Objetivo del Estudio: Que todos sepan que tenemos que entrar en el proceso de la perfección. Sabiendo que esta nos llevara a ser como Jesús quiere de nosotros.
Cuando se escucha la palabra perfección es muy chocante, las personas se estremecen, tratan de huir, se esconden. Pero, la palabra perfección es algo de lo que nuestras almas están sedientas. Para el mundo, la vida es muy común. Entenderemos la perfección según caminemos en ella. El cobarde busca por donde escapar, porque solamente los valientes quieren la perfección, porque la tierra esta llena de muchos cobardes. La palabra perfección no es un tormento, es un favor a nuestras vidas, es un bien.
Amar la perfección es buscar de todas las manera el agradar al Padre. Perfección implica un proceso conducente a una consumación plena, son ajustes, un fin cumplido porque hubo un proceso, y ese proceso se hace caminando. ¿Cómo es posible que buscamos entretenernos durante el día y no buscamos encontrarnos con Dios? Nuestras vidas llegaron al Señor con mil pecados, odios complejos, inseguridades, y pensamos que podemos seguir arrastrando todo eso y llegar al Reino de los Cielos, eso es absurdo. Jesús le habla primero a Israel, un pueblo duro. Luego para nosotros los gentiles. Romanos 11: 11,17,20 Perfección es una consumación. Ej. Cuando Jesús esta en la Cruz dijo: "Consumado es". El discípulo no es superior a su Maestro, pero si logramos la perfección llegaremos a ser como el Maestro. Lucas 6: 40 ¿Cuántos quieren llegar? Hay mucho que nos falta por aprender, no nos podemos cansar. ¿Por qué cansarnos? ¿Por qué detenernos? Si todavía nos queda mucho por llorar y luchar. Hoy podemos decir: "Yo soy discípulo y yo voy a ser como mi Maestro."
En Mateo 11:29 vemos a nuestro Señor Jesucristo en mansedumbre y en una vida quebrantada. Así es que debemos caminar, en mansedumbre y en quebranto. Ej. David se humilló y se encerró con el Señor, luego se lavó, adoró y comió, eso es ser manso. 2 Samuel 12: 19,20 El ser manso y humilde es lo que Dios busca de un pueblo. Escogimos una cosa y es: llevar el yugo del Señor. El yugo es compartido entre buey y buey, es llevado en mi cuello y en el del Señor. Este yugo no trae muerte, no hay esclavitud, no hay desgracia, ¡Trae la vida! No creamos que podemos ver al Señor sin santidad. Mateo 16:24 Si nosotros vamos a seguir los ejemplos del Maestro, tomemos la cruz y sigámosle, porque no todo el mundo esta dispuesto a llevar la cruz del Señor. En Mateo 14:23, vemos que la oración debe ser algo natural en nosotros. Vemos que cuando Jesús terminaba de enseñar se iba aparte a orar. Vemos al Señor en Mateo 26:39, buscando en oración hacer la voluntad del Padre. Para muchos, cuando le llegan los momentos difíciles lo más que hacen es huirle a la oración. En Marcos 1:35 vemos que cuando todos dormían, Jesús oraba. Juan 13:14,15 nos deja ver a Jesús en su humildad y mansedumbre. Jesús nunca tuvo una actitud de altivez. En este momento estaba en el lavamiento de los pies, ¡CUÁNTO AMOR!!!!!! En Romanos 15:5 se nos exhorta a que tengamos un mismo sentir en Cristo Jesús. Es decir, en todo lo que pensamos. Según Hebreos 3:1 en nuestras vidas lo que hay es el llamamiento celestial. Es trabajar para Dios, pero no dando menos. Según Pedro 2:21, nosotros hemos sido llamados para seguir las pisadas del Maestro. ¿Fue derrota la muerte de Jesús? NOOOOO!!!!!!!!!!. Si no escapamos al proceso de la perfección, lograremos llegar al cumplimiento de este celestial llamado. Pero si le huimos, si escapamos cobardemente, no llegaremos al proceso del cumplimiento del llamado de Dios, según Lucas 6: 40. ¡Que nos ayude Dios a ser como el Maestro!!!! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El camino hacia la Perfección
Lucas 6:40
“El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.”
La palabra perfección asusta y hace que muchos se escondan, pero no es un tormento: es un favor y un bien para nuestras vidas. Perfección es un proceso de ajustes que se hace caminando, y ese camino nos lleva a ser como el Maestro. Estos son los puntos para la semana.
- El cobarde busca por dónde escapar; solo los valientes quieren la perfección. Amarla es buscar de todas las maneras agradar al Padre, y la entendemos según caminamos en ella.
- Llegamos al Señor con mil pecados, odios, complejos e inseguridades. Es absurdo pensar que podemos seguir arrastrando todo eso y llegar así al Reino de los Cielos.
- Perfección es una consumación, como cuando Jesús dijo en la cruz «Consumado es». El discípulo no es superior a su Maestro, pero el que es perfeccionado llega a ser como Él.
- Hay que caminar en mansedumbre y en quebranto, como David, que se humilló delante del Señor, luego se lavó, adoró y comió. Ser manso y humilde es lo que Dios busca de un pueblo.
- Escogimos llevar el yugo del Señor, que se comparte como entre buey y buey. Ese yugo no trae muerte ni esclavitud: trae la vida. Y sin santidad nadie verá al Señor.
- Jesús se apartaba a orar cuando terminaba de enseñar, y oraba cuando todos dormían. Muchos, cuando llegan los momentos difíciles, le huyen a la oración; el discípulo ora.
- Jesús lavó los pies de sus discípulos sin ninguna altivez. Fuimos llamados a seguir sus pisadas, y si no le huimos al proceso, llegaremos al cumplimiento del llamado celestial.
Escoge un momento fijo del día para apartarte a orar como lo hacía Jesús, y no lo sueltes aunque la semana se ponga difícil.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Yugo de Dos Bueyes
Lucas 6:40
Para leer en voz alta con los niños
“El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el que aprende de Jesús y se deja arreglar por Él, llega a parecerse a Jesús. La pastora explicó que caminar con Jesús es como dos bueyes que llevan juntos el mismo yugo sobre el cuello.
- Perfección es una palabra grande que asusta a mucha gente. Pero no es un castigo: es Dios arreglándote poquito a poco para que te parezcas a Jesús.
- Ese arreglo no pasa en un solo día. Se hace caminando, todos los días, como un camino largo. El que tiene miedo se esconde, pero el valiente sigue caminando.
- Un yugo es un palo que une a dos bueyes para que jalen juntos. Jesús lleva su parte y tú la tuya, y así la carga no te aplasta.
- Jesús se iba solo a orar, a veces cuando todos dormían. Tú también puedes hablar con Dios cada día, sobre todo cuando las cosas se ponen difíciles.
- Jesús lavó los pies de sus amigos. Nunca se creyó más que nadie. Si tú te crees mejor que los demás, no te estás pareciendo a Él.
- Cuidado: no podemos seguir guardando peleas, rencores y malas costumbres y pensar que eso no importa. Dios quiere quitarte todo eso para que llegues a ser como tu Maestro.
¿En qué te quieres parecer más a Jesús?
Esta semana, escoge un ratito cada día para orar solito, como hacía Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
