Objetivo del estudio: Que todos sepan que por naturaleza a nosotros los seres humanos nos gusta vivir sin compromisos. Así nos es más fácil la vida, las cosas nos son a nuestra conveniencia, que nada nos amarre, y así vivimos como quien dice: "No me debo a nadie." Pero, lo triste de todo es que por eso hay muchas personas que caminan sin saber lo que tienen en sus manos. ¿Qué creen? ¿Qué tienen como firme ancla del alma? ¿Tienen alguna firme convicción? ¿Alguna voz de Dios? ¿Son fieles a esa voz? ¿Le dan fuerzas las Palabras de Dios?
Cuando un pueblo que se hace llamar cristiano desconoce cuando Dios le habla, al parecer todo se ve normal, pero eso deja ver que no hay firmeza ni relación íntima con Dios. Pero cuando el pueblo sabe cuando Dios habla, entonces es que hay compromiso. Saben que Él está presente, y ese pueblo, esa gente, se hace firme con convicciones violentas.
Mis hermanos, el detalle importante de todo esto es que El que nos habla nos ve en la soledad y pesa nuestros corazones. Proverbios 21: 2 & 24: 12 Desconocer la grandeza de nuestro Señor es un gran problema porque Él quiere que su pueblo camine firme a lo que creemos. Colosenses 1: 23 Porque Él va a estar todos los días de nuestra vida con nosotros. Hermano, Imagínate que Dios diga: " No son mi pueblo." Sería morirnos, sería algo terrible. Hermanos, Dios tiene empeño en visitarnos, hablarnos, pero el problema de nosotros es que por naturaleza no nos gustan las cosas espirituales, sino que nos gustan las cosas superficiales. Entonces, cuando nuestro corazón se endurece no podemos escuchar la voz de Dios y nuestra mente se turba, y una mente turbada no puede entender lo que se le habla y entonces se complican la cosas en gran manera. No podemos permitir esto en ninguno de nosotros.
Un pueblo que dice servir a Dios, tiene que saber, primero que nada, que escucha la voz de Dios y está atento a ella. Isaías 51: 4 Hermanos, en nosotros debe ser un anhelo el escuchar la voz de Dios. Y cada uno de nosotros necesita las Escrituras para saber lo que Dios habla. Cuando hay endurecimiento en nosotros no se puede escuchar la voz de Dios para nuestras vidas. 2 Corintios 3: 14 La palabra de Dios puede llegar a nuestras vidas cuando hay fe, cuando hay paz. Entonces, cuando escuchamos la voz de Dios, es hermoso. ¡Qué malo es saber que alguien no está preparado para escuchar la voz de Dios! ¡Esa voz que es dulce, maravillosa! Mis hermanos, hay que tener el oído dispuesto para escuchar lo que Dios tiene preparado para nosotros ya que necesitamos escucharlo a Él. Hermanos, tengamos nuestros oídos y todo nuestro ser dispuesto para saber lo que Dios quiere y tiene para nosotros. Ya que con esta buena actitud surge una pasión el escuchar la voz de Dios, y se convierte en una gran fiesta en el Cielo cuando hay alguien que quiere escuchar la voz de Dios. Pero tengamos cuidado que nuestro corazón no se endurezca. Cuando nosotros no estamos dispuestos al arrepentimiento o al quebranto, es porque pensamos que todo está bien, pero el gran problema que se suma es que así tentamos a Dios con nuestra dureza. Un ejemplo de esto lo fue y es el pueblo de Israel. Este pueblo estaba constantemente viendo a Dios. Comían del maná, siempre había agua para ellos, los cubría una columna de nube de día y de noche una columna de fuego. Ellos vieron como Dios se les reveló en el monte, o sea, este pueblo se pasaba constantemente en una relación muy cercana con el Señor. Pero, al corazón puede llegar lo que se llama la incredulidad y puede traspasar mucho más allá de nuestras vidas y por eso se puede llegar a pasar por alto la voz de Dios. Ese pueblo se endureció y pasaron por alto la voz de Dios. El problema de esto es, mis hermanos, que podemos correr el peligro de que un día dejemos de ver quien es Dios. A Dios no le gusta que el pueblo tenga un corazón duro e incrédulo. Mis hermanos no son las circunstancias que nos rodean, ni son las enfermedades, ni los problemas, etc. Nuestro corazón no se puede endurecer. Aquel pueblo de Israel no estaba determinado para su Señor y entonces ¿por qué vagar? Sabes lo que es vagar? Es andar errante, no tener propósitos, no tener convicciones, no ser determinado. Al corazón le gusta ser vagabundo, pero mis hermanos llevemos nuestro corazón al Señor para tener el oído atento a lo que Dios habla. Cuando en nuestros corazones acumulamos tanto mal, se enferma y esto es peligroso El guardar incredulidad es peligroso y malo. ¡CUIDATE! Mis hermanos si un día te acercaste a Dios, créele que le hay. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Seamos firmes a nuestra Creencia
Proverbios 21:2
“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.”
Por naturaleza nos gusta vivir sin compromisos, a nuestra conveniencia, sin que nada nos amarre. Por eso muchos caminan sin saber lo que tienen en sus manos: sin ancla del alma, sin convicción firme y sin la voz de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- Cuando un pueblo que se llama cristiano no sabe cuándo Dios le habla, todo parece normal, pero no hay firmeza ni relación íntima. Cuando el pueblo sabe que Dios habla, hay compromiso.
- El que nos habla nos ve en la soledad y pesa nuestros corazones. Él quiere que su pueblo camine firme en lo que cree, porque va a estar con nosotros todos los días.
- Dios tiene empeño en visitarnos y hablarnos, pero por naturaleza nos gustan las cosas superficiales. Cuando el corazón se endurece, no escuchamos su voz y la mente se turba.
- Un pueblo que dice servir a Dios tiene que escuchar su voz y estar atento a ella. Cada uno necesita las Escrituras para saber lo que Dios habla; hay que tener el oído dispuesto.
- Cuando no estamos dispuestos al arrepentimiento ni al quebranto es porque pensamos que todo está bien, y así tentamos a Dios con nuestra dureza. Hay que cuidar que el corazón no se endurezca.
- Israel comía del maná, tenía agua y era cubierto por la nube y el fuego, y aun así endureció su corazón y pasó por alto la voz de Dios. El corazón no se puede endurecer.
- Vagar es andar errante, sin propósito ni convicciones. Al corazón le gusta ser vagabundo, y guardar incredulidad es peligroso. Si un día te acercaste a Dios, créele que le hay.
Separa un tiempo cada día para leer las Escrituras con el oído dispuesto, y pregúntale al Señor antes de empezar: ¿qué me quieres decir hoy?
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Corazón en la Balanza
Proverbios 21:2
Para leer en voz alta con los niños
“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a cada persona le parece que lo que hace está bien, pero Dios mira lo que hay de verdad dentro del corazón. Es como si Dios pusiera tu corazón en una balanza para ver cuánto pesa lo que llevas por dentro.
- Dios te ve aunque estés solito en tu cuarto. Nadie más te está mirando, pero Él sí, y sabe lo que piensas.
- Dios quiere hablarte todos los días. Te habla por medio de la Biblia, en la iglesia y cuando oras. Hay que tener los oídos abiertos para escucharlo.
- El pueblo de Israel vio muchos milagros: comía maná del cielo y una nube los cubría de día. Pero dejaron que su corazón se pusiera duro y no escucharon a Dios.
- Un corazón duro no quiere pedir perdón. Piensa: «Yo estoy bien, yo no hice nada». Así no puede oír la voz de Dios.
- Vagar es andar de un lado a otro sin saber para dónde vas. Dios quiere que tú sepas lo que crees y te mantengas firme.
- Si tú ya conoces a Dios, créele siempre, aunque las cosas se pongan difíciles. No dejes que la duda se quede guardada en tu corazón.
¿Cómo te habla Dios a ti?
Esta semana, lee un versículo de la Biblia cada día y pregúntale a Dios qué te quiere decir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
