Mega Zoé
Estudio #0259Iglesia en las casas

Aborreced la tibieza

Aborreced la tibieza llama a perseverar en la oración y vivir en santidad.

Nuevo TestamentoHechosSEMANA DEL 13 @ 19 DE AGOSTO DE 20026 min lectura

Introducción: "El que tiene oído oiga lo que el espíritu dice a la iglesia." Quisiera que todos tuvieran su corazón dispuesto a escuchar a Dios hoy. En Hechos 16: 20 al 26 podemos ver a Pablo y a Silas encarcelados y puestos los pies en el cepo. Esta experiencia que vivió Pablo lo califica como un creyente que no fue tibio. Tal vez si tu tuvieras una experiencia similar, serías caliente en tu entrega al Señor. Es una pena que muchos en La iglesia del Señor viven bajo la falta de fe, bajo la tibieza. ¿Qué sería de la Iglesia si se levantara alguna persecución? Hay una nube oscura de tibieza y apostasía (alejamiento y desvío de la sana doctrina) sobre el mundo entero. En Estados Unidos es más fuerte, es más violento que en cualquier otro lugar. El viento la mueve y cae en nuestra Isla de Puerto Rico. Es como si todo aparentemente está bien, y se cae en la tibieza que nos lleva a ser mediocres. Hoy parece que vivimos bien como cristianos, pero criticamos, sugerimos, opinamos mucho, hacemos juicio de todo y de todos. 1 Corintios 4: 3,5 Pienso que si ese mismo esfuerzo lo hiciéramos para predicar ya se hubieran convertido la familia completa de todos.

Pablo y Silas son dos hombres con fuego en sus corazones, que transformaron la historia con el poder de Dios. Tenían una convicción de a quien le servían. ¡Si supiéramos Quién es el que un día se detuvo a darnos agua de vida! A Pablo no le importó su gran puesto, su autoridad, todo lo que tuvo que dejar; quedó hasta ciego, y a pesar de todo se convirtió en un hombre de fuego. Él emprendió su viaje misionero, comenzó a hacer la obra de Dios y luego Silas se le unió. Comenzaron a hacer grandes milagros y todos se quedaban maravillados. En su caminar encontraron una muchacha adivina y Pablo reprendió ese demonio y ella quedó libre. Pero, aquí comenzaron los problemas de este gran hombre. Fue a parar a la cárcel. Tommy Tenney, autor de libros cristianos, describe esta vivencia de Pablo de una manera muy peculiar, que sigue a continuación:

"Silas le dice a Pablo, " Pués bien Pablo, ¿Qué hacemos ahora que estamos en la cárcel?"

Pablo: "Lo mismo que íbamos hacer en la plataforma de la cruzada, adoremos."

Silas: "¿Pablo te golpearon tan fuerte como a mí? Me duele la espalda, tengo las manos encadenadas y los pies en el cepo, la cabeza me da vueltas. Es media noche Pablo, mira lo oscuro que está. ¿Pablo estas ahí? No me asustes de esa manera."

Pablo: Aunque me golpearon duro, estoy contento. (Pablo canta.)

Silas: Pablo, tú no estás cantando bien.

Pablo: Lo sé, es que yo también tengo dolores. (Era un lugar frió y no había una frisa con que arroparse.

Solo tenían muchos azotes y un cuerpo maltratado.)

Pablo: Silas, te traje para que cantaras.

Silas: Estoy adolorido. (Pero aún así, ambos adoraron.)

A media noche comenzaron a adorar y a cantar y de momento sobrevino un terremoto y las cadenas de todos se rompieron, no tan solo las de ellos. Dos hombres azotados, en un cepo y con cadenas en las manos, murieron a ellos (a su carne y búsqueda de comodidad) y decidieron no vivir en tibieza.

Mientras nos mantenemos tibios, no sucede nada en la Iglesia, ni en el país. Cuando una iglesia esta encendida en fuego, todos quieren ir a ver la llama que arde, más por lo contrario una iglesia tibia mata al mundo entero.

La tibieza es: la condición en que la convicción no afecta la conciencia, ni el corazón, ni la voluntad. Si en ti no hay fuego, hay tibieza y no convences a nadie porque en ti no hay convicción. En tibieza no llegaremos a ningún triunfo. El buen programa o proyecto, como la construcción de un templo no es lo que nos lleva a triunfos. Porque cuando estamos tibios, nuestras vidas no llevan a nadie a ser transformados. ¡Cuidado! La tibieza llega a tu vida cuando empiezas a confiar en ti mismo, y piensas que todo esta bien, aparentemente.

Apocalipsis 3: 17; "Soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad." ¿Pero hasta cuando? Argentina era un país rico, de los mejores económicamente, pero ¿cómo es su condición hoy? Allí mismo en el vs. 17 sigue diciendo: "Eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo." Si crees que no necesitas del Señor, de la iglesia, porque ya eres autosuficiente, verdaderamente eres una ruina total que no puede poner la Tierra a temblar como lo hizo Pablo.

El Señor dice: en el vs. 18 "Te aconsejo que vengas y compres de mi oro refinado en fuego..."(ven y compra de Mí la perfección, la santidad, la verdad, la pureza; que tengo oro para vender probado por fuego.) En este oro no hay impureza, es un reto que nos hace el Maestro. Lo que el mundo te ofrece, es flojera, escasez. El que mueve la mano de Dios, es porque Jehová escucha su oración; esto fue lo que pasó con Pablo y Silas. Lloraron su dolor, pero habían comprado con entrega y pasión la perfección, que es para los que luchan. Dios tiene cosas exquisitas para nosotros, oro refinado, pasado por fuego. El te dice: "Venid y comprad vestiduras blancas, para que no se descubra tu desnudes..." (Donde hay santidad, pureza, confianza, pasión.)

Si no oras ni una hora, ¿Cómo quieres predicar un Evangelio con poder?

El gran predicador Spurgeon decía: "Cuando el fuego disminuye, el amor, la fe, los saludos, ya son distintos." Si dejamos ver nuestra falta de confianza en Dios, el mundo creerá que Jesús es pequeño. Y Él no es así, sino ¡GRANDE Y PODEROSO!

El salmista David decía, "Mejor es un día en tu casa, que mil fuera de ella." David compró de este oro refinado al igual que Pablo, que lo compró por un alto precio. La cárcel se hizo un gran pulpito.

En el Vs. 18 sigue, "Unge tus ojos con colirio, para que veas." Reconoce que te hace falta vista para que haya luz en tus ojos. Para que no haya confusión en tu caminar. Que no te sorprenda la vejes, sin comprar el oro; que no muramos en bancarrota.

El Señor dice en el Vs. 19: "Yo reprendo y castigo a todos los que amo (tengo por hijos.)" Si puedes entender hoy esto, serás libre. Como a los de Laodicea, El Padre te reprende, porque te ama. De lo que tenemos que cuidarnos es de la tibieza que trae el diablo.

Si tu voz esta dispuesta a adorar al Padre, los querubines y los serafines comenzarán a cantar con nosotros.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz