realidad de Cristo, las marcas que llevamos en el cuerpo hablan por nosotros. Dios no promete que no pasaremos por las aguas y el fuego, sino que estará con nosotros en ellos. Estos son los puntos para la semana.
- Es natural aparentar, pero cuando se vive la realidad de Cristo, las marcas hablan por nosotros. Pablo fue azotado, apedreado y naufragó tres veces, y se gloriaba en su debilidad.
- Pablo no era un súper héroe: fue un hombre que amó mucho a la iglesia. Tenía una buena posición y lo dejó todo, porque tenía la convicción de que padecer por Cristo es ganancia.
- El que deja a Dios por un pecado se encamina al fuego eterno, donde el gusano nunca muere y las pasiones no van a poder ser saciadas. Si no vences la carne, no te vas con Dios.
- En aguas profundas Pablo no entró en soberbia ni le preguntó a Dios por qué; se dejó llevar por la promesa que Isaías había dado. Dios te prueba para que descubras lo que hay dentro de ti.
- Si no ayunamos por un dolor de cabeza y una taza de café nos ata, ¿qué naufragio podremos pasar? A nosotros se nos pedirá mayor cuenta que a Pablo, porque tenemos más facilidades para movernos.
- La iglesia no es para complacer. Ananías y Safira le mintieron al Espíritu Santo y murieron; así era la iglesia que dirigía Pedro. Antes de que Cristo venga crecerá la apostasía, y hay que demostrar si somos o no somos.
- Policarpo, con 86 años, enfrentó el fuego porque había aprendido a confiar en las promesas de Dios. Nos es necesario pasar el fuego por el Señor, sabiendo que nuestro refugio es Dios.
Esta semana deja una cosa que te ata —el café, una comida, una comodidad— y dedica ese tiempo a ayunar y orar, para descubrir lo que hay dentro de ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Pablo y el Barco Roto
Isaías 43:2
Para leer en voz alta con los niños
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando pases por aguas hondas o por fuego, Dios va contigo y no dejará que te ahogues ni te quemes. La pastora contó que a Pablo se le rompió el barco en el mar tres veces, y no se ahogó.
- A mucha gente le gusta aparentar, que los demás piensen que todo les va bien. Pero Dios quiere que seas de verdad, aunque nadie te aplauda.
- Pablo no era un súper héroe. Le pegaron, le tiraron piedras y se le rompió el barco. Pero amaba tanto a Jesús y a la iglesia que siguió adelante.
- Cuando llegaron los problemas, Pablo no se quejó ni preguntó «¿por qué a mí?». Se agarró de la promesa: «Yo estaré contigo». Tú también puedes agarrarte de ella.
- Pero cuidado: el pecado es como un río fuerte que te arrastra contra las piedras. Si le dices que sí a lo malo, te aleja de Dios, aunque nadie más lo vea.
- Ananías y Safira le dijeron una mentira al Espíritu Santo en la iglesia, y murieron ese mismo día. Con Dios no se juega: Él quiere hijos que digan la verdad.
- A veces hacer lo correcto cuesta, como dejar un juego para orar un ratito. Esas son tus aguas pequeñas; pásalas con Dios y crecerás fuerte.
¿Qué cosa te cuesta más dejar para estar con Dios?
Esta semana, aparta un ratito cada día para orar, aunque tengas que dejar de jugar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
