2da Crónicas 14: 19-12; 16:2-4,7-9
Muchas cosas se nos ofrecen donde podemos apoyarnos, pero tenemos que entender hermanos, que nuestro apoyo está en Jehová, que no hay otra cosa o persona más segura donde nos podemos apoyar. La fe que tenemos en nuestro Dios es probada constantemente en todo lo que nos toca vivir. Un hijo de Dios tiene que ser probado, pues hay un largo camino que recorrer, cada día es un día nuevo y trae su propio afán. No podemos apoyarnos en otros porque los hombres somos tristes mortales y el hombre no nos puede sostener.
Dios le habló al rey Asa, rey de Judá y le dijo que si lo buscaba estaría con él, pues Dios quería ser el apoyo y sustento de aquel rey y de su pueblo. Él quiere ser el apoyo de nuestras vidas. 2da Crónicas 15:1-2 Cuando al hombre se le ocurre buscar apoyo en otro hombre es porque va en busca de algún interés personal, buscando que le digan lo que quiere oír, y eso le hará mucho daño. Bienaventurado el que se levanta y dice las cosas tal como vienen de Dios. Como aquellos profetas de la antigüedad que eran valientes para decirle al pueblo y a los reyes sólo lo que Jehová quería decir y no lo que ellos deseaban oír.
Al rey Asa, de la ciudad de Judá, se le ocurrió razonar debido a la amenaza de otro rey vecino, el rey Baasa de Israel. Quien antes se había apoyado en su Dios, ahora se pone a razonar, a buscar soluciones humanas. Asa no lo pensó mucho y se apoyó en Ben-adad, rey de Siria y a cambio de su protección, negoció lo de Dios, la plata y el oro de la casa de Dios. 2 Crónicas 16: 3 Asa no fue valiente y entregó todo lo que tenía al rey de Siria. Cuando hacemos treguas y llegamos a un acuerdo con el ser humano para apoyarnos, quiere decir que vendimos la fe y el amor que le profesábamos a Dios. Cuando entregas la dedicación que le tenías al Señor y entregas tus fuerzas y la obra de tu servicio a quien no debes, comienzas a restar para tu vida y a perder delante de Dios. Si entregas tu comunión y amor a Dios por causa de tus hijos, de tu esposo(a), de padres, vecinos, por causa de quien sea, recuerda, que estarás jugando con lo que Dios te ha dado. Mateo 10: 37-39 Muchas veces nosotros negociamos lo de Dios, lo santo, lo puro, la santificación, la búsqueda, el ayuno, la oración para quedar bien con los demás o por algo que queremos obtener a como dé lugar. No lo hagamos nunca, jamás lo hagamos. Las horas nuestras no se las demos a nadie. Si damos nuestras horas de oración, entonces, nos apoyaremos en el hombre, quien no puede sostener a nadie en esta vida, ni mucho menos en la venidera.
El rey Asa jugó con todo lo que Jehová le había dado, pues hizo alianza con el enemigo olvidando lo que Dios le había dicho, "Jehová estará con vosotros." 2 Crónicas 15: 2 ¡Pues qué fácil se le olvida al hombre el compromiso y la palabra que Jehová le ha dado! 2 Crónicas 16:8 Cuando el miedo nos toma se nos olvida que hemos hecho unión con Jehová. A Asa se le había olvidado que Jehová lo había llamado para librarlo de Baasa, rey de Israel y también de Ben-Adad, rey de Siria y que Jehová le daría victoria con todos los enemigos que tuviera a su alrededor. Pero, al pasar el tiempo a muchos de nosotros se nos olvida la Palabra de Dios, lo que ha hecho el Señor por nosotros y las promesas de todo lo que quiere hacer en nuestras vidas. ¡Cuidemos como vivas y siempre son nuevas sus palabras dentro de nosotros! Jeremías 15: 16
Ni Ben-adad, rey de Siria era más grande que Baasa, ni Asa más grande que ninguno de ellos, pues el grande es el Poderoso Dios en quien tú confías y a quien tú decides entregarle tu vida. Jehová había librado a ese pueblo de enemigos más grandes, como los etíopes. Al igual ha hecho con nosotros, que nos ha librado de todo mal y de las malas circunstancias. Sabes que cuando te apoyas en Jehová, Él cuida tu vida, porque los ojos de Jehová están contemplando toda la tierra. 2da Crónicas 16: 9 En pleno 2003 el Señor cuida tu vida para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para él.
Es penoso decirlo, pero después de recibir tantas bendiciones de Dios, el rey Asa encontró que Dios era injusto con él, se enojó y comenzó a oprimir al pueblo. 2 Crónicas 16: 10 Sacó lo que realmente había dentro de él. Cuando oprimimos a otros es porque no amamos y le hacemos la vida difícil a los que están a nuestro alrededor. Pero cuando logramos amar con todas las fuerzas a nuestro Dios y logramos vencer nuestro orgullo, entonces comenzamos a hacer bien y dejamos de oprimir a otros. Asa terminó maltratando a todo el mundo. Pero, el hombre que se apoya en Dios no oprime al pueblo, a los demás que le rodean. La esperanza de ese hombre que Dios llama no es el pueblo, no es su esperanza otro hombre, sino su Dios. Como Asa se refugió en los hombres más que en Jehová, por eso manifestó tal coraje. Porque cuando Jehová lo reprendió se enojó y así hacen muchos, pero delante de Dios lo mejor es vivir quebrantados.
Quiere decir, que ya Jehová no sostenía a Asa, pues Asa se apoyaba en sus propias fuerzas. Aquel hombre que había gustado en un principio la benignidad de Jehová, negoció lo puro, lo santo porque quería estar en paz, no con Jehová, sino con los reyes de la tierra. Hechos 5: 29 Tenemos que entender lo que Asa no entendió. Que los reyes de la tierra pasan. El que nunca pasa es el Dios que te llamó. El Señor que ha creído que tú puedes amarlo con todas tus fuerzas, ese Dios que nos ha llamado para que le amemos. Iglesia, si tu confianza está totalmente en Él, verás días buenos. Aunque pienses que Dios te habla muy fuerte, es para tu propio bien. Es el hombre que te habla dulce, pero es para destruirte. Por eso no te apoyes en él. ¡Apóyate en Jehová! ¿Cómo? Creyendo y confiando en Él todos los días de tu vida. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
