Isaías 55:6; Salmos 32:6
Hay unos tiempos que son para la oración y si no los usamos vendrá el momento en que se nos complicará todo. Una de las cosas más importantes que nosotros hacemos en la oración es que pedimos perdón al Padre. Algunos piensan que no es necesario pedirle perdón al Señor porque ellos no hacen nada malo. Pero sí que debemos pedir perdón todos los días, porque, aunque ellos crean que no han fallado en cometer actos de maldad, el saber hacer lo bueno y no hacerlo es pecado. Santiago 4: 16,17 Por lo tanto, para pedir perdón, para adorarle y tener comunión con el Señor, es muy importante aprovechar el tiempo para la oración a Dios. Antes de la creación ya el Padre sabía que tú ibas a existir. Él es el Todopoderoso y es Omnisciente, que todo lo sabe y lo conoce. Sabía de ti, de sus planes contigo. Entonces, nosotros respondemos a Dios con nuestra entrega a Él para que sea hecha su voluntad en cada uno de nosotros tal y como Él la ha trazado. Pero, por otro lado, está la posibilidad de distanciarnos y alejarnos de Dios y de Su voluntad, tal como lo hizo en una etapa de su vida el profeta Jonás. Jonás 1: 3 Nosotros marcamos el tiempo de Dios marchando hacia adelante, hacia su cumplimiento o si no lo podemos atrazar. Antes de que tú y yo entendiéramos cuál iba a ser nuestro caminar ya estaba escrito. Nos ha tocado vivir un tiempo a cada uno, es necesario que nos preparemos para el momento malo. Si nos fijamos atentamente en la Biblia, en las Sagradas Escrituras, vemos que sobre esto el Padre ha dejado algo escrito para nosotros. Isaías 55: 6 Habrá tiempo en que Dios no podrá ser hallado. Y sucederá así porque Dios es bien justo y aunque tiene paciencia con el hombre, llega el punto donde alarga su mano y todo se acaba. Así fue como Dios mismo cerró la puerta del arca en que solo Noé y su familia se salvaron. 2 Pedro 2: 5 Pero, de seguro que si mantienes una vida de oración la pasarás bien. No tratemos de quitar la marca de Dios en nuestro camino. No te alejes de lo que ya Dios ha establecido para ti. Es mejor encontrar el favor de Dios, encontrar su gracia antes de que nos llegue el día malo. Porque si no buscamos a Dios en el momento en que puede ser hallado, llegará el mal. Llegará la situación difícil y lo inevitable será que habrá que estar allí. No importarán las quejas ese día, sino que muchos verán las consecuencias. Acuérdate Iglesia, que todo lo que es mi marca, mi llamado y todo lo que es mi destino está escrito. Igual es para ti. El Padre, el Hijo y el Espiritu Santo lo saben todo y lo que me resta por vivir lo caminaré derecho hacia adelante, porque ya ha estado escrito. Es que tengo que escoger entre las dos, o cumplo mi caminar trazado por Dios o destrozo sus planes conmigo. O lo camino al paso de Dios o atraso mis pasos. Para caminar mi camino como debo tengo que tener una vida de búsqueda con Dios. Cuando el diablo te ataca no es para dejarte herido sino para acabarte. Lo podemos ver en Job, quien fue probado en todo. Vemos que Job venció aquellas circunstancias porque hacía oración a la mañana y en la tarde. Salmos 32: 6 Por eso, las muchas aguas no le llegaron a ahogar ni a destruir su vida, sino que Job se levantó y pasó el día de la prueba. Cuando la vida está llena de esas aguas de dolor, no podemos movernos como quisiéramos. Tenemos que en oración librarnos de esas aguas de destrucción orando mientras hay tiempo para hacerlo. Hay algunos que buscan a Jehová cuando quieren, pretenden buscar a Dios cuando no hay remedio. No podemos orar cuando ya es demasiado tarde y han sucedido las muchas cosas que no queríamos que sucedieran. Por eso, la oración se hace en tiempo, no fuera de tiempo. La oración oportuna de los santos libra de que el agua llegue y destruya las vidas. Lo único que puede transformar las malas circunstancias es la oración de los santos. Las inundaciones de aguas son muy peligrosas. Un fuego también es peligroso, pero este se puede apagar con agua. Sin embargo, las inundaciones de aguas no se pueden detener. Las fuerzas de las aguas vienen para destruir y matar a su paso, pero si los justos o santos oran Dios las detiene. Entonces, la clave es buscar a Jehová mientras Él pueda ser hallado. Porque si las aguas se sueltan, ¿quién las puede detener? Dios lo hará por nuestras oraciones. Así que hay que buscar a Jehová y maravilloso es encontrarlo. Glorioso es saber que Él está con nosotros y que está atento a nuestro clamor. Por lo tanto, mientras hay fuerzas busquemos a Jehová pues a todos les llegará el día en que las rodillas se debilitarán. Por tal razón hay que buscarlo desde antes de que llegue ese día. Llegará el día en que ya no podamos hacer, por eso hay que buscarlo mientras halla fuerzas, buscarlo en el día de gozo, porque en los demás días trabajamos en corregir y hay que hacerlo con fuerzas. Busca a Jehová mientras está cerca. Por no buscar a Dios se pierde tanto y no estamos concientes de ello. No nos demos de cómodos, creyéndonos que siempre Jehová va a estar ahí. Cuando el Señor se hizo presente al pueblo de Israel, no lo buscaron y hoy viven bajo guerra y las consecuencias. No estamos para vivir bajo esas consecuencias, sino llenos de la gracia de Dios, porque la necesitamos en todo. Jehová hace el día y la noche y sabe lo que pasará. Por lo tanto, el santo clama a Jehová por lo suyos pues depende enteramente de Él ya que vida es frágil y pende de un hilo. Ezequiel 16:49 De este versículo se desprende que uno no puede fortalecer las manos de nadie si uno ha caído en la soberbia, en la saciedad de pan, y en la abundancia de ociosidad. Si no se busca a Dios mientras puede ser hallado habrá lamento y no tendremos quien controle nuestros días ni lo que nos pueda pasar en la tierra. El que no teme a Dios se ocupa tanto de lo material que no puede buscar a Jehová mientras puede ser hallado. ¿De qué podemos tener control entonces? La soberbia llega, la altivez, la arrogancia y esto es así cuando las personas se creen prepotentes y piensan que lo tienen todo bajo control. No piensan que esta vida es bien pasajera y cuando no se busca a Dios llega el pago y se ahogan en la inundación de las aguas. Sodoma se pudo haber librado si hubieran buscado a Jehová mientras pudo ser hallado. Pero, se alimenta el ego y la carne y llega el día malo de Jehová. Nuestro cuerpo hay que sostenerlo en Dios, por lo tanto, busquemos todo lo que es del Reino de Dios. No vivamos una vida sentados escuchando solamente, sin ser capaces de dar a otros. ¡En cuántos peligros tropezamos si dejamos que nuestro corazón se incline a cosas vanas! ¡Cuidado, porque Dios traerá ese mal camino y lo pondrá sobre nuestras cabezas! No nos fiemos de que llegó un día bueno, porque los días buenos los hago yo en oración, no me caen por suerte. Podemos preparar días buenos, buscándolos y llamándolos en oración. Tampoco nos gocemos por las misericordias que nos han venido de Dios. Mejor, busquemos hallar gracia delante de Él buscándole en oración mientras puede ser hallado. Hoy Él se hace presente entre nosotros porque lo buscamos y lo llamamos. El que le cree no camina como los demás, sino que camina como Él nos lleva. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado
Isaías 55:6
“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.”
Hay tiempos que son para la oración, y si no los usamos vendrá el momento en que todo se complica. Dios es paciente, pero es justo: habrá un tiempo en que no podrá ser hallado. Estos son los puntos para la semana.
- En la oración pedimos perdón al Padre, y hay que hacerlo cada día: aunque creamos que no hemos hecho nada malo, saber hacer lo bueno y no hacerlo es pecado.
- Antes de la creación el Padre ya sabía de ti y de sus planes contigo. O caminas al paso de Dios lo que Él trazó, o atrasas tus pasos, como Jonás cuando huyó de su voluntad.
- Dios tiene paciencia con el hombre, pero llega el punto en que alarga su mano y todo se acaba: Dios mismo cerró la puerta del arca, y solo Noé y su familia se salvaron.
- Cuando el diablo ataca no es para dejarte herido sino para acabarte. Job pasó el día de la prueba porque oraba de mañana y de tarde, y las muchas aguas no llegaron a ahogarlo.
- La oración se hace en tiempo, no fuera de tiempo: no sirve buscar a Dios cuando ya no hay remedio. Las inundaciones de aguas no se detienen, pero si los santos oran, Dios las detiene.
- La soberbia, la saciedad de pan, la ociosidad y el afán de lo material impiden buscar a Dios a tiempo. Sodoma se pudo haber librado si hubiera buscado a Jehová mientras podía ser hallado.
- Los días buenos no caen por suerte: se preparan buscándolos y llamándolos en oración. Busquemos a Jehová mientras hay fuerzas, porque a todos nos llega el día en que las rodillas se debilitan.
Fija esta semana un tiempo de oración de mañana y otro de tarde, como Job, y empieza cada uno pidiéndole perdón al Padre.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Puerta del Arca Cerrada
Isaías 55:6
Para leer en voz alta con los niños
“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: busca a Dios ahora, mientras está cerca, y no esperes a que sea tarde. En los días de Noé, Dios mismo cerró la puerta del arca, y los que no entraron a tiempo se quedaron afuera.
- Cuando oras, puedes pedirle perdón a Dios. Hazlo todos los días, porque también es malo saber hacer algo bueno y no hacerlo.
- Dios tiene un plan para tu vida desde antes de que nacieras. Jonás salió corriendo para otro lado, pero lo mejor es caminar por donde Dios te dice.
- Dios tiene mucha paciencia, pero también es justo. No dejes para mañana lo que Dios te pide hoy, porque un día la puerta se cierra.
- Job oraba en la mañana y en la tarde. Por eso, cuando los problemas vinieron como un río crecido, no lo pudieron ahogar.
- No esperes a estar en problemas para acordarte de Dios. Habla con Él cuando estás contento, y también cuando estás triste.
- Los días buenos no llegan por suerte: se preparan orando. Cuando oras por tu casa, Dios cuida a tu familia.
¿A qué hora del día puedes hablar con Dios?
Esta semana, ora un ratito cada mañana y cada tarde, como hacía Job.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
